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ABC. DOMINGO 12 E MAYO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 78. yano y Mario Clavel en sendas líneas habituales a su estilo. No analizamos ahora, críticamente, Señoras y señores -le damos, de momento, la bien venicía con esperaniza e ilusión, que ojalá no se defrauden. Al contrario, se consoliden... JUAH Festival más cualificado que el Montreux. Su finalidad, aparte el específico de la confrontación internacional, es la de fomentar el intercambio internacional de programas e impulsar la creación. Lo patrocina la Unión Europea de Radiodifusión (VER) con la colaboración de la SSR. A la decimocuarta edición concurrieron 29 programas de otras tantas productoras europeas, ya que sólo se admite uno por país. Y cada país tiene, reglamentariamente, puesto en el Jurado Oficial que deberá ser ocupado por un miembro perteneciente al Organismo respectivo con experiencia práctica de televisión Como se ve, el Reglamento de la Rosa de Oro no deja nada al azar, ni es posible, tampoco, influenciar a nadie porque todos y cada uno de los miembros son parte integrante de cada productora y cada productora aspira al premio. Si no fuera así, no concurriría. Y de hecho lo hacen con lo mejor que tienen por dos rasones: una, derivada de su propio prestigio, ya que el certamen está abierto a los organismos que explotan un servicio nacional de TV. Si en un país- -añade el Reglamento- -existieran varios agrupados en comunidad o asociación nacional, sólo podrá participar, en representación de todos, dicha comunidad la otra razón es lü tft- índale del Festival, convocado para fomentar el intercambio internacional de programas que le confiere carácter de mercado, razón por la cual no hay en Montreux público, sino dirigentes y ejecutivos de las televisiones europeas; y realizadores en conjunto tan nutrido que impide la presencia de elementos ajenos por incapacidad de las amplísimas salas de visionado. Un Jurado de 46 críticos analiza las producciones y otorga su premio, siendo condición sine qua non para pertenecer a él haber estado presente en el acto de constitución y presenciar todas las proyecciones en ¡a sala específica, lo cual permite controlar fácilmente Zas ausencias por los puestos vacantes. Así es el Festival de Montreux. En este clima, repetido catorce años consecutivos, TVE acaba de obtener dos trofeos máximos y una Mención extraordinaria. No hay precedente extranjero, ni español, de semejante cosecha. La vez que estuvimos más cerca fue en 1968, cuando Historia de la Frivolidad de Narciso Ibáñez Serrador, obtuvo la Rosa de Oro y el Premio de la Critica; ahora, en 1974, Don Juan d, e Antonio Mercero, ha obtenido la Rosa d e Oro, el Prix special de la ville de Montreux que otorga también el Jurado Oficial a la obra más alegre y entretenida entre las presentadas y la Mención única del Jurado de la Crítica Internacional, pecoso insólito, ya que nunca se concedió. Pero la cátedra tuvo en cuenta, tos excepcionales valores de la producción de TVE. Su premio fue para Jasperina grote éffo- trip de Holanda, que denunciaba abusos modernos en la degradación del medio ambiente, y esto la hacía especialihente apta por rasones críticas de juicio específico del Jurado. Bien; Don Juan ia ganado en la competencia más dura; sirva cómo ejemplo comparativo Barbra Streisand y otros instrumentos musicales de la televisión inglesa, que ya conocen los espectadores españoles. Don Juan es producto de la renovación de normas, estilos y ejecutivos de TVE. Parece co- mo si de nuevo nuestra televisión quisiera asomar- MAN No han, en musicales, se a Europa enhebrando aquellos días de Ninfas y Rosas cuando se la temía, con razón, y se la admiraba con fundamento. Estos premios recién logrados por Antonio Mercero, artífice máximo del Don Juan con guión de Farias- Maldonado. música de Adolfo Waitzman, coreografía. de Sandra Lebrocq y fotografía de Cecilio Paniagua, es un programa de TVE que tiene ese ángel esa gracia y ese toque que le hace superior por ingenio, humor y originalidad a cuantos concurrieron... nn Don Juan dura apenas Olí minutos treinta minutos. Su acción es radicalmente merceriana. Modestamente diríamos que, si no fuera por la firma del guión que le es ajena, todo en Don Juan es estilo Mercero por el ritmo, la caligrafía, la honradez gráfica y el rigor métrico de los planos, las secuencias y el tono. No hay tema, no hay asunto, no hay anécdota. Hay gracia, ingenio, humor, sátira y detalles específicos de un director que sabe lo que quiere, cómo lo quiere y por qué. Don Juan es, en realidad, una divertida comedia de plato jugada a ritmo vivo, donde la música tiene papel sustantivo. Una música deliciosa de Adolfo Waitzman que se acopla a las situaciones con admirable flexibilidad, lo mismo que la coreografía de Sandra Lebrocq, que ha incrustado los números formando un todo con el espectáculo, lleno de gaggs y sin apenas diálogo. Todo es acción, sátira y humor. El mito de Don Juan se desinfla como un globo, y la egolatría del director se atenaza en el ridículo. En medio está el talento y la gracia de Antonio Mercero que, después de La cabina y Los pajaritos ha girado 189 grados, en su estilo y demuestra que, también en este frente músico- humorístico, sabe lo que hace. Y lo hace tan bien que lo aplaude Europa entera al aplaudir a TVE. por él. FI RFIFN nFPIR Muchos lectores, EL DUL UJA- m comunicanamabies tes, nos escriben mostrando su extrañeza ante la ausencia de don Joaquín CalvoSotelo. Y nos sumamos a su desilusión. El ilustre académico ponía, cada semana, en la pantalla el magisterio de sus intervenciones, siempre doctas y tocadas además, con el don de la telegenia que distingue al señor Calvo- Soteio y cualificaba a La bolsa de las palabras parece importante que, al reconsiderar los nuevos espactos, se tenga en cuenta la manera de remediar el hasta ahora inexplicable olvido de un programa de tanto éxito, interrumpido el verano último por razones obvias, que debe estar activo otra ves por razones culturales y otras muchas rasones, todas respetables e importantes. tonio P á r a m o? U peró su propia marca con La montaña mágica en Los libros La obra de Tomás Ma- nn es especialmente ingrata para ser recreada en televisión. Pesan sobre ella evidentes tabúes de clima, ambiente, personajes... y ritmo. Partiendo de una adaptación importante e idónea, Páramo revivió gráficamente los entresijos de cada quien y su psiquis con autoridad indudable de director de actores, para conseguir, además, en la realización, una atmósfera y un tempo ad mirables, trasladando al programa todo lo que Manin puso en su famosa novela, excepto la extensión por razones obvias y específicas del programa y su tiempo horario. Tal vez por esto fue suprimida la habitual presentación- crítica, clásica en Los libros Esto dejó un tanto rasa la intención. Porque emitido así, Los libros parecía más un Estudio 1 o una Novela bien resuelta, que un programa de la acción y la intención de Los libros con su transporte de cultura a nivel discente de un cualificado opinante. La interpretación fue óptima, destacando Eusebio Poncela, María Massip, José Franco y el gran Narciso Ibáñez Menta. no había oído cantar nunca a Guillermina Mqtiq. Tampoco la había visto actuar jamás. Tiene, pues, este comentario el vigor de la sinceridad al hilo de A su aire Guillermina Mótta arrebata y contagia; al menos, el jueves en Paloma donde actuaba A su aire arrebató y contagió can su estilo, con su personalidad acusadísima, con su desparpajo, con su vos. Y con sé sinceridad. Más allá de esta personalidad clara de la cantante, bien explotada por Luis María Güell en una realización directa e inconformista, muy al aire de la estrella, la sala y el público; más allá de la cantante, repetimos, creímos intuir en Guillermina Motta su formidable sñowmanship que, si quisiera, podría ser presentadora personalísima de programas ambiciosos. Cuando la crisis de profesionales específicas es tan aguda y clara en TVE, desaprovechar las posibilidades de Guillermina Motia nos parece, de verdad, un dispendio ruinoso. Porque ella misma es ya un auténtico espectáculo. A S OCnuiUU Narciso Ibáñez Serrad o r director de Progra- OFREZCO EN ALQUILER Teiéfono 26162 07 perspicacia y t a l e n t o ha buscado la redención de los sábados por la vía más inteligente. La de sumar elementos. Pero sumándolos no al buen tum- tum, sino cualificadamente. No es ningún secreto que el grave mal de los musicales sabatinos estaba en la rutina, en el adoc namiento, en la monotonía producidos por el monopolio rector y de realización. Ahora, señoras y señores alternará estilos con Lazarov y Quero; alternará incluso, sentido de la dirección orquestal con Augusto Algueró y Adolfo Waitzman; y alternará, incluso, la coreografía sobre la base del espléndido ballet de Gisa Geert, maga de la danza. Los guiones del espectáculo son originales de Víctor Vadorrey, que ya es garantía de oficio y humor. Esto hubo ya en el debut del programa, rodado al alimón ñor Quero y Lazarov, que permitió a Vadorrey sítete ingeniosos. El humor, la fantasía, el ritmo, la agilidad televisuales estuvieron activos dentro de las máximas posibilidades de un programa así, que presentaron Fiorella Falto- Y SEÑORES mas. con i n d u d a b l e Gracias a Video- set ude ver- e Kara buena, ¿os tres etcéteras de don Simón de José María Pemán, emitida en día inhábil para mí, por ausencia. La farsa, deliciosa, recreada por Cayetano Lupa de Tena con primor y autoridad indecibles, ganó en televisión respeto a su original escénico. Y ganó porque Luca de Tena, que es un realizador hábil y de gusto extraordinario, alzó los valores estéticos de la pieza y dio a. cada personaje su dimensión cabal, auténtica. Aproximada en intimismo, sin perder su elocuencia; acentuada en picardía, sin abandonar su estilo de diyertimento, Los tres etcéteras de don Simón nos pareció una de las creaciones más distinguidas de Cayetano Lúea de Tena y uno de los éxitos más claros, rotundos y admirables de Lola Herrera en una Marifácil antológica. Tina Sains, Enriqueta Carballeira; el siempre eficaz Luis Prendes José Franco, Enrique Vivó, Miguel Ángel Pedro Sempson y Manuel Gallardo dieron vida a los demás personajes de esta farsa de Pemán, escabrosa v maliciosa picara y deliciosa en la que no sabe uno qué es mejor: si lo que se dice y cómo se dice o lo que se ve y cómo se ve por los buenos oficios de Cayetano Luca de Tena, director- realizador de muy positivo! valores. -Enrique DEL CORRAL. IftSF MARÍA TMY PEMAN VENDE COCHE LUJO modelo Wosseley, 1972, M- 930 Tels. 4570889 mañanas; 4026920 tardes