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ABC. S Á B A D O 23 DE A G O S T O DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. SI SEXTA CORRIDA DE LA FERIA DE BILBAO EL CUERNO SANGRANTE. Plaza de toros de Bilbao. Cinco toros de don Atanasio Fernández y uno de don José Benítez Cubero, para Antonio Ordóñez, Ángel Teruel y Miguel Márquez. Bilbao 22. (Crónica telefónica de nuestro crítico taurino, enviado especial. El tercer toro, al perseguir un capote, se estrella contra las tablas. Sus cuernos sufren un tremendo golpe del que, en apariencia, salen indemnes. A los pocos momentos acude al caballo y al cornear el peto, que es otra barrera por la dureza de su materia, el cuerno izquierdo del toro cae roto por su mitad. El muñón se enrojece con la sangre. Esta mutilación no es infrecuente. De vez en cuando se produce. Reglamentariamente, la lidia del toro debe continuar hasta su muerte, pero la mayoría de las veces, ante la protesta del público, el toro es retirado, Jo cual nos ahorra un espectáculo desagradable. Así ha ocurrido hoy. Ahora, en los toros, está uno rodeado de mujeres por todas partes. Mujeres solas, mujeres casadas acompañadas por sus maridos, mujeres solteras con su pedazo de novio al lado. Racimos de mujeres, todas dispuestas a lo mismo, a pedir la oreja y que no se emocionan ni aun cuando cogen a un torero. Entre las que esta tarde abundaban por mis alrededores, una me llamó la atención. Era joven, monilla, exaltada, parlanchína, chillona y fumaba nerviosamente un pitillo detrás de otro. A su lado, su madre. Se rompe el cuerno el tercer toro. La joven fumadora exclama con alborozo: ¡Mira, mamá, qué precioso está el toro! Parece que en lugar del cuerno que se le ha caído, le han puesto un lazo encarnado que le favorece mucho. La madre le reprocha: Hija, no digas esas cosas. ¡Pobre animal, lo que estará sufriendo! La hija se carcajea. Los toros no sufren... ¿Por qué se retiran todos los toreros? ¿Por qué dejan al toro solo? ¿Es que se lo van a llevar? ¡No, no! Que no se lo lleven, que está ideal con su lazo encarnado. Compadezco al que le toque en suerte esta mujercita de tan delicados sentimientos. l a me había fijado en ella desde el primer toro. Hay ha salido a torear Antonio Ordónez, pero no un Antonio Ordóñea decidido y animoso, sino más bien alicaído y tristón. No hizo nada con el capote, que sólo ya es en sus manos recuerdo de días gloriosos. Empezó a torear de muleta con frialdad. Inmediatamente le empieza a increpar la jovencita entre bocanada y bocanada de humo. No se muerde la lengua. Los insultos disonaban en su dulce voz. Aiitonío Ordóñez da la impresión de que los había oídlo, y se anima un tanto. Torea con la derecha, con pases de más calor y temple, que resbalan en la señorita de los delicados sentimientos. No sabe torear sentencia con desdén. Y entonces su madre replica con indignación: La que no sabe lo que dice eres tú. Esos pases los puede mejorar Ordóñez, pero a muy pocos toreros se los podrás ver igualar. ¡Vaya, I hombre! Una madre y una hija que se tiran I los trastos por Ordóñez, de esto no había habido. El ánimo del gran torero decae de nuevo. Mata de dos pinchazos y una estocada. La faena de Teruel en el segundo es desigual. Alternan los pases buenos con los mediocres. A la jovencita todos le parecen extraordinarios y los jalea sin descanso. La madre está muy seria. Mamá, ¿cómo no aplaudes? Muy sencillo, porque no me convence del todo. Me rusto mucho más en la faena de ayer. Esta es na de cal y otra de arena. Teruel mata de un pinchazo malo y una estocada no buena. La jovencita pide la oreja. Teruel da la vuelta al ruedo. En la faena de Márquez al sustituto del retirado por el percance del cuerno sangrante, y que pertenece a la ganadería de don Juan Mari Pérez Tabernero, se muestran de acuerdo la madre y la hija. El toro tenía que torear y Márquez le toreó con un reposo, una suavidad y un temple no habituales en este torero, atento casi siempre a buscarle las cosquillas al público con los fáciles efectismos. En esta faena lo relegó al final, y antes, -sus pases fueron, a más de lucidos, muy meritorios, muy compuestos, muy dentro de las buenas normas del toreo. En lugar de las cosquillas del público buscó y encontró las del toro, al que hizo embestir porque en todo momento mandaba en él con buenas maneras que hasta ahora no había visto en Miguel Márquez. Mata de un pinchazo y estocada, y corta una oreja. En el cuarto volvió a surgir la polémica entre la madre y la hija. La madre sostenía que Ordóñez estaba superior y la hija lo encontraba fatal. De esta división también participa el público. Creo que ninguna de las dos opiniones tenía razón. La faena de Ordóñez fue la faena mediocre de un gran torero, que siempre lanza algún destello de su arte aun envuelto en frialdad, porque éste fue el principal defecto de la faena, su frialdad. En ningún pase se entregó mi tocayo, pero asimismo ninguno fue como para rechazarlo, como los rechazó con injusticia una parte del público. La madre estaba en lo justo cuando le decía a su hija: Si esa faena se la ves a otro torero, estabas pidiendo las dos orejas desde el primer pase. La contestación de la hija fue muy propia de ciertas hijas de estos tiempo: Mamá, estás gaga. y la réplica materna se apoya en el eterno argumento que formula el que oye contradecir su opinión: Te perdono porque no sabes uña palabra de toros. Ordóñez mata de un pinchazo y media con descabello al tercer golpe. Antonio pasa por dos veces a la enfermería, porgue por lo visto tiene una lesión en la muñeca o en la mano derecha. La hija afirma que eso es un camelo, y la madre no se puede contener y le atiza con disimulo un puñetazo en un costado. ¡Y luego decimos que ahora no hay pasión en la fiesta! Teruel considera oportuno no torear al quinto, y como lo piensa lo hace. Con la espada, dos pinchazos y media. Márquez estuvo pesadísimo prodigando pases cortos al sexto, que al principio de la faena andaba y luego se quedó parado. CIENTO UNDIESTROS HAN PASADO ESTA TEMPORADA POR E. SANATORIO DE TOREROS Sólo ha habido un muerto, el peón Fuentes Bejarano, de la cuadrilla de Bernadó Ciento uno han sido los matadores, no villeros, banderilleros y picadores heridos que hasta la fecha han pasado, en la temporada taurina, por el sanatorio de Toreros. Ahora sólo están ocupadas ocho camas por otros tantos toreros que convalecen de heridas de distintas consideraciones, y otro, el banderillero Ramiro Aulló, al que se le ha efectuado una operación quirúrgica. De los convalecientes, el más antiguo en el sanatorio es el novillero Isidoro Tragacete Corralero, que el pasado 15 de agosto sufrió una cornada en él muslo derecho en la plaza de Pradeña (Segovia) Los de más reciente ingreso fueron él novillero José Arias Merino, herido también en un muslo cuando toreaba en Frejus (Francia) v el banderillero de Palomo Linares Antonio Martín Caro, al que, como él anterior, un toro le hirió gravemente en un muslo. Ambos ingresaron hoy; el último en salir será Sebastián Martín Chanito que el pasado día 17 fue gravemente cogido en las Ventas. Su estado es optimista. Los médicos creen que para primeros úe mes podrá marcharse a Salamanca para recuperarse totalmente, en la finca de su apoderado. El mismo día que Chanito ingresó en el sanatorio lo hizo el banderillero Francis co Guerra Capote. Ese día había toreado en Cebreros (Avila) y un burel le propinó una cornada en la región glútea. Al día siguiente, el 18, ingresaron el novillero Pedro Fernando Fernández y el banderillero Luis Morales Pérez. Al primero le daban los médicos el alta hoy mismo, pues va está recuperado de diversas contusiones sufridas en el pie; él segundo también convalece de algunos golpes recibidos en San Sebastián. A pesar de los ciento un visitantes aue ha tenido esta temporada el sanatorio de Toreros, los encargados del mismo dicen que la temporada es tranquila. El año pasado vieron cómo moría un novillero y cómo a otro se le amputaba una pierna. Este año sólo han visto llegar muerto a Manuel Fuentes Bejarano, de la cuadrilla dé Joaquín Bernadó, que hace unos meses fue cogido gravemente en Vitoria. A Márquez no le importaba. Allí estuv que parecía que no iba a terminar nunca, ¿A qué tanta insistencia? Mata mal dle dos pinchazos y media. Los cuatro toros de don Atanasio y los dos sustitutos, de excelente trapío, se dejaron torear. La madre y la hija salieron de la plaza sin hablarse. Desde luego, la niña era de alivio, como lo demuestra que encontrar precioso el cuerno sangrante. -Antonio DÜAZ- eAÍÍABtATE. CUATRO OREJAS Y DOS RABOS PARA BENJUMEA EN OLIVENZA Olivenza (Badajoz) 22. Corrida de feria. Seis toros de Joaquín Manuel Mucetra Grave, de Evora- (Portugal) bien presentados y bravos. Pedrín Benjumea hizo dos faenas valientes. Ovación, dos orejas, rabo y vuelta en el primero, y ovación, dos orejas, rabo y vuelta en el cuarto. Gabriel de la Casa, deslucido en su lote. Silencio en el segundo, y bronca en el Quinto. Juan José resultó cogido sin consecuencias en el tercero, al aue Mzo faena variada. Ovación, petición de oreja y vuelta. Nada en el último. Silencio. -Cifra. ACABAN DE APARECER LITERATURA DE TEMA (Ensayo y Antología de poemas en castellano, catalán, gallego y vasco. Por ANTONIO GALLEGO MORELL 350 Mas. ANTOLOGÍA ESPAÑOLA DE FICCIÓN CIENTÍFICA 0 7 relatos de Ocho autores) Por A. GONZÁLEZ MORALES 120 Ptas. B) iTOR! ÁL PRENSA ESPAÑOLA