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y poesía, cada día ROGELIO UENDIA Nacido en Huelva en 1891. ha fallecido hace vocosrn. 6 g. es. Rogelio Buendia fue vor los años veinte un vrolifico escritor e intervino en la fundación de Papel de Aleluyas -con Fernando Villalón y Adriano del Valle- Por aquellos años publicó siete, libros de voemas (recordemos La rueda de color Del bien y del mal v Guía de jardines Más tarde descendió al silencio, vero ha seguido escnbiendo incansablemente y son diez sus libros de voemas inéditos. Quisa vronto avarezca una antología de su obra que descubriría una interesante sensibilidad desconocida vara las jóvenes genera dones. BRAZO Y SENO Perezosamente cae desde la copa del árbol ttn brazo de amor rendido por el peso de sus ramos, y hace palpitar al suelo la caricia de esa mano con el candor de una madre con su hijo dormido en brazos, mientras su seno desnudo su amor le vuelca en los labios. AMAPOLA El manojo de trigo de tu cuerpo atado por mis brazos ha aprisionado dentro una amapola que se enamora palpitando, una amapola estrangulada en goce por la gavilla que amarró mi brazo. CANTA UNA MOCITA Cabotaje de suspiros, patrón yo de mi columpio, vela, mi falda de ramos; jardas y cuerdas, el mundo, jarcias y cuerdas de todo es mi amor abriendo surcos, y mis zapatos, gaviotas que van navegando rumbo a la playa adonde espero mí amante, y del columpió de mi corazón, mi amante, cuerda, asiento, amarre y nudo. BABIA AZUL Iban los arcabuces de los chopos tirando alondras por el río abajo y las manos del sol acariciaban la piel del agua con deleite, claro topos de violetas se escondían debajo de las sábanas de eardoj desde allí corroyendo madrigueras, yendo hasta el corazón por el olfaltó Tu blandías la espada de tus ojos ¿I sol, la ardiente flecha de sus manos, el río las navajas de sus ondas que en piedras de marfil iba afilando. Tú triunfadora, yo bajo tus planta pero el laúd de mi palabra ha entrado sin cornetas de luz, agua adelante, pox la bahía azul de tu costado. EL BRASERO Chisporrotean, recubriéndose el cisco las cascaras resecas de naranja. Negruras con incendios en menisco, llamas de olor de punteada franja. El brasero se enciende y en la cima canta mi corazón que siempre arde, que en él siempre jugosa está la lima, y el limón, la naranja, el sol de tarde.