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ABC. JUEVES 19 DE SEPTIEMBRE DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 81. LOS ESTRE NOS DE ESTA NOCHE U S CITARAS COLGADAS DÉLOS ARBOLES DE ANTONIO 6 ALA Esta noche, en el teatro de la Comedia, se estrena la obra de Antonio Gala Las citaras colgadas délos árboles Su autor nos envía la siguiente autocrítica: Ante la presentación de una nueva comedia su autor debería guardar silencio siempre. Pero si las inmediatas anteriores gozaron de una favorable acogida, el autor debería no ya sólo callar, sino morirse. (Yo lo he intentado sin éxito; aún lo estoy intentando. Por eso esta vez me entrego a oscuras- -sin más mérito que el de no pretender ninguno- -a vuestra generosidad y no a vuestra justicia. Las cítaras colgadas de los árboles es una historia, como todas, llena de gozo y pesadumbre. Se desarrolla en un momento en que, más tajantes que nunca, había dos Españas y una estaba más lejos que nunca de la otra. Un momento en que se mataron muchos espíritus, empujados a una desesperación en que era, preferible morir pesando en otra vida: mejor o peor, pero otra. El momento en que nace la España americana, que fue entonces la nueva, mientras el agua aquí se había estancado tanto que sólo era ya fango, como esas ciénagas que ahogan al que quiere limpiarlas. Procurar referir una historia con objetividad es la mejor manera de hacerse odioso a todos los partidos. Porque la Historia auténtica siempre tiene algo de confesión desesperada: no es una simple lápida conmemorativa, sino un paisaje que se aclara o se esfuma según las luces que sobre él proyectemos. De ahí que si corro el riesgo una vez más de escribir sobre Historia de España es porque tengo la seguridad de que el español debe convivir sinceramente con su propio pasado para poder después convivir con su prójimo. La anécdota que, como vehículo, ha preferido en- este caso es el relato de un retorno- -ese eterno retorno- de una redención no consentida y de un amor que va más allá de sus límites, si es que son límites para el amor los impuestos por unas circunstancias más pasajeras que él. En los nombres de todos los personajes he deseado manifestar mi devoción a la literatura más española que haya: la picaresca, que brota de un larguísimo cansancio y también de una esperanza ciega: la esperanza, para serlo de veras, tiene que ser más ciega que la fe. El protagonista de Las cítaras pensaba en la segunda mitad del XVI lo que la mejor juventud del mundo entero piensa en la segunda mitad del siglo XX. Con esperanza así se escribió esta co media. Gracias por escucharla, si la escucháis. No debo pedir más. Para quienes sí reclamo vuestra aprobación es para quienes hs. n hecho posible que mi voz os llegara en la forma que os llega: unos actoras que transforman mi agua en vino, lo mismo que en las bodas- de Canaá. Conchita Velasco, Berta Riaza, Jesús Puente, Manuel Torremocha, Margarita García Ortega- -mi reiterada compañera- Fran- cisco Cecilio, Antonio Cintado, los jóvenes Luisa Armenteros y Fernando Tejada, el numeroso grupo encabezado por el veterano Andrade y Manuel Dicenta con su inapreciable maestría: ellos son los autores del milagro; en un teatro no cabe otro mayor. José Luis Alonso, ya acostumbrado a levantar mi peso, no sé si realiza aquí labor de dirección o de orfebrería. Nunca vi a un director, ni a él mismo, pasar con tal sabiduría de la delicadeza al latigazo. Los difíciles y numerosos ámbitos, el cúmulo de efectos, la interpretación expresiva de los trajes han puesto a prueba la destreza de Mampaso. vuelta a ratificar, y el admirable anonimato de los técnicos. Jamás sentí mayor responsabilidad ante un estreno: una responsabilidad abrumadora. Para compensar a todos los que me aligeran de ella, con su entrega y su esfuerzo, aspiro a que se logre un feliz resultado. -Antonio GALA. TAL COMO SON DE CHEJOV, EN EL REINA VICTORIA En el te. Reina Victoria se estrena esta noche Tal como son seleccionado de t. Otro jardín de Anión Chéjov. La escenificación y adaptación se deben a Gabriel Arout y Juan José Arteche. El director de la obra, Manuel Collado, nos remite las siguientes cuartillas: Siempre que me he puesto ante unas cuartillas, para escribir lo que llamamos antecrítica no he podido evitar la sensación incómoda de estar escribiendo un anteelogio Trabajo inútil, ya que será la crítica y el público los que se encarguen de hacerlo, o no hacerlo, con una objetividad, indudablemente, mayor que la mía. Prescindo, por lo tanto, en estas líneas de todo elogio para actrices, actores, decorador, figurinista... en una palabra, para todos los que han colaborado en la creación de este espectáculo. Sus nombres, además, son de sobra conocidos r or su brillante trayectoria profesional. Sí quiero dejar constancia de nuestro agradecimiento a Gabriel Arout y Juan José Arteehe por habernos proporcionado el espectáculo divertido y alegre que buscamos para esta temporada. Después de La profesión de la señora Warren y de Las tres gracias de la casa de enfrente queríamos presentarnos con una obra alegre y amena, que contrastara con la programación de teatro importante, que se espera esta temporada en las carteleras madrileñas. Sin por eso caer en lo facilón o en el vaudeville erótico festivo Gabriel Arout, de nacionalidad francesa, ero de origen ruso, conocedor del idioma original, y gran admirador de Chéjov, juntó con Juan José Arteche, nos permiten pasear en Tal como son por ese Otro jardín alegre y sonriente de Antón Chéjov. Ese otro Chéjov, desconocido por la mayoría, lleno de humor, de gracia, de ironía y de vitalidad. Nadie mejor que Konstantin Stanislawskij, el genial director ruso, que puso en escena casi todas las obras de Chéjov, para describirnos, en pocas palabras, al otro Chéjov: Hasta la fecha sigue imperando la creencia de que Chéjov es el poeta de lo cotidiano, el fiel retratista del hombre gris y anodino. Que sus obras retratan la desolación de la vida rusa, la sordidez de la vida espiritual del país. Esta característica del Chéjov conocido, está en total contradicción con el Chéjov dé mis recuerdos. Lo he visto con mucha más frecuencia sonriente, animado, alegre, que taciturno y sombrío. Y eso que mi trato coii élfue en la peor época de su terrible enfermedad. Donde estaba Chéjov, aún enfermo, reinaba la risa, el buen humor y las bromas. Nadie como él sabía hacernos reír, o gastarnos bromas con la cara impasible. ¿Y sus cartas? Al leerlas no se le puede escapar a uno su humor, matizado por una lev mpa de tristeza. Pero en el fondo brillan, como estrellas, palabras agudas, símiles cómicos y párrafos francamente hilarantes. Eran pequeñas naderías, anécdotas, bromas de un bromista nato. Del Tiumorista profesional, que escondía el alma de Antosoha Chejonte, seudónimo que usaba para sus cuentos humorísticos, y que, más tarde, seguía escondiendo el espíritu del enfermo Antón Pavlovlch Chójov. El libro sobre Chéjov no se ha leído del todo. Se cerró- sin que nadie fuera capaz, de penetrar en el auténtico valor de su creación. Por eso es necesario volverlo a abrir, por cualquier página, y estudiarla detenidamente, sin falsos prejuicios. Con Tal come sois abrimos una de esas páginas. Si además conseguimos que ESCUELA DE PUBLICIDAD é Curso preparatorio y complementario en el plano profesional de los estudios publicitarios que imparte la Universidad. Primera escuela fundada ep España para la formación de profesionales de la publicidad. de Muevas INFORMES E INSCRIPCIONES Plaza Conde Valle de Sychi! 2- MADRID- 15 roteo EN SEPTIEMBRES Grandes reportajes LOS PERROS MAS CONVENIENTES PARA LA CAZA EN ESPAÑA MUESTRARIO ILUSTRADO DE NUESTRAS ESPECIES DE PELO Y PLUMA ADQUIERA ESTE NUMERO EN QUIOSCOS Y LIBRERÍAS- 30 PTA 5.