Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
y poesía, CRISTÓBAL cada día JIMÉNEZ ENCINA Nació en Monda Málaga el aiw 1871. Figura eminente en el mundo científico vor su especialidad de laringólogo, ha cultivado, junto a sus estudios médicos, las artes y las letras, y contribuido con originales aportaciones a enriquecer el arte folklórico andaluz. Muchas coplas suyas fueron incorporadas a sus repertorios por los grandes cantaores flamencos. El paisaje y las costumbres de su tierra mata güeña son perceptibles en algunos de sus poemas publicados con el título de Refugio HABLA EL RIO Mi padre, el Sol, que- de la nieve pura engendró el agua y me lanzó en torrente por los riscos, y mi ímpetu creciente me labró cauce por la roca dura, Amansado el impulso de la altura, caminé por el valle lentamente, y espejo, en los remansos, transparente, se miró en mí la Luna en la llanura. Besaron mi cristal sauces y flores, a mí paso cantaron ruiseñores en los serenos días de bonanza. Y, ansiando descansar, sienlo el anliel de morir en el mar. con la esperanza de que el Sol, otra vez me vuelva al cielo, Luego, el divino rosíro, acongojado sobre el pecho, en que tanto amor y anhelo de redención, de paz y de consuelo alentara, se abate inanimado. Y expiró Y sobre el Gólgota encumbrada quedó la cruz, que por el orbe entero lia de ser por I03 siglos venerada en joyel de coronas o en madero, de la Crucifixión trofeo, fecundo, signo inmortal de redención del mundo. SERRANILLAS La golondrina ha venido y vuela errante, anhelante, buscando su antiguo nido. Canta la perdiz bravia; canta el ruiseñor señor i disonancia y armonía. Al caer la tarde tranquila se oye, al pasar el ganado cansado, el son de la esquila. Convida a estar y rezar la dulce paz y misterio que reina en el cementerio de los monjes de El Paular. POR MALAGUEÑAS Te tenía levantado en mi corazón un trono; pero ofendiste a mi madre, serrana, y no te perdono. Yo vi unas hojitas secas que se las llevaba el viento; me acordé de tus palabras y lloré de sentimiento. SOLEARILLAS Tu cara, lleva en los ojos la noche y en tu frente luna clara. Me engañas; que me parecen ojeras la sombras de tus pestañas. CRISTO EN LA CRUZ Su cuerpo en cruz, sobre la cruz clavado, Y así dijo Jesús mirando al cielo: Perdónalos, Señor. Y emprendió el vuelo el espíritu y Todo es consumado