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MUERTE DE LA REINA DEL CUPLÉ a Consuelo Vello, que le tendió la suya: -Veo éxitos crecientes... amor... fortuna... Será usted rica en plena juventud, pero... El quiromántico habíase expresado en francés, idioma que Fornarina dominaba perfectamente, pero creyendo que ella ignoraba el alemán, hizo apreciar en este idioma a los presentes que la raya de la vida hallábase cortada en su punto medio. La reina del cuplé palideció, pero sonriente expuso: ¿Seré pronto rica y dichosa por el amor? ¡Venga entonces la muerte cuando quiera! El cuatro de mayo de 1910, trabajando en el teatro de la Comedia, de Madrid, estrenó sus célebres creaciones El polichinela Clavelitos El ojo de cristal El sátiro de A. B. C. La Danza paraguaya El aeroplano... Su M a j e s t a d Alfonso x m acudió a verla actuar, y finalizada la función deseó saludarla personalmente. Fornarina subió al palco del Soberano con el empresario Tirso Escudero, y el Rey, galante y democrático, la felicitó por su arte exquisito. Fue la única ocasión en que la dívette cambio la palabra con el Monarca español. Una cruel dolencia contraída por Fornarina en los azarosos tiempos juveniles, Fornarina en 1910, cuando agudizóse en 1915, hasta el punto de oblide regreso de su campaña garla a interrumpir su actuación en el teatriunfal por las grandes capitales tro Apolo. Los eminentes doctores Cospeeuropeas, se presentó en el dal y Recaséns aconsejaron la urgsncia de madrileño teatro de la Comedia. una intervención quirúrgica para contener Contaba entonces veintiséis años. los estragos de un mal que devoraba las entrañas de la sin ventura. Resistióse Consuelo tenazmente a ser operada, mas ante el empeoramiento de su estado y cediencia selectísimas de literatos y pintores, aris- do a presiones familiares acepto ser intócratas y beldades galantes, personalida- tervenida por el doctor Cospedal. Cierta mañana, al regresar a su domides extranjeras venidas a la Corte para asistir a la boda de Alfonso XTTT y enamo- cilio tras retirar un dinero del Banco de rados de la bagatela, desfilaron atraccio- España, manifestó a su inseparable amiga nes internacionales como La Wampa Nati: Liane d Bve, Mata Hari Carmen de Vi- -Vengo muy asustada porque al salir llers... y Fornarina en calidad de pri- del Banco he visto en un coche a una merísmra estrella nacional. dama vestida de blanco que me miró muy Fornarina profesó ídesde su niñez gran fijamente. -Y ¿qué tiene eso de particular? devoción a la Virgen de la Paloma. Lle- -Estoy segura de que aquella señora vesvaba siempre al cuello una cadenita con una medalla de Nuestra Señora. Su ima- tida de blanco... ¡era la Muerte! Al día siguiente, Fomarina fue intergen estaba sobre la mesilla de noche, y antes de conciliar el sueño la gentil di- nada en el sanatorio del Rosario y percatavette nunca dejaba de rezarla. Cuando la da de la gravedad de su situación preparóofrecían un contrato ventajoso, exclamaba: se a bien morir disponiendo en su testa- ¡Esto te lo debo a tí, Virgen mía de mento el reparto de sus bienes a sus familiares, su enterramiento en el cementerio la Soledad! En 1908, escriturada por la agencia Ma- más alegre de Madrid- -a su juicio la Sarinellí, realizó una gira por Europa. Tra- cramental de San Isidro- que al fallecer bajó en la capital de Hungría, Lucerna, fuese lavada, perfumada, coloreados rosBerlín, Hamburgo, Viena... triunfando so- tro y labios y amortajada con el hábito bremanera, anulando a vedettes de re- de la Virgen de la Soledad. En seguida nombre mundial. Porque era el oro fino solicitó la presencia de un sacerdote y su sobre los falsos metales, la seducción feme- confesión no pudo ser más breve y exnina, la maestría en el saber decir De presiva: todo su ser emanaba un efluvio de belleza- -Fui toalla... los hombres me juraron y de arte, de gracia y de simpatía. Com- amor... yo creí en sus palabras... ¡Ese fue parable a esas criaturas que entrevemos en todo mi pecado! sueños, tan irreal en su encanto de mujer Tomó la comunión mostrándose arrepeny cantante, que sólo quienes la vimos ac- tida de todos sus errores y halló la paz tuar y fuimos sus amigos podemos afir- eterna asistida por la bondad de Dios. mar que fue única en su tiempo y ninA los tres días de ser operada, el 17 de guna cantante del día soportaría una ri- julio de 1915, pasó Consuelo Vello Cano validad con ella. a mejor vida, contando treinta años. Fui En Leipzig, al final de la cena con que el primero que la vio en el depósito del la festejaron periodistas y admiradores, un sanatorio del Rosario, recién bajada de su caballero vidente que predecía el porvenir amortajamiento. Estaba más bella que nunexaminando las rayas de la mano, aseguró ca con el hábito de la Soledad, según su deseo. Parecía dormir sonriendo dulcemente entre rosas- y cíavelesv coloreada como para salir a escena, estrechando sobre su pecho con las manos cruzadas un crucifijo. Serían las siete de la tarde, y aunque había fallecido a las cuatro, ya empezaba la putrefacción en aquel cuerpo de maravilla que sirvió de modelo a pintores afamados. Entonces comprendí el valor efímero de la belleza, la juventud y la salud. Dentro de pocas horas la reina del cuplé, la enloquecedora de multitudes, causaría horror contemplada, como lo causarían las beldades más esculturales del mundo tras exhalar el último suspiro. El entierro de Fomarina constituyó un homenaje de cariño a tan singular artista. Literatos, políticos, personalidades de la farándula, la aristocracia y el periodismo abrillantaron el numeroso acompañamiento engrosado por la concurrencia qué aguardaba a la carroza fúnebre en el cementerio de San Isidro. El cadáver fue depositado en la sepultura privilegiada número 14 del patio de la Concepción, y cuando las sombras de la noche esfumaban las siluetas de cipreses y monumentos funerarios, una blanca losa ocultó al mundo los restos de la fabulosa chulilla, lavandera del río Manzanares, representante del pueblo aspirando a mayor espacio estético. Reposa junto a otras dos gracias madrileñas: la goyesca duquesa de Alba, Cayetana, y la traviesa comédianta Pepita Tudó, amante de Manuel Godoy. Carlos FORTÜNY En 1912, millares de tarjetas postales en diferentes posturas, editadas en Alemania, invadieron el mundo, mostrando la belleza de esta malograda vedette española.