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EL CALENTAMIENTO, PELIGRO CON EL MOTOR MUY CALIENTE, NO AÑADIR AGUA INSPECCIONAR RADIADOR Y SISTEMA DE REFRIGERACIÓN, MUY IMPORTANTE O es, desde luego, el verano la mejor época t tra los utilitarios, sobre todo por estas soleadas tierras nuestras. Ellos, los más débiles representantes de la fauna automovilística, son los que antes se resienten de rodar por nuestros paisajes de solana. Les acecha en esta época más que nunca el peligro del asma y el resoplido, al que muchos sucumben. Sí, los calentones están a la orden del día, a la vuelta de la curva: arrumbadas por el calor las víctimas al borde de las carreteras, sus desesperados dueños se debaten, impotentes casi siempre, por sacarlas del sofoco y el patatús del tabardillo mecánico. Y lo mismo que los caballeros de la belle époque eran duchos en el arte de reanimar desmayos femeninos, los modernos automovilistas han de conocer, al dedillo a ser posible, las artimañas que pueden devolver las fuerzas a sus agotados coches, afectados de insolación. Vista esquemática del circuito sellado de refrigeración de un modelo utilitario. N UNA REVISIÓN A FONDO ES INELUDIBLE Eesde luego que en este caso también vale lo de que mejor es prevenir que cu- rar. Antes de un viaje largo debe revisarse especialmente, amén de lo demás, el sistema de refrigeración, l a limpieza a fondo, interna y externa del radiador, es estupenda profilaxis. Aparte del óxido, el agua no destilada deja siempre residuos salinos que llegan a obstruir algunos de los finos conductos de los radiadores. La suciedad exterior dificulta la irradiación de calor. Oüa justa tensión y el buen estado de las correas del ventilador son otro capitulo importante. Los termostatos que abren o cierran el paso al radiador del agua o aire- -según los modelos- -suelen estar agarrotados con bastante frecuencia, sólo que en estas circunstancias se pagan más las consecuencias. Deben revisarse. Los manguitos y racores de las cañerías del agua son puntos débiles de cuya eficacia hay que cerciorarse antes de que su inservible estado se nos haga súbita e Inoportunamente patente. Ete ellos, como de las carreas, deben llevarse siempre repuestos, pero ahora con mayor motivo. EN LOS RADIADORES SELLADOS NO DEBE ECHARSE AGUA En los coches equipados con circuito de refrigeración sellado debe comprobarse en frío si el nivel del líquido es el correcto en el depósito de expansión. Si se mide en caliente, -cuando el líquido no esté dilatado por el calor no llegará quizá al límite mínimo. Por supuesto que también el agua debe alcanzar el justo nivel en los radiadores no sellados, sólo que en éstas el líquido es fácilmente reponible; no así en los otros, que, salvo absoluta emergencia, no deben ser rellenados con agua. El tubo de escape y aún ¡más el silencioso sufren frecuentemente parciales obstrucciones imperceptibles de momento, pero que ahogan al motor y son causa también de recsüentamientos. Como la anterior, hay otras causas de calentones que no obedecen directamente a fallos en la refrigeración: retardo del encendido, aceite escaso, sucio, quemado; filtro del aire muy sucio, etcétera. Estas causas indirectas de calentamiento se aprecian generalmente por la mala marcha del vehículo, antes de que se traduzcan. en calentón. Pero en un con-