Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Algo de reoledumbre tiene también esta oantante, que nació en Badajoz un 11 de Julio, bajo el signo de Cánoer. Sí es cierto que a Rosa Morena le ha dado temperamento, genio femenino, d u e n d e Ahora, su morenez rosácea es muy conocida del público español. Una aureola la rodea desde hace cuatro años, desde que canta ante el público y le echa requiebros. Porque Rosa Morena ha enlazado con las tonadilleras de postín en eso: en meterse con la gente, en contarles un chiste, en hacerlas cantar. Ella dice que su éxito estriba en que la quieren las mujeres y los niños, con lo que se gana en seguida a todo el ámbito familiar. Su nombre, sin lugar a dudas, está cuajando. La gente sabe quién es Rosa Morena. Qué canta. Tal vez no sepa por qué lo canta. Porque aunque no lo parezca, Rosa Morena sabe el verdadero cante de las minas, ese que no canta y que aprendió de su padre, minero muchos años. Esta mujer que ha decidido no ir más a festivales folklóricos sigue enardeciendo a su público heterogéneo a base de Échale guindas al pavo o La hija de don Juan Alba He aqui el peligro que amenaza a esta cantante: su proclividad a las canciones que fueron famosas. Todo el mundo, cuando la oye cantar, se acuerda irremediablemente de aquella Imperio Argentina de huyendo de los siviles un gitano del Perchel sin cálculo y sin combina o de la hija de don Juan Alba, aquella de la que decian que quiere meterse a monja en Un convento chiquito de la calle a Paloma m r T 5 W i 1 í Renovar el género El estilo de Rosa Morena es inconfundible, de acuerdo. Pero no debe vivir a expensas de lo que ya otras canzonetistas hicieron popular. Rosa Morena tiene frente a sí a un público cordial, que la acepta de buen grado. Yo me atrevería a decir que la quiere. (No olvidemos que junto con Manolo Escobar es una de las cantantes españolas que más discos venden. Pero debe reformar su género. Evolucionarlo, sobre todo. Necesita crear y en esa creación echar todas las guindas de su genio al pavo de la historia. Así logrará cimentarse, como una nueva princesa de la dinastía extremeña de los aftasidas o como una verdadera seguidora del genio de La Caramba Rosa Morena puede hacerlo. Es más, sabe hacerlo. No en vano ha ganado numerosas distinciones en España y en América. Posee desde el premio de la Crítica de Splitz (Yugoslavia) hasta la primera F de famosa o el galardón de reina de los ciclistas Su casa está llena de copas y placas debidas a su arte. Ahora bien, esas copas y esas placas hay que saberlas lustrar por los siglos de los siglos. Si todo queda en una ilusión de temporada, malo será para su genio y malo para su arte. A ella, que tanto le gusta armarla en frase propia, en los espectáculos cara al público, que tanto le costó ascender, que tanto prende, también le gustará dejar constancia de su estilo. Un estilo que no cuajará definitivamente mientras no logre la verdadera simiente que a ella le corresponde: la que consiga su auténtica creación, Lo demás se olvida. Se olvidan los piropos, los requiebros donosos, los quejíos con garra. Sólo queda siempre la verdad de los cantantes. El oro fino de la copla. Rosa Morena queda ahí, emplazada al futuro. Exigiendo la verdad. Como la exige, a gritos, la torre de Espantaperros y la tierra toda de Badajoz. De su voz y Santiago CASTELO