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MIRADOR Por Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA RELIGIOSIDAD HISPANA Y SOCIEDAD BORBÓNICA De A. MARTÍNEZ ALBIACH páginas santa Los clérigos partidarios del archiduque de Austria imponen la obediencia debaxo de pecado mortal Esto da lugar a un peloteo de censuras y combinaciones canónicas El autor cita el ejemplo del pulpito de los dominios de Barcelona, en donde en 1701 se decara que Felipe V es David, mientras que en 1711 se cantan las alabanzas del pretendiente austríaco. A I A a MAÍTB 4 E 2 AUIACH Ed. Yacultad Teológica. Burgos 1969,676 LFREDO Martínez Albiach, profesor de la Facultad de Teología de Burgos, dedica su primera obra, considerablemente voluminosa, a describir la sociedad española entre 1700 y 1868 desde el punto de vista de las ideas religiosas. Hay en esta investigación dos partes claramente diferenciadas: una dedicada a las doctrinas y otra a las estructuras. Es lo que el autor llama, de un lado, las ideologías y, del otro, las realidades existenclales Aunque la segunda parte ocupa casi la mitad del volumen, le dedicaré menos atención que a la primera, por la sencilla razón de que es la que se enfrenta con una materia más conocida. Primero. El tema y el método. Lo que Albiach se propone averiguar es cuánto contribuyen las fuerzas religiosas en la formación del orden y estructuras sociales, y contrariamente también cuanto la vitalidad de la religión sufre el influjo, favorable o desfavorable, del medio ambiente Que exista correlación entre la fe y la historia no significa que aquélla sea contingente, puesto que Albiach distingue, movido de su voluntad pastoral entre lo que él llama tradición cristiana genuina y lo que es simplemente envoltura y, por lo tanto, perecedero. El método es el descriptivo. El autor declara con reiteración que no tratamos de demostrar nada en concreto, sino dejar hablar a las realidades sociales... Neutralidad, imparcialidad: tal es nuestra pretensión No obstante, reconoce que tiene sus simpatías y sus posiciones de las cuales hace gracia al lector. Pero este empirismo no significa la utilización del método sociológico positivo en su forma más estricta, puesto que prescinde de los datos estadísticos, y declara preferir el análisis cualitativo Segundo. ¿Cuál es la posición intelectual de los eclesiásticos ante la sociedad española? Según Albiach, el pueblo español, k mismo que el de Israel, se considera elegido, y cree que su Monarquía es la imagen, e incluso la realización, del Reino de Dios que ha llegado a este mundo Esta condición de pueblo de Dios subrayada en numerosos sermones de la época, tiene, entre otras consecuencias, la de que se expliquen los hechos históricos adversos como castigos de la Providencia Los paralelos entre los sucesos patrios y los del Antiguo Testamento son constantes en la literatura pastoral del siglo XVIII y sobre todo del XIX. Incluso se elabora una teología de la Historia hispana. Tercero. ¿Cómo interpretan los eclesiásticos las contiendas en las que participa España? Hay una clara tendencia a considerarlas como guerras de religión o cruzadas. Nuestro autor analiza cinco conflictos concretos. Durante la Guerra de Sucesión los predicadores de uno y otro bando consideran que existe el deber de conciencia de luchar: el obispo de Cartagena inicia la predicación de la guerra A RELIGIOSIDAD HISPANA Y SOCIEDAD BORBÓNICA espantosa filosofía es decir, el liberalismo. Quinto. ¿Cómo reacciona el clero de las zonas ocupadas? Entre los que caen dentro de la zona donde José I ejerce su soberanía, se producen casos de airancesamiento. Cita entre otros el sermón del narios franceses. Ejemplo arquetípico de esta posición es el opúsculo de Fray Diego de Cádiz, El soldado católico en guerras de religión (1794) La tendencia se canónigo magistral de Granada ante el propio Pepe Botella y los mariscales de su hermano. Estos clérigos afrancesados elaboran una ética de la felicidad y tratan de respaldar su postura detrás de un cierto cosmopolitismo pragmático. Entre otros casos de sospechosos de colaboracionismo con el invasor, nuestro autor se ocupa de los obispos de Segorbe, Lugo, Segovia y Avila. Y tos que luego hacen su elogio fúnebre suelen ser generosos. Séptimo. ¿Qué papel desempeñan los clérigos en las Cortes de Cádiz? Son muy numerosos, casi una tercera parte de los diputados. Hay quienes ven la Asamblea doceañista como obra del délo Inaugura las sesiones un canónigo, el obispo de León entona el Ven! Creator También se pide la asistencia del Espíritu Santo antes de alguna votación; se solicitan rogativas públicas. Nuestro autor cita hasta once casos de profetismo dentro de las Cortes de Cádiz, y recuerda que, a pesar de lo acre de algunos debates, la Constitución de 1812 eleva la intolerancia religiosa a ley constitucional con un rigor jamás superado en la Historia española ni por los Pontífices Octavo. ¿Cuál es el comportamiento de los eclesiásticos ante la restauración del absolutismo por Fernando VH? La conclusión del autor es tajante: el pulpito sacralizó este absolutismo regio Cita decenas de actos religiosos y sermones de todas las regiones de España exaltando la figura del príncipe con frecuentes paralelos bíblicos: en alguna convocatoria de acción de gracias se le llama adorado Monarca El autor concluye que, durante la época fernandina, se p r o d u c e una tal alianza de altar y trono que el hecho puede considerarse como un retorno hacia un pasado fantástico que para algunos clérigos es nada menos que la monarquía hebrea Noveno. Otras noticias de interés. A principios del siglo XVm sólo el cero regular totalizaba más de 60.000 personas. A ellas hay que añadir el cero secular y el castrense. Las pastorales de los obispos sobre las modas son durísimas, y exigen que el largo de las faldas impida ver el zapato y los vestidos han de llegar hasta el cuello, con exclusión del más mínimo escote. La actitud general de la Casa de Borbón es regalista. A propósito de Felipe V el autor recuerda la sentencia el Rey se puso la tiara y los ministros oficiaron de obispo Exceptúa a Fernando VII. a quien defiende en varias ocasiones, y cuya política afirma que técnicamente no se la podrá calificar de regalista Reproduce con extensión el manifiesto de 30 de julio de 1841, por el que el Gobierno español rechaza con la mayor energía la alocución de Pío VH de 1 de marzo del mismo año, en el que acusaba al Gobierno español de perseguidor de la Iglesia (la tensión con el Vaticano concluyó con el Concordato de 1851) Durante el reinado de Fernando VH se producen presiones eclesiásticas que el autor califica de intromisión descarada en los asuntes de gobierno (Pasa a ¡a página 5. Incluso surgen milagros que son el refrendo divino de la guerra santa para tos borbónicos Así lo deearó el cardenal Belluga respecto a las lágrimas de la imagen de la Virgen hallada en Monteagudo. También se consideran divínalas las guerras del reinado de Carlos IU. y la intervención de Carlos IV contra los revoluck agudiza durante la guerra de la Independencia. Son innumerables los textos de sacerdotes que incitan a la lucha por la religión contra el francés. Se actualiza el santtaguismo y la invocación a las advocaciones españolas de la Virgen, como la del Pilar. Son constantes los paralelos veterotestamentarios: los españoles son los macabeos, mientras que los franceses están simbolizados por las figuras más aborrecidas de la historia de Israel. Cuarto. ¿Cómo reaccionan los clérigos ante las doctrinas de la Revolución francesa que vienen con las tropas napoleónicas? Con virulencia. El liberalismo es espíritu de libertinaje y disolución Se ataca a las sectas francmasón ateísta y materialista También a la Prensa liberalizante, peste de la sociedad, polilla del Estado y escándalo de nuestra santa Religión Desde los pulpitos se cierra el frente contra los papeles impíos, empeñados en robarnos la religión a cambio de una engañosa libertad y a los suscriptores de las publicaciones tales se les declara incapaces de absolución Esta es la consigna: muera, muera en nuestro corazón esa