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Humano sin sucesión. Santos, sabios y juristas se reúnen en Casps. Cuarenta años después, en Sos, nacería el Bey Católico. Los maravedises de Luis Santángel contribuirán a la empresa colombina. Antonio Pérez no es capaz de desliar la madeja de sus numerosos enredos, y Juan Lanuza, Justicia Mayor, cae ajusticiado. Las gentes ya sueñan con el canal Imperial de Aragón. 1658: Baltasar Gracián, el da lo bueno si breve dos veces bueno pasa a mejor vida. Los pechos contra las bayonetas: Agustina y Palafox, Ya ha nacido Goya, el titiritero del amor, el sordo glorioso decapitado en Burdeos en una noche de profanaciones. Republicanos y nacionales recuentan los cadáveres. El rio de sangre se ha secado. Tiembla la voz firme del maño: Zaragoza es ya inmortal. PRESENTE Y FUTURO Han vuelto a trancurrir los siglos. La Aljaferfa se reconstruye. Siguen llegando peregrinos al Pilar. Tranvía y trolebús tienen la ciudad surcada de raíles que se dan cita en la plaza de España. ¿Dónde está el Pilar? -Yo tampoco soy de aquí... Por las calles de Zaragoza, en cualquier día, uno se encuentra con miles de forasteros. Ya lo hemos dicho: Zaragoza es lugar de peregrinación y encrucijada de caminos. Luego, al pasar por las calles altas y estrechas de El Tubo se nos ocurre tomar notas delante de un escaparate, donde cigalas y madejas (intestino de cordero) compadrean. Al lado, hay un grupo de soldados. -Ssss... (Apuntan! A unos seis kilómetros al norte de la ciudad, partiendo del puente de Santiago, se halla una de las instituciones más entroncadas en la vida zaragozana: La Academia General Militar. Actualmente, su director es el general don Santos Sánchez Blázqúez. Fundada en 1882 por el Rey Alfonso 3 CH, comenzó a funcionar Al año siguiente y fue el crisol donde se fundieron las tradiciones de todas las Armas y Ousrpos. La primera época de la Academia General M i 111 ja r duró diez años y tuvo tres directores, i ¡Creada de nuevo en febrero de 1927 era disuelta cuatro años más tarde por la República. Fue en esta segunda etapa cuando el General Franco fue director de la misma pronunciando un memorable discurso el 14 de julio del mismo año, al despedirse de sus caballeros cadetes. Terminada la Guerra CMl, por ley de la Jefatura del Estado se restablece en Zaragoza, en el año 1940, la Academia General Militar. El patriotismo, la disciplina, el compañerismo son virtudes castrenses que, hasta nuestros días brillan en las jóvenes generaciones de oficiales. Al frente de los pabellones que miran la vega del Gallego se halla la estatua ecuestre da Franco. Y en una vitrina, cuidadosamente guardada, la bandera bordada por la Reina ¡Regente, Dona María Cristina de Habsburgo- Lorena, madre de Alíonso XIII, en memoria de su esposo, Alfonso XII, que es, precisamente, la que juran los caballeros cadetes. No hay aceras. El nombre de las calles está rotulado en azulejo. El entrechocar de los vasos, el ruido casi permanente de las freidurías y la vieja de moño y tabaco montando guardia en una esquina. Donde comienza la calle Cuatro de Agosto se halla uno de los pocos cafés de España que conservan ese sabor increíble de los años treinta: con sus mesas de mármol, esos hombres del campo que han llegado a la capital, parece que a tomar café, copa y puro mientras contemplan las piernas esbeltas de la animadora de turno. Es como un sulfamida a sU solitario vivir, infectado de preocupaciones. Quedan muy pocos cafés como éste en el país. En Zaragoza es el único. Humanamente hablando, no deberían desaparecer. Más allá, en la calle Alfonso las tiendas da souvenirs medallas, estampitas y baturros panzudos con la cara llena ds coloretes. Plaza d- al Pilar: cincuenta mil personas un domingo cualquiera. Cuatrocientas joyas de valor incalculable en la sacristía: el bastón de mando de Alfonso XIII y el ramo de azahar de platino y brillantes que llevaba la Reina Victoria Eugenia el día del atentado de Mateo Morral en la calle Mayor de Madrid; medallón de Alfonso XII; Cruz de María Cristina, pulsera de oro de Isabel H y corona real; joyero de la Infanta Eulalia; gran colección de mantos donados por las Repúblicas Americanas y dos orejas de oro que un torero valiente ganó en una tarde de angustia. Quinientas peregrinaciones al año, la campana Pilara de tres toneladas, 26.509 misas, catorce sacerdotes atendiendo el culto, onca cúpulas, cuatro torres y frescos de Goya (uno de ellos atravesado por una bomba durante la guerra) Bayeu y González Velázquez, y media docena de fotógrafos en servicio permanente desde que, muy de mañana, se abre el templo hasta que se cierra ya entrada la noche. Cerca de la Seo, el monumento a un Goya venerable y sordo, y en la Seo, el rico Museo de tapices. El señor Oremades, dlreotor del Polo de Desarrollo de Zaragoza; plano de la red de autopistas urbanas p. royeotadas, que harán más fluido el tráfico; bajo estas líneas, la plata del Carbón, donde será construido en breve un estacionamiento subterráneo, y el puente de Santiago sobre el Boro, una de las más importantes obras últimamente realizadas