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HOMENAJE DE EUROPA A UN GRAN ESPAÑOL SALVADOR DE MADARIAGA, PREMIO- C ARLO MAGNO Como continuación a la crónica enviada desde Aquisgrán con motivo de ta entrega del premio Carlomagno al insigne pensador español don Salvador de Madariaga, nuestro corresponsal en Bonn traza en este reportaje el ambiente de alta categoría intelectual que rodeó este emotivo acto, en ef que se honraba a un español que ha luchado siempre por la unidad de Europa. Madariaga, cuya vida ha estado ejemplarmente entregada al servicio de la libertad, es uno de nuestros pocos intelectuales con auténtico prestigio internacional. Con él distingue la dudad de Aquisgrán a quienes más luchan por la unidad de Europa T T L día de la Ascensión de 1973 ha amawi. neoido nublado en Aachen, Aix- ia Chapelle, Aquisgrán, la ciudad de los múltiples nombres y la vocaoión europea. En la plaza de las Naciones montan guardia las banderas de España, que hoy engalanan- -junto a Jas azules de Europa- -las calles de esta ciudad carotingia y moderna a un tiempo, levantada- -corno su soberbio Ayuntamiento- -sobre los cimientos del gran edificio político y cultural que elevó aquel heredero del sueño de Roma que se ¡lamo CarJomagno. Un nombre español se ha adueñado ¡hoy de estas piedras oscuras y solemnes, sobre las que un brillante pasado europeo se ha detenido retador: don Salvador de Madariaga. Así, con el don delante, como los rejoneadores y los ganaderos, como si caminase envuelto su apellido vasco en una capa castellana. Don Salva, dor de Madariaga, sin otro título- -él, que- ifertos ¡ha acumulado a lo largo de una vida de estudio apasionado- -que el de su españolía universal. LIBERTAD, ETICA, VALOR con ojos atentos y rostro grave, con figure de gran señor en su sillón de madera y cuero. Cuando Ja banda del Ayuntamiento a Aquisgrán inicia los compases de una canción de Giovanni Gabrieli todo el escenario l u c e futgurante, armonioso, sereno. Cerca de un millar de asistentes miran hacia ese español menudo y vivaz que nació el 23 de julio de 1886 en La Coruña, estudió en el Instituto Cisneros de Madrid y en 1900 estaba ya en París, como alumno de tecnología en la Escuela Politécnica y de minería en la Escuela de Minas. Hoy, a? os ochenta y seis años, va a sumar un título más a su refulgente carrera: el de primer español que obtiene el premio Cariomagno, con el que la ciudad de Aquisgrán, que es decir Europa, señala a quienes más hacen porque sea realidad ese desafío de los Estados Unidos Europeos CONVERSACIÓN JUNTO A LA CATEDRAL En el salón del Trono de este edificio gótico del siglo XIV, donde en el año ochocientos se alzó el aula regia del palacio imperial de Caríomagno, aguarda una medalla dorada con la efigie del emperador y una sobria inscripción: Premio Carlomagno de la ciudad de Aquisgrán, 1973, a don Salvador de Madariaga: una vkia por Europa; libertad, ética, valor. A las once en punto ha dado comienzo el aoto con la entrada del premiado y su corte de honor- -en la que figuran seis anteñores premios Carlomagno- -en la sala de la Coronación, revistada con todo el amje de una gran ceremonia, y que un cuarto de hora antes ya aparecía abarrotada de público. Salvador de Madariaga ha quedado sentado en el centro, frente a ia puerta, con un gran tapiz al fondo. Lleva un traje marrón, corbata a rayas, sus gafas sin montura habituales y nos mira a todos Anverso y reverso de la medalla del premio Carlomagno, con la que ha sido honrado el ilustre escritor don Salvador de Madariaga. He tenido la suerte de ser recibido por Madariaga unas ihoras antes del acto de la entrega del premio. Madariaga continúa como le vio Miguel Pérez Ferrero: fino, gesticulante, locuaz, nervioso Tiene ojos- taladro, curiosidad infinita. Su larga vida de éxodo no le impide seguir muy de cerca la vida española. La sigo, sobre todo, a través de La Voz de Galicia, periódico que recibo todos los días... Salvador de Madariaga es pura vitalidad, a pesar de los años. Añora sólo puedo trabajar cinco horas seguidas. Pero después de la siesta suelo seguir trabajando. Salvador de Madariaga es pura interrogación, a pesar de los años. ¿De modo que Ismael cantó en Bonn mis poemas de las Vacas andaluzas? A mí me gusta mucho Ismael... Salvador de Madariaga es pura preocupación política Ser liberal es colocar la libertad por encima de las demás cosas pura preocupación social he tenido muchas comunicaciones en relación con mi letanía por tos presos políticos pura preocupación española a pesar de los años lo que yo quiero es que se