Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SALUD Y BELLEZA LA FUTURA MADRE Por el doctor M. de AGUILAR MERLO De í A xuciaciún y ArtitiUts de. ameritare Médico M UCHAS mujeres piensan ante el trance de ser madres, tue el hombre es urt ser superior, que se lleva la mejor parte, en lo referente a ía paternidad. Para sw alivio, direvios que según la anatomía y fisiología comparadas, un ser es tanto mis perfecto cuanto más complicotio. Y la mujer lo es más que el hombre. El hombre, hormonalmente, es siempre igual. La mujer cada quince días, podemos decir, jue es diferente. Durante dos semanas domina en ella la foltculina, la hormona de la belleza. Durante otras dos semanas, la progesterona, la harmonía de ía maternidad. Y asi sucesivamente, Y no se contraponen nunca. El ser bella nunca se apone a ser madre. Dirán las mujeres que esta perfección suya no se ve por ningún sitio, como lo demuestra la Historia de la Humanidad, Pero hagamos ¡ía salvedad de que crear un hijo es más grande V más bello que construir un edificio, y si la mujer ha modelado durante nueve meses a miles de sabios, esto es más meritorio que construir miles de ciudades. Por otro lado, el medio ambiente influye casi tanto como la herencia, y si la mujer se la ha tenido durante generaciones upartMa de toda labor que no sea la maternal, eso influye después en la desceniencia. JVo podemos negar que en los países donde la mujer tiene más oportunidades en su vida, como últimamente en Suecia y Norteamérica, se está produciendo una especie de matriarcado, v los cargos científicos y ¡políticos, la economía y el dinero, son cada vez más acaparados por mujeres. UNA MADRE NO ES UN SER INVALIDO un trabajo muy exagerado, cosa no frecuente en una mujer, deberá disminuirlo. Puede también practicar deportes y báñame en piscina y mar. con la única salvedad, de no alejarse lie la orilla, o de donde haga pie, y pararse inmediatamente de tercer algún calambre. Debe adiestrarse en ejercicios físicos e intelectuales, apartando de su imaginación toda idea de incapacidad o de que su estado es una anormaItdaü. Para alejar esa obsesión que muchas tienen de sentirse feas e inútiles, es conveniente ¡hacer una cosa, que no do diabéticos y vueia tener Una predisposición al aumento de azúcar en la sangre, o alguna otra enfermedad como las de corazón, o la albúmina en la orina, etc. El especialista debe seguir todo el curso del embarazo, aunque éste discurra por etapas completamente normales. LA ALIMENTACIÓN Y LAS CARIES C ADA hijo cuesta un diente, es un refrán en cierta medida cierto. Se ha dicho que la mujer perdía sus dientes por iescalcijicación. por no EL HUMOR DE MENA SIN PALABRAS P ARA valerse de su estado la mujer se hace más ntñu y viás caprichosa. También come y reposa más. se supone agotada. Hay ideas erróneas respectú a- esto. La futura madre puede seguir ejecutando las mismas cosas que tuvo realinando hasta entotices. Completamente igual en todas las facetas de su vida, haita quizá el últivw mes. Solamente si es hayan realizado antes y para 2o cual tengan aptitudes. La que sea intelectual y capaz de ello puede aprovechar sus ratos libres para aprender Miomas. La que pueda practicará algún deporte, con frecuencia natación, sin aansarse, y siempre, caminar mucho, hacer gimnasia y aprender a respirar y o relajarse, llenante bien el pecho de aire al pasear por lugares de atmósfera limpia. No deben olvidar ir todos los meses al especialista, para evitar aue pasen ignoradas cosa de gran importancia futura, como el grupo sanguíneo, en especial el actor Rh. el saber si en su familia ha habi- comer lo suficiente para ella V su hijo, pero en la mayoría de las ocasiones, no es vor alimentación incompleta, sino por limpieza inadecuada. La ansiedad, el miedo y en especial las exagera dones que cuentan unas mujeres a otras sin motivo, convierte a la futura madre en más temerosa V a compensarlo psicológicamente con caprichos de todas clases o bien comiendo en cualquier oportunidad, tomando entre horas, desde vásteles, hasta bebidas. La caries dental en la mayoría de los casos no es por deficiencia alimentaria, sino por falta de limpieza bucal. En condiciones norma- les hay que limpiarse la boca con una buena pasta dentrífica, cuatro veces al tita, después de ¡as cuatro comidas, porque es la fermentación y los residuos alimenticios entre los dientes los que originan la pérdida de éstos. La mujer, por capricho untas veces, otras por ansiedad y también porque en algunas se aumenta verdaderamente el apetito, come repetidamente y entonces debe lavarse con más frecuencia la boca, siempre que coma, por poco aue sea, o beba algo, excepto si es agua. Así no perderá un diente por hijo. De todas maneras se debe acudir al dentista cada dos meses y lue go fe tener el hijo, tambien. La alimentación es factor importante, deblertdo predominar en ella, por su riqueza en calcio para los huesos, los derivados de leche (leche, queso, mantequilla, requesón, etc. los alimentos que contengan gran cantidad de vitaminas como tos epetaíes y las frutas frescas, y tomar abundantes proteínas (carne, pescado, setas, frutos secos, etc. Y comer lo menos posible productos azucarados, que solamente hacen engordar a ella y a su hijo, dificultando el nacimiento del mismo tsovas, arroz, harinas, féculas, azúcar, pasteles patatas, legumbres secas, etc. ¿Se puede, aconsejar una alimentación y una cantidad adecuada? Cada caso es distinto y varia mucho de una madres a otras, vero lo que. sí se debe procurar cu pesarse todas las semanas tí ver 2 a curva del peso. Durante los últimos cinco meses se debe ganar de peso medio kilogramo por semana. Si m más, la alimentación es demasiado elevada v producirá uña obesidad, no aconsejable en la mapire y en et hijo. Si el peso aumenta en menos de medio kilogramo, el hijo puede estar mal aumentado y la madre perder su panículo adiposo, y aumentar su tendencia a tener arrugas en su piel. Estas cantidades, como se comprende, es para una mujer de tipo medio, pero será, siempre un especialista quien vigile las condiciones sanitarias de la mujer, y ÍW curca de pean, que en cada una, naitwalmfltc, es distinto.