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y póesí, cada TORCUATO LUGA La múltiple capacidad de creación literaria de Torcuato Luca de Tena- que en la novela, el artículo, él ensayo y el teatro, tan brillantes logros ha reunido, ha favorecido, quizá, que quedara más callada su personalidad como poeta. En esta galería, por la que tantos poetas han desfilado de nuevo, ofrecemos hoy dos ejemplos de su constante Quehacer poético: una visión dramática de la gran ciudad deshumanizada de nuestro tiempo y dos madrigales, de íntima inspiración, dentro del eterno y clásico tema amoroso. A UNA CIUDAD SIN NOMBRE (EN SU ESPEJO DE NUEVA YORK) Ante el ojo sin pulso del vigía que alza la antorcha de la Libertad, entre las ruinas de la Geometría crece- -tumor sin nombre- -la Ciudad. Es un bosque de lanzas de cemento que a las nubes desgarra y hace guerra. ¡Dedos enhiestos pilotando al viento! ¡Mástiles poderosos de la Tierra! Babel gigante sin humillación que al mismo Dios de las alturas retas, tus altos cíclopes de acero, son batutas de un concierto de planetas. Busco lejos de ti cuanto te falta, la soledad que anhelas, y el aroma de la noche infinita, clara y alta que es el alféizar donde Dios se asoma. Lejos de ti la norma y la medida de mi propio reloj de sol y arena. Lejos de ti el latido de la vida que arrulla, que acompasa y que serena. J Lejos de ti, sin ver el desafío 3 e tu proximidad a un Dios que ignoras! ¡Lejos de ti, Babel, y del vacío de ser tú misma el dios a quien adoras! Ciudad con sed de altura, y sin ascetas, ciudad sin sexo, vertical y fría, con déficit de luna y de poetas, y superávit de melancolía... ¡Crece, Ciudad, sin detenerte, Crece! ¡Triste oficina, gran tumor sin nombre! Tú eres el dios que el hombre se merece, pues Dios no es merecido por el hombre. (Ellos vacíos de pasiones. Ellas, blanda lujuria sin sensualidad; Embriagada en su luz, y sin estrellas, ¡crece- -cáncer de piedra- -la Ciudad! MADRIGAL A UNAS MANOS Admirado el Señor de la hermosura del cisne, del clavel y de la nieve unir quiso en un solo cuerpo breve la elegancia, el aroma y la blancura. La mejor nieve que creado había del dosel de los montes separó y cuando al fin tus manos ideó concibió para hacerlas la armonía, Tomó del cisne norma y elegancia para formarlas. Del frágil clavel gracia de sus corolas y fragancia para aromar el cáliz de tu piel. Y no contento con lo que creara queriendo que el Amor las bendijera hizo la luz para que yo las viera y me creó para que las besara. MADRIGAL IMPOSIBLE Quisiera ser estrella para verte y quisiera ser bosque y ocultarte. Y ser nube del valle y abrazarte. Y quisiera ser viento y sorprenderte. Quisiera ser el mar. Adormecerte y al ritmo de mis ondas acunarte. Y ser un alto sueño y ensoñarte y ser llama de amor para encenderte. Quisiera ser la brisa que respiras. Quisiera ser la fuente donde bebes. Quisiera ser el río en que te miras. A Quisiera ser el aire en que te muevea ¡Y yo quisiera ser cuando suspiras el Pensamiento, amor, en que me llet est