
MICHAEL JACKS
CON TRECE AÑOS, Y MILLONARIOS EN DISCOS
T
IENE trece años y ya es un divo; pero no uno de esos divos que lo son mientras son jóvenes prodigios o fenómenos de barracas destinados a desaparecer después de una época de celebridad: canta rhythm blues y lo canta bien, muy bien, probablemente mejor que muchos de sus ilustres colegas. Sobre todo por su edad, que le consiente cantar con un timbre vocal, especialmente en los registros agudos, imposible de efectuarlo los cantantes de más avanzada edad. Se trata de Michael Jackson, el muchacho negro que ha vendido millones de discos como solista o con sus hermanos, los famosos Jackson Five, un conjunto de pequeños que graba con una casa discográfica de Detroit especializada en el rhythm blues al que denomina Detroit Sound Michael ha sido comparado con Judy. Garland y Shirley Temple. Los periódicos americanos dirigidos a la juventud publican cada semana centenares de fotografías suyas, montones de artículos en los cuales se dice quién es, qué hace, qué come, qué hará de mayor y cosas así. Es el clásico sistema americano para imponer un nuevo personaje, tal vez demasiado usado con gente que no siempre cuenta con los méritos suficientes para aspirar a una fama consistente, aunque en este caso ha funcionado a la perfección. Michael Jackson es una criatura de su casa discográfica: una casa que se ocupa de que todo lo que se refiere a la vida profesional y privada de este jovencísimo ídolo americano de trece años. La Motown controla todos los artículos referentes a Michael, establece sus horarios, sus canciones y los locales donde debe exhibirse, atendiendo a todas sus actividades y filtrando todas las noticias sobre él o sobre su familia. Hoy, los Jackson (el padre, Joe; la madre, Michael y siete hermanos) viven en una villa con piscina, parque, sala de grabaciones y verja con apertura electrónica a distancia, en Encino, un barrio en la periferia de Los Angeles. Tienen cinco automóviles. Aire acondicionado en toda la finca. (Encino es uno de los lugares más calurosos de toda California. El servicio, de camareros y camareras, también ha sido seleccionado por su casa discográfica, porque la fuga de noticias del personal de servicio son demasiado frecuentes y pueden influir negativamente en la carrera del muchacho. Nadie, en la casa de los Jackson, habla jamás del pasado de la familia, cuya historia comienza en Gay (Indiana) donde Michael y los suyos vivían en el ghetto negro en condiciones nada envidiables. Michael y sus hermanos tocaban y cantaban en la calle, acompañándose con un par de viejas guitarras y marcando el
El muchacho negro que ha vendido millones de- discos como solista o con sus hermanos. ritmo sobre bidones vacíos. Papá Joe comprendió que los muchachos tenían condiciones para combinar cualquier cosa buena. El éxito no tardó en llegar: en la casa discográfica de Chicago escucharon hablar de los Jackson, les llamaron para una prueba y les contrataron rápidamente. Cuando estábamos en Gary- -dice Michael- -tocábamos todos los días, nada más regresar de la escuela, pero sin más interés que la pasión que todos llevábamos dentro. Debemos todo a Diana Ross, que ha producido nuestros discos y que siempre ha tenido fe en nosotros. Fue la propia cantante quien comenzó a ocuparse de los Jackson desde el comienzo de su carrera y es ahora la que se ocupa de las grabaciones de Michael como solista, sin sus hermanos. Michael, a pesar del trabajo, continúa asistiendo a la escuela: estudia privadamente armonía y composición; toma lecciones de piano, va al cine, nada en la piscina. Por lo que se refiere al futuro, Michael Jackson no tiene intenciones de separarse de sus hermanos. Los discos que ha grabado como solista se venden a millones, pero él dice que solo no se siente a gusto. Sus hermanos y hermanas, Marión, Tito, Jermaine, Kandy, Jackye, Janet y Layota, están de acuerdo. Mariano MENDEZ- VIGO