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ABC. V I E R N E S 30 DE OCTUBRE DE 19? Q. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 83 INFORMACIONES TEATRALES MORT DE DAMA POR LA COMPAÑÍA ADRIA GUAL EN EL MARÍA GUERRERO Teatro María Guerrero. 1 Festival Internacional de Teatro. Título: Mort de dama Autor; Llorenc Villalonga. Versión castellana: Biel Molí. Dirección: Ricard Salvat. Intérpretes: Marta Martorell, Rosa Muniesa, Montserrat Julio, Nádala Batiste, Josep Torrens, Carmen Molina, Adela Abad, Anna Frigola, Pere Vidal, Joan Valles, María Josep Gomara, Montserrat Carulla, Rosa Montesó, Carmen Sansa, Josep Ballester, Montserrat García Sagúes, Jaume Ros, María Teresa S. Torres, Doménec Alvar ez, Enríe Majó, Fierre Balvet, Ángel Company, Ovidi Montllor, Jordi Serrat, Marina Noreg, Elisenda Ribaza, Miguel Arbós, Albert Socias, Llorenc Duran, Fina Mariano, Juan Santacana, Rafael Tubau, Ferran Baile, Sergi Jover. Decorados y figurines: Avelí Artis Gener. El excelente y profundo trabajo de Ricard Salvat en el montaje y dirección de Mort de dama permite a los asiduos del I Festival Internacional de Teatro, de Madrid, establecer la comparación entre dos modos distintos de convertir una pieza novelesca en pieza dramática. Los portugueámbito social, su tiempo, los modos de una época más finis cu? ar que primisecular. La impresión que se desgaja de esa serie de acciones ambientales es que al mismo tiempo que la protagonista agoniza un siglo, el XIX, cuando con los albores del siguiente perecen rápidamente conceptos, valores y costumbres. No vacua Eicard Saivat en componer frisos humanos en torno a la acción principal y eso la desrrealiza. Simultáneamente vemos lo que deberíamos ver y lo que seria imposible que viéramos, con lo que el inteligente director catalán nos libera de las viejas servidumbres del tiempo y el espacio teatrales. Lo que pasa es que así el espectador no se funde con la acción; no se emociona. Y eso, precisamente, es lo que prescribe la preceptiva brechtiana. El espectador queda en condiciones de juzgar libremente a los personajes, a los usos, a las ideas de ese mundo villalonguiano del que no queda nada aunque aún existan supervivientes. Esa circunstancia, la de que tal mundo haya desaparecido, es la que impregna a esta empresa de la compañía Adriá Gual, de un tono romántico, eminentemente poético y convierta en añoranza lo que todavía pudiera ser crítica y aun soterrada sátira si existiera lo criticado y satirizado. Estamos, pues, anís un magnífico trabajo de escuela. Salvat nos muestra lo que puede lograrse dentro de la fórmala del teatro épico, que es mucho. Hasta en el caso- -que es éste- -de que la lección política y social carezca de toda virulencia. El acoplamiento de los actores, la utilería, los efectos de luz, las transiciones, es impecable. Quizá, como único reparo, opondríamos a Salvat lo innecesario que en el fondo resulta romper la zona de contacto espectáculo- público, llevando en cortos momentos la acción o los anuncios verbales a las galerías o al patio de butacas. Los intérpretes actúan con espléndida unidad tonal, con un sentimiento muy compacto de A PETICIÓN DE LOS CLÍENTES LA ERRADA EN SU POB k U S JÓVENES Luton (Inglaterra) 29. El cliente siempre tiene razón. Al menos eso es lo que ha movido a Fred Sturge, propietario del pub The Three Horseshoes, de esta ciudad, o prohibir la entrada en su establecimiento a las chicas que lleven midi o maxi Todos mis clientes prefieren ver a las chicas en minifalda dice Fred, y están completamente de acuerdo con la prohibición El problema es que algunas muchachas ya se habían deshecho de sus pasadas de moda minifaldas, pero de una forma o de otra han conseguido encontrar prendas y acuden así vestidas, para deleite de los parroquianos. Fred comentó: La mayoría de las chicas están muy contentas de volver a ponerse las minifaldas, y muchas me confesaron que la midi no les gustaba. -Efe. la expresión corporal, lo que da empaque y ritmo solemnes a toda representación, Si destacamos a Montserrat Carulla y Elisenda Ribas es por el acierto con que incorporan dos figuras destacadas. Marta Martorelle, fría y exacta; Montserrat Julio, Josep Torrens, Carmen Molina, y Jordi Serrat comparten los honores del grupo destacado. Todos los demás actores y actrices corroboran la buena lección de una acción teatral disciplinada y eficaz. Adecuados los decorados y figurines. Un trabajo muy meritorio, digno de aplauso de la compañía Adriá Gual a tono con el nivel de este 1 Festival Internacional de Teatro hasta la fecha. -L. L. S. Montserrat Carulla, Elisenda Ribaza y Jordi Serrat ses Monteiro y Ramos habían elegido para ese trabajo, siempre difícil, una novela lineal como es La Reliquia y, por tanto, su cometido consistió en convertir en escenas dramáticas los momentos culminantes de la novela dejando al protagonista de ésta, el astuto e hipócrita Raposao, el cometido de enlazarlas mediante confidencias en alta voz que resumían otros periodos de la novela. 1 resultado era muy coherente, fácilmente comprensible y absolutamente directo. Ricard Salvat, que es uno de los más preparados hombres de teatro no sólo de Cataluña, sino de España, y de quien se pueden esperar siempre importantes realizaciones, ha ido en pos de otra meta: la de pasar a los modos del teatro épico una obra que por ser novela, está dentro también de la épica. Esta labor que en principio parece más fácil que la de los lusos, ya que no hay transformación sustancial de género, es más difícil. Mort de dama no es un relato lineal. Es un fresco profuso, formado por multitud de escenas, en el que apenas si hay un hilo directo que Heve el relato aunque todas las acciones tengan su centro en la vida, agonía y muerte de Obdulia de Moneada. Salvat, a la manera de Bertolt Brecht, presenta cada cuadro por su anuncio o sumaria exposición, encargado a uno u otro actor, y modifica sus escenarios también a la manera brechtiana c o n indicaciones muy sucintas que acotan un espacio teatral siempre abierto, siempre amplio. El resultado es una acción más confusa y más compleja. No todo lo que en escena vemos se refiere directamente a Obdulia de Monteada. Hay acciones que describen su DON JUAN SE BATE Y CONQUISTA EN EL ESCENARIO DEL CÓMICO Al viejo e inagotable entusiasmo de Rafael Cores se debe la vuelta a Madrid, en sus fechas tradicionales, del mayor héroe del teatro romántico español: Don Juan Tenorio. El mito, mil veces interpretado, discutido, deformado, se emboza en su roja capa de burlador para enamorar, como siempre, a doña Inés y seducirnos a nosotros desde el escenario del teatro Cómico, en cuyo corto haber hay que anotar esta reaparición de la obra de Zorrilla y la consiguiente vuelta a una tradición teatral One no deberíamos dejar extinguir aunque sólo fuera por la triste carencia de tradiciones que constituye la indigencia de nuestra vida teatral. Este Tenorio está muy bien. Los decorados, a la vieja usanza, son gratos. El vestuario y la armería, por ser del teatro Español, tienen belleza, riqueza y buen tono. Francisco Piquer hace un Don Juan hondo, menos exaltado que de costumbre, pero seguro y convincente, bien plantado y digno de crédito. Rafael Cores, llevado por su apasionado entusiasmo, exalta, atropella a su Luis Mejía. que así resulta aún más humano y más simpático. Sale dignamente Marcela Yurfa del difícil compromiso para una actriz extranjera- -aunque sea hispanoamericana- -de dar vida a la pura, ingenua, apasionada doña Inés, y está perfecta en una interpretación muy a la manera clásica María Guerrero en Brígida. Vicente Soler y Luis Cuesta dan reposo Marcela Yurfa, Francisco Piquer, Rafael Cores y María Guerrero. a tos dos padres indignados. Manolo Brieva en Buttarelli, Valentín Tornos en Ciutti, Ricardo Alpuente como Capitán Centellas, muy destacado, y José María Portillo en el Avellaneda, bien apoyados en los otros actores y comparsas, completan la vertigi-