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Julio Verne se le ha llamado el Hornero de los tiempos modernos, porque era un imaginativo y un poeta que ha escrito en forma de epopeya verdades profundas. Julio Verne vivió de 1828 a 1905. Fue creador de la novela científica y geográfica. Sus conocimientos y su inventiva fueron tales que con las descripciones expuestas en sus obras ha venido a asesorar positivamente a la generación actual en su ambición de alcanzar la Luna. Yo he querido inspirarme para realizar el estudio de su escritura y personalidad en la magnífica e ilustrada conferencia que diera madame Monnot el 16 de diciembre de 1966 en la Société de Graphologie de París. Madame Monnot presentaba la evolución de la escritura de Julio Verne. A los ocho años su letra rebasaba el nivel propio de la edad y apuntaba los pilares de la firmeza, el dinamismo y la continuidad. Ya escribía esa d que vemos en este escrito, original, lírica, meditativa y reflexiva. Se observa el impulso formidable y la voluntad de ir incontenible a un fin que intuía en sus pensamientos y en sus sueños. A los veintiséis años acusaba introversión querida, en necesidad de aislarse del medio ambiente que le circundaba, haciendo auténtica la expresión de que era tan matemático que la imaginación, descontenta, buscaba más allá A los treinta y cuatro era la madurez afirmada. Su escritura aparecía bella, fuerte, inteligente y X poética. Por gracia de su gran personaje, Phileas Pogg, Verne mismo se definía diciendo: interroguemos los hechos... Amo la libertad, la música y el mar. Cualquier persona calificaría el grafísmo de Julio Verne como vigoroso. Con todos los géneros de superioridad. No haria falta ser grafólogo para admirar la rotunda expresión, la claridad de ideas y el sentimiento progresivo de una escritura que, como ésta, es limpia, firme, llena de aplomo y conscientemente decidida. Enlaza de tal modo, la observación (primera letra de las palabras, desligada de la siguiente, en actitud expectante) el razonamiento (diseño neto, dirigido, dejando sensato espacio entre letras, palabras y lineas) y la intuición (yuxtaposiciones, puntuación y acentuación a derecha) que le llevan a prever el desarrollo de los fenómenos de la Naturaleza en sus más últimas consecuencias. Con fundamento afirmaba Monnot que en sus obras se encuentra casi siempre el grupo de tres personas asociadas: el pensador o el filósofo, el ingeniero o el hombre de acción, y el tipo medio que, menos informado, les escucha y les sigue libremente pero conservando su humor y dinamismo propio. Aplicando a la escritura de Julio Verne la psicología de las profundidades de Jung, encontramos, felizmente, que se da en ella vitalidad psíquica prodigiosa. Todo ser dispone para adaptarse al mundo exterior y a las condiciones de su propia estructura de cuatro funciones principales, que son: Pensamiento Ce sobria y combinada) sentimiento e extendida e inclinada) sensación e pastosa) e intuición e yuxtapuesta o agrupada) En Julio Veros, por ventura, las cuatro funciones están marcadamente desarrolladas. Entonces su orientación en el mundo era completa por longitud y latitud, con una fuente de energía que avala el poder de expansión y retroceso y hace posible que su trayectoria constante no se desviase del objetivo lejano. Julio Verne quiso descubrir el enigma que se inscribe en el corazón del hombre y del mundo, la x del destino, la vocación humana como tema favorito. Sondeó las profundidades, exploró el cielo, y quiso ensanchar el espacio donde vivía. Su colocación era el centro, puesto que su exploración Iba del corazón de la Tierra y del Mar a la Luna. Como el hombre de hoy. Cuesta trabajo dejar de escribir sobre este hombre, genio supremo de la inteligencia. Elijo esta breve, intima y maravillosa confesión que él mismo hacía cuando era requerido para dar una opinión, una impresión sobre su persona y su obra. La vida de un autor no Interesa en sí misma, es preciso leer sus libros. Es raro que su personalidad no esté mezclada en lo que escribe. Si yo no soy lo que debería ser, mis personajes serán lo que yo querría ser. Luis MARTÍNEZ VILLA