Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. M A R T E S 5 DE F E B R E R O DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33. LA CRENAÜON DE CADAVERES Y LA IGLESIA Toledo 4. (De nuestro corresponsal. En la hoja parroquial titulada El Domingo suplemento del boletín eclesiástico de la arehidiócesis de Toledo, que se distribuirá a los fieles en todos los templos el día 10 de este mes, ya enviada a las parroquias, se publica un comentario sobre la cremación de cadáveres, cuyo primer párrafo dice textualmente: Frecuentemente se oye decir, por cierto con poca precisión, que él Concilio Vaticano II ya ha autor izado a los católicos la cremación de lo cadáveres. Así, por ejemplo, en un reportaje de ABC (17- V- 73) a propósito dei primer horno crematorio instalado en España, se dice sin más, que este sistema está reconocido por la Iglesia Se presunta el articulista cuál es la verdadera doctrina de la Iglesia en este asunto, y añade que el Código de Derecho Canónico prescribe en el canon 1.203 sepultar a los difuntos y reprueba su cremación, hasta el punto de prohibirla cuando el finado así lo dispusiera. Es más, el canon 1.240, en el párrafo I, número 5, priva de la sepultura eclesiástica a los que expresaren tal voluntad. Con todo, hay que resaltar que la eremación- -sigue diciendo el comentarista- -no ha sido considerada por la Iglesia como algo intrínsecamente malo, sino simplemente como signo expresivo de paganismo en la antigüedad, o de sectarismo en los tiempor modernos. Esto explica que no se haya opuesto a ella por causas de especial gravedad Los párrafos finales del artículo producen, sin embargo, cierta perplejidad, pues en ellos se asegura que como las circunstancias (razones de higiene, falta de espacio, pres- cripciones legales, etc. han cambiado, hace ya más de diez años que la Sagrada Congregación del Santo Oficio declaró que, aunque la Iglesia prefiere la inhumación, puede permitirse o tolerarse la cremación siempre que no implique odio a la reUgión o negación de los dogmas. ¿No viene a ser esto un reconocimiento de facto de la cremación fuera de las excepciones señaladas? Si la Iglesia la permite o la tolera, ¿no está ya reconociendo de algún modo que es un sistema correcto, aunque menos bueno? ¿Dónde está, pues, la imprecisión del reportaje de ABC? -Luis MORENO NIETO. Nota de la Redacción: A lo que dice nuestro corresponsal en Toledo podemos añadir que la imputación que la hoja toledana haoe a ABC dista mucho de ser exacta, ya que no es cierto ctue el referido reportaje de ABC diga sin más que este sistema está reconocido por la Iglesia Si el redactor de El Domingo- hubiera leído el reportaje de ABC- -y no sólo su título, del que toma la frase citada- -se habría encontrado que ABC en esa fecha decía bastante más. Decía expresa y literalmente que la I ale sia no acepta la incineración si se considera aue se efectúa como repulsa al dogma de la Resurrección de los muertos o menosprecio de los ritos de las exequias por lo demás, en repetidas ocasiones ha expuesto ABC la doctrina y contenido de la Instrucción del Santo Oficio. Concretamente, el 1 de noviembre de 1967 se expuso en nuestras páginas todo cuanto la hoja toledana cree que olvidamos. 9 99 oficinas comerciases en alsailer Zona Generalísimo Lujo Recepción Aire acondicionado Telex Parking Cafetería- Snack Ambiente musical Salones temporales para convenciones, seminarios, etc. Servicios Bancarios Información: Te! 458 79 00 Lfí IGLESIA EN EL MUNDO DE HOU PROFUNDO DOLOR EN GRANADA CON MOTIVO DE LA MUERTE DEL ARZOBISPO GARCÍA DE CASTRO Era autor de numerosos libros y más de cuatrocientas pastorales Granada 4. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono. Profundo dolor ha causado en toda la archidiócesis granaMna ¡a viuerte del arzobispo de Granada, don Rafael Garda y García de Castro, fallecido a la una y veinte de la tarde del domingo. En el momento de morir se encontraba junto a don Rafael su hermana doña Trinidad, el vicario general y varios canónigos, así como las hermanitas de las Siervas de María, que le han venido cuidando durante la larga y penosa enfermedad, que ha soportado con una ejemplar resignación cristiana, norte y guía que presidió todos y cada uno de sus actos. El arzobispo monseñor Benavent Escuín ofició en el palacio arzobispal la primera misa corpore insepulto a la que han seguido después otras muchas, oficiadas por sacerdotes de las parroquias granadinas y Comunidades de la ciudad. Inmediatamente después fueron colocados pliegos de firmas a la entrada del edificio, que pronto fueron llenadas por las numerosas personas que llegan a testimoniar su pésame al conocer la noticia que, desgraciadamente, se esperaba ya desde hace algunos días y que las campanas del primer templo confirmaron doblando en señal de duelo y a las que se unieron las de todos los templos de la ciudad. La capilla ardiente ha sido instalada en el Episcopolio. El doctor García de Castro ha sido revestido con ornamentos pontificales de color morado, y ante su lecho mortuorio han desfilado numerosas personas para orar junto al cadáver del que hasta ayer fue arzobispo de Granada durante veinte años. Contaba setenta y ocho años de edad, poseía la medalla de oro de la ciudad y era socio honorario de la Asociación de la Prensa de Granada. Los restos mortales del prelado recibí- rán cristiana sepultura el martes, a las doce de la mañana, en la capilla de Nuestra Señora de las Angustias, de la catedral. Tan pronto como se conoció la noticia se personaron en el palacio arzobispal las primeras autoridades granadinas, representaciones oficiales y de entidades y organismos. Por la noche, después de constituirse en sesión extraordinaria la nueva Corporación municipal en pleno, presidida por el alcalde, acudió a la capilla ardiente para transmitir al prelado el sentir de la ciudad ipor la muerte del doctor García de Castro. Han llegado a nuestra ciudad su hermano, don Luis, con su esposa, y varios sobrinos, procedentes de Valladolid. donde residen. En el palacio arzobispal se reciben numerosos telegramas de condolencia de toda España y se han establecido turnos de vela junto al cadáver, a cargo de las religiosas de la comunidad granadina. El doctor Garda y Garda de Castro había nacido en Miranda del Castañar, provincia de Salamanca, a finales de 1895, siendo su padre médico y su madre maestra. Fue catedrático de Derecho Natural v de Sagrada Escritura en la Universidad Pontificia de Comillas. En 1926, por oposición, pasó al cargo de canónigo electoral de Granada, ingresando como académico de Ciencias Históricas de Toledo. En 1932 colaboró en la fundación del periódico Ideal siendo nombrado en 1936 rector del Colegio Mayor de San Bartolomé v Santiago de Granada. Al final de la Iberia Mart 2 Centro de Comercio Mundial de España Pedro Teixeira, 8 Madrid- 20 3 3 L Con la Arquitectura Actual... ¡mueblé nórdici Armoniosos, distinguidos para un especial confort mobiliario decoración Cea Bermúdez, 33- Esquina Blasco de Garay SOLAR INDUSTRIAL CARRETERA DE TOLEDO Urbanizado con todos los servicios. TELEFONO 350 37 00