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A Rosario Dúrcal casi nadie la conocía en España hace unos diez años. Sin embargo, en los periódicos que llegaban de Méjico o de Puerto Rico y alguna que otra vaz de Buenos Aires, leíamos su nombre sin darle más importancia que ia de saber que a! otro lado del Atlántico una mujer llamada Rosario reverdecía triunfos de los locos años treinta, como aquellas deliciosas comedias musicales- -entonces se les llamaba revistas- de Alonso, Guerrero, Muñoz Román, etc. El detalle producía cierta gracia, pero nada más. lln buen día se origina el conflicto. A puntb de estrenarse Las Leandras cinematográficas da la mano de Celia Gámez- -que las estrenó teatraímente cuarenta años antes- se anuncia y se estrena otra Leandras filmada en Méjico. El revuelo eñ los corrillos del cine fue grande. Y para colmo, Las Leandras española estaba interpretada por Rocío Dúrcal y Las Leandras mejicana por Rosario Oúrcal. Hubo confusiones, enfados, malentendidos. Un lío. Quienes vimos las dos versiones comprobamos que esa majicanita llamada Rosario Oúrcal tenía una figura realmente encantadora y una voz maravillosa. Pocos meses después, en medio del barullo producido por los estrenos simultáneos de ambos filmes llegaba a España Rosario. Y entonces supimos que no era mejicana, sino española; de Lugo, concretamente. Ahora, con el éxito de su último disco Carioca tiernos hablado con ella. En su casa, los recuerdos de familia se agolpan por doquier. Su españolismo, pese a los que han querido ponerlo en duda alegando que era un puro alarde publicitario, está harto probado- Hija del teniente corone! de Infantería don Luis Sanz ftey, Rosario Dúrcal (este es su nombre artístico, -claro) ss bisnieta del que fuera gobernador de la isla de Puerto Rico, marqués de San Juan de Puerto Rico, capitán general don José Laureano Sanz y Posse. Pero no vamos a entrar en genealogía ni en recuerdos familiares, sino en el largo camino de esta mujer, que se presentó un día en Madrid con una película de viejo sabor y tía tenido que h ascalando poco a poco esos peldaños extraños que llaman hit parade y que nadie sabe en realidad cómo funcionan. DE LA OPERA, A LA COMEDIA MUSICAL El día que descobrí la comedia musical, donde podía ofrecer toda na vor mientras bailaba o interpretaba, me sentí como pez en el agua Creo que el éxito de Carioca se debe a que es conjugación de Toz, ritmo y melodía Mi Carioca es una verdadera entrada en el público. Es la clásioa Carióos que todoí ¿mgta nocemos; pero en una versión moderna, oanV tada oon mucha fuerza dice Rosario Dúroal. fugazmente por las pantallas espafVolas y en algunas de las ouales acompañaba al pobre Pedro Armendáríz. Eran películas con aquellos títulos de La miel se fue de la Luna Medias de seda Vidas segadas Vivir y amar Amor de artificio Su éxito én Méjico ¡fue grande. En el edificio de la Televisión mejicana, cuyas losas de mármol negro, están repujadas con las firmas doradas de los artistas más famosos, se encuentra su nombre. Ella, que ha actuado en la televisión norteamericana al lado dé Dean Martin o Frank Sinatra, anda ahora como una chiquilla con sus recitales, sus galas, sus cariocas y esos otros discos que prepara para la temporada próxima, algunos realmente buenos y que, sin duda, darán que hablar en el mundillo discográfico y en el no discográfico también. ueno, mi Carioca es una verdadera entrada en el público. Sí, sí, es la clásica Carioca que todos conocemos, pero en una versión moderna, cantada. Con mucha fuerza. Casi todas las versiones que se han hecho en los últimos años eran orquestales. Ahora se ha tratado de que brille la voz en medió de la orquesta. Ei éxito, al parecer, está llegando. En las discotecas es un disco que se tararea, que lo bailan los jóvenes, sin saber, quizá, que también lo bailaron sus padres; un disco que sube en las listas de favoritos. La canción de! verano. VOZ, RITMO Y MELODÍA Rosario Dúrcal nació en Lugo, estudió en el Real Conservatorio de Madrid y triunfó en América. Actualmente se halla empeñada en la conquista de los públicos españoles. Y ella, que debutó en el Teatro Colón, de Buenos Aires, cantando Madama Butterfly Tosca y Boheme viene ahora empujando y ganándose a la juventud con esta Carioca medio camp medio revolucionaria, a la que imprima un sello único, lln sello en si que su voz de diva se nota trenzada en la clara esencia tropical de los ritmos calíanles. Y esa dualidad será siempre el interrogante que todos tiagan a Rosario Dúrcal; y ésta será siempre la misma respuesta: ¡Pues, mira, temperamento artístico I mío no se podía sujetar a la rigidez que exige la ópera. Tanta quietud me asfixiaba. Mi carácter se sentía frenado en el escenario. El día que descubrí Ja comedia música! donde podía ofrecer toda mi voz mientras bailaba o interpretaba, me sentí como pez en el agua. ES LA CLASICA CARIOCA EN VERSIÓN MODERNA Y a. sí surgieron las grandes comedias musicales llevadas por toda Sudamérica y aquellas actuaciones en La Habana con un espectáculo, cuyo nombre ya de por sí lo dice todo: Tropicana Y así, ahora que sabemos que es española y prima hermana del actor Fernando Rey, recordamos algunas películas suyas, de las que pasaron muy -r- Creo sinceramente que el éxito de Carioca se debe a que es una conjugación de voz, ritmo y melodía. Esto, a los jóvenes les gusta mucho. Ten en cuenta que la música buena no tiene calendario. O sea, que no importa que el tema sea de ayer o de anteayer, sino que en cada momento sepa decir algo. Recientemente, sus recitales en el teatro de la Zarzuela dieron que hablar. La crítica fue cordialísima. El público, generosísimo. Para muchos era un gran descubrimiento. Para los que vimos aquellas Leandras polémicas, una confirmación. -Me está costando mucho, pero vale- la pena. He tenido que abrirme camino, ai tiempo que tenía que luchar contra quienes sólo veían en mí una vedette. Afortunadas mente, empiezo a lograr en España ese puesto que tanto he soñado. Y ahí está Rosario Dúrcal, tan ilusifijfcPa. Con su Carioca pegajosa y movidita, que se hará insustituible- -como en los años cuarenta- -en los bailes al aire libre, bajo las parras de Castilla o junto a los jazmines de Andalucía. Al lado de los viejos retratos militares de sus antepasados o de aquel decreto firmado por Oon Alfonso XIII por no recuerdo qué ascenso a su padre, está esta mujer soñando ritmos modernos con una voz sencillamente extraordinaria. Porque la gran tiple que Rosario Dúrcal lleva dentro, con una fuerza en la voz fuera de lo común, se la ha ofrendado totalmente a la canción ligera. ¡Asf, cualquiera! dirán los envidiosos. ¿Pero qué le vamos a hacer? La pena es que Rosario Dúrcal no presente cuanto antes un gran espectáculo musical. Su voz y su arte lo están reclamando. Con ella podrían volver a surgir burbujas de un champán imaginario en el mundo del musicnhall miente desmayasen, voluptuosos, los abanicos dos de la viuda alegre... Santiago CASTELO