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ABC. D O M I N G O 8 DE FEBRERO DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAO. 3. EL SUEÑO DE LA RAZÓN DE BUERO VALLEJO, EN EL REINA VICTORIA ISÜh i Miguel Ángel, José Bódalo y María Asquerino Teatro Reina Victoria. Título: El sa escena del segundo acto, en la que Leosueño de la razón Autor: Antonio cadia expresa sus sentimientos y sensacioBuero Vallejo. Dirección: José Osuna. nes después de la violación de que ha sido Intérpretes: José Bódalo, María As- objeto. Ahí la necesidad de la expresión querino, Miguel Ángel, Antonio Quei- que obliga a romper su artificio, que no po, Ricardo Alpuente, Paloma Lo- se salva porque Goya declare que no ha rena, Antonio Puga, Manuel Arias, oído nada. El espectador sí lo ha oído. Ha José María Asensi, José Luis Tutor, dejado de estar dentro, pues, del personaje Manuel Caro, Roberto Abello y Mari en esa ocasión. Realmente sería muy riNieves Aguirre. Decorados y figuri- guroso exigir a un autor que realiza tan nes: Javier Artiñano. Diapositivas: brillante hazaña como la de Buero que respetara hasta el último extremo la ley Gyenes, etc. que se impone y nos impone. Admitamos, pues, este corto desfallecimiento en la Un gran ejercicio de gran autor es lo que ardua empresa, como admitiremos que Bueha realizado Antonio Buero Vallejo en esta ro no nos haya dado los dos pisos de la pieza ambiciosa, que titula El sueño de quinta y para evitarse esa doble localizala razón Ambiciosa por el rigor de su alegato político y ambiciosa por las buscadas dificultades en procura de una innovación en la rotura del frente de contacto, que ya palpita como intuición en su comedia En la ardiente oscuridad Intenta Buero Vallejo llevar ese contacto entre espectáculo y espectador mucho más allá de la habitual frontera señalada por la boca del escenario, y aun adelantarla más HOY, 4,45 y 7,30 tarde de lo que suele hacerse cuando los actores intervienen desde el patio de butacas. Quiere el dramaturgo que el espectador sea no ya contemplador externo desde su poGuillermo Marín- Luchy Soto sición en la sala, sino Goya mismo, asistiendo por un curioso desdoblamiento a su Javier Asia Belén propia vida. Eso es lo que se busca con el Montserrat Noé- Juan Sala truco, realmente de difícil realización de que todas las escenas que ocurren en preFrancesco Vidal sencia de Goya sean mudas, salvo cuando el que habla es el pintor. Este no oye, pero se oye. El espectador, al no oír a nadie que no sea Goya, viene a ser así Goya mismo. Pero como hay escenas en las que el pintor no está, el espectador que entonces oye lo que los demás personajes dicen deja de ser Goya para volver a ser contemplador, lo que le confiere, diríamos, una ubicuidad, si no fuera más exacto decir que le otorga Vv de. -V. -V una dualidad: la de Goya- espectador. LEANDRO FEjlNANDEZ MORATDí El truco que se enraiza en la intención, en el sentido, con aquel del apagón que a todos hacía ciegos en El ardiente oscubireectóniííyVIGUEL NARROS ridad produce una rigurosa ley a la que Áúiorizadojtódps los públicos en difíciles ejercicios de maestría expresiva Buero se atiene hasta la muy hermo- Con la apertura a cargo del critico de ABC, Lorenzo Lopes Sancho, empieza mañana, a las 7,30 de te tarde, en el Español el ciclo de divulgación teatral patrocinado por la Dirección General de Cultura Popular v Espectáculo, acto al que sigue al día siguiente en el teatro de la Zarzuela la presentación del ballet de Praga. Pasado mañana, martes, es esperado en Madrid Armand Salacrou, autor de la comedia Amores cruzados que con tanto éxito viene representándose en el teatro Lara. A la noche siguiente se celebrará en dicho local y en su honor una representación de la obra, que tendrá carácter extraordinario. Seguramente, el público de Madrid aprovechará la oportunidad para rendir tributo de admiración y simpatía al ilustre autor francés. La noche del jueves se celebrará en el Fígaro la primera representación en Es paña de El precio obra dramática original de Arthur Miller, interpretada y dirigida por Narciso Tbáñes Menta, mientras del Valle Inclán pasará a Maravillas, el viernes, 11, por la noche, la centenaria comedia de Roberto Romero Acelgas con champagne El garbanzo de plata le será impuesto el jueves a Camilo José de Cela; la peña Los Celtíberos agasajará el mismo día a Sancho Dávila y la de Chicote rendirá su tradicional agasajo mensual en Molinero al crítico dramático de Hoja del Lunes Gabriel García Espina. ción se haya permitido también la libertad de traer a un piso las pinturas negras del otro, tomándose así otra libertad de espacio. Dos libertades no son demasiadas para quien tan denodadamente se rebela contra el absolutismo y sus males. Si ese absolutismo es el de Fernando VII, del que ios propios monárquicos de la época decían pestes (el Manifiesto realista de 1826 llama al rey monstruo de crueldad y el más innoble de los seres habrá que realizar una transposición para que el alegato no se nos quede en el siglo XIX y llegue hasta el nuestro, donde tampoco nos faltan absolutismos que llevarnos a la boca a partir de los que se disfrutan en el Este europeo para seguir, sin dar demasiados saltos, a los que no faltan en el Continente americano, a todos los cuales se podrán aplicar los excesos de hecho y las condenaciones del escritor. -Viene a ser esta obra el análisis de na conciencia humana sometida a la opresión y al error. Goya, en su quinta del Manzanares, es sometido a una especie de lavado de cerebro, que culmina con la irrupción de los soldados en su casa, la humillación de los golpes y el sambenito y la suprema injuria de la violación ante sus ojos de Leocadia, su ama de llaves y amante al mismo tiempo. Escena de poderosa fuerza dramática, de irresistible crueldad, en la que culmina el drama de unas jornadas angustiosas en diciembre de 1823, cuando la década ominosa toma vuelo después de la afrentosa ejecución de Riego. a la que va a seguir la prolongada tortura y muerte de el Empecinado Esta escena no ocurrió en la realidad histórica o 1 menos no hay manera de documentarla y debe concedérsele al dramaturgo el derecho que reclama a servirse de su intuición su invención. Viene a ser una escena más de nuestra leyenda negra tan complacidamente amplificada por los propios españoles. Ya en Burdeos, Leocadia declaró ante la Comisión de control de refugiados que había sido insultada y amenazada repetidas veces, pero no dijo que tales insulsos hubieran llegado a vías de hecho LAS NOVEDADES DE LA SEMANA TEATRO ESPAÑOL EL SI DE LAS NIÑAS