Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DOS PASOS NECESARIOS PARA MARCHARNOS DEL TERRITORIO VIETNAMITA Por Edward G. LANSDALE Edward G. Lansdale, teniente general de las Fuerzas Aéreas norteamericanas, es uno de los expertos mundiales en la lucha contra la insurrección. Fue uno de los consejeros principales de Ngo Dinh Diem; más tarde contribuyó al programa de pacificación de Vietnam, y hasta hace pocos meses estimuló a los vietnamitas 4 el Sur en la labor de edificar su nación En otras épocas contribuyó a dominar la rebelión Huk, dirigida por los comunistas en Filipinas, y fue consejero en luchas contra la insurrección en América del Sur. En exclusiva nacional, publicamos a continuación este interesante artículo sobre el conflicto vietnamita y el problema de la retirada norteamericana E S casi seguro que la larga y dura lucha en Vietnam será desamericanizada en un futuro próximo. Los norteamericanos tenemos allí dos tareas que, si las realizamos con éxito, nos permitirán desamericanizar el esfuerzo e iniciar la retirada de nuestros hombres para devolverlos a la patria con honor. Estas tareas dependen de la iniciativa norteamericana y no son simples ni fáciles. Estas tareas son: 1) poner, en cuarentena la guerra dentro de las fronteras de Vietnam del Sur, y 2) hacer de los vietnamitas socios realmente responsables que se preocupen de que la enorme cantidad de material norteamericano llegue al pueblo vietnamita al que está destinado. Ha habido constantes y grandes esfuerzos dedicados a estas dos tareas, pero es evidente que no han logrado el éxito. Ha llegado para nosotros el momento de pensar y actuar de modo diferente. Los intentos para poner en cuarentena a Vietnam del Sur incluyen la fortificación de una línea debajo de la zona desmilitarizada y el bombardeo de las rutas por las cuales los vietnamitas del Norte han enviado sus fuerzas y sus suministros bélicos al Sur. Ambas medidas han retrasado, pero nunca detenido, a los vietnamitas del Norte. Si realmente deseábamos acordonar Vietnam del Sur y dar a los vietnamitas una oportunidad de resolver la lucha internamente, podíamos, hacerlo. Podríamos comenzar con la creación de una fuerza internacional para asegurar las fronteras, retirar nuestras propias fuerzas de la zona de combate al interior y mantener una participación modesta en esa fuerza internacional. O, si preferimos actuar sencillamente con nuestros actuales aliados en Vietnam, podríamos hacer uña declaración patente de nuestras intenciones sobre la santidad de la frontera y luego establecer nuestras acciones subsiguientes claramente, basándonos en el modo en que Vietnam del Nortí u otros países respetan la frontera. Para las violaciones podríamos tener una escala graduada de castigos que fueran desde protestas formales hasta el bombardeo de Hanoi o el bloqueo para impedir la entrada de material de guerra destinado a ser utilizado en Vietnam del Sur, incluso si entrara en Camboya o Laos en lugar de Vietnam del Norte. Este castigo específico pondría las acciones norteamericanas contra Vietnam del Norte sobre una base psicológica que los dirigentes comunistas entienden mucho mejor de lo que ¡han entendido la estrategia norteamericana actual. Al mismo tiempo, nuestras acciones descansarían sobre una base moral que los norteamericanos comprenderían. DEBIÉRAMOS PRESTAR MAS ATENCIÓN A LAS AMARGAS LECCIONES DE NUESTRA RECIENTE H I S T O R I A Y APLICARLAS EN VIETNAM Al prestar ayuda material hemos creado una serie de organizaciones militares y civiles norteamericanas gigantescas que han diseminado millares de norteamericanos por todo el Vietnam y que tendían a ahogar la iniciativa de los vietnamitas con los que trabajábamos. Puesto que el conceder ayuda con éxito es un arte (y un arte sn el que hemos tenido una experiencia sin precedentes durante Jas dos últimas décadas) debiéramos prestar más atención a las amargas lecciones de nuestra reciente historia y aplicarlas en Vietnam. Por ejemplo, hemos sido altamente eficaces cuando nuestra ayuda, ha sido administrada por comisiones prácticas- -como la JCRR en Formosa- especialmente cuando las gentes de la localidad tenían más participación y responsabilidad. Los vietnamitas se enorgullecerían también de dirigir los proyectos de ayuda norteamericana de la manera adecuada si les diéramos la responsabilidad del modo debía Si se hiciera esto, muchos de los- nr: americanos que ahora realizan trabajo dayuda en Vietnam podrían marcharse, sien 21