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GARCÍA DE TOLEDO Si el hecho de nacer en Villafrañca del Bierzo León) no parecía el más propicio para despertar en él aficiones marineras, la circunstancia de ser su padre virrey de Ñapóles y haberse criado allí, determinó que pronto comenzase a navegar y combatir a las órdenes del famoso Andrés Doria, y que muy joven aun fuese nombrado general de las galeras de Ñapóles, para guerrear contra los tarcos. A partir de entonces su carrera fue una sucesión Av victorias, y figura entre las más destacadas la conquista de la Gomera, empresa que en vano habían intentado Alvaro y Alfonso de Bazán, pero que García de Toledo pudo llevar a cabo mediante el cuidadoso estudio previo de la expedición, que culminó el 9 de septiembre de 1564. Como recompensa pasó a ser virrey de Sicilia. Para apoderarse de ésta y de Malta. Solimán envié doscientas galeras, que Toledo derrotó ampliamente. Use ha frecuentemente el titulo de marqués de Villafranea, pero otres e incluso de mayor valía le fueron concedidos por sus hazañas, que sólo terminaron al fallecer en NápoJes, el 31 de maye de 1578, a los sesenta y cinco años de edad. i O Q U E N DO La Corana. Es el día del Corpus de 1640. Devorado por la fiebre, yace en el lecho Antonio Oquendc, y al oír los cañonazos de la escuadra, que anunciaban el pasó de la procesión, incorpórase rápidamente, exclamando: ¡Enemigos! ¡Enemigos! ¡A defender la capitana! Fueron las últimas palabras de aquel vencedor en más de cien combates, que a los dieciséis años comenzara a navegar en la Armada Real. Sus proezas se hicieron célebres en la gente de mar, nacional y extranjera. Si fama alcanzó al derrotar ampliamente, cerca de Pernambuco, a la escuadra holandesa, superior en cantidad y armamento a la de Cquendo, no fue menor la conseguida el 18 de agosto de 1639, en las Dunas, también sofcre los holandeses; que en vano trataron, durante ms de un día de combate, frustrar el propósito español de llevar refuerzos a las provincias de los Países Bajos. Y en el mismo añe, en el mismo mar y con el mismo enemigo, el 21 de octubre, con 24 unidades, hizo frente a las 144 holandesas mandadas par el famoso Martín Tromp. La nave de Oquendo recibió en el casco 1.300 líalas de cañón, y aún pudo acegerse al puerto flamenco de Mardik, ocupado entonces por España. ANTONIO SERRANO Una existencia consagradla a la Marina de Guerra, ei. ia que tuvo acceso en 1678. como soldado raso, para terminarla ele teniente general de la Armada, en aguas de Alicante, a bordo del Príncipe de Asturias navio de su insignia en octubre de 1733. Basta bucear un poco en la historia para comprobar que tal encumbramiento sólo t debió a su valor, pericia y celo hecho por lo demás corriente en nuestra Arm. da. Sin embargo, hay uno en su vida que le singulariza: había Alcanzado el grado de capitán de mar y tierra, cuando rechazar. io un ataque de ios moros, en Ceuta, perdió la mano derecha, y aunque el Monarca reinante- -Felipe V- -le concedió inmediatamente una generosa pensión vitalicia, se obstinó en seguir prestando servicio activo y al concedérselo, pudo realizar otros épicos lances, tales como e) de enfrentarse con un navio de superior artillería que el suyo, ado por el almirante inglés Vernon, al que obligó a retirarse cíe sus fuegos. Al ser promovido a general, quiso renunciar a su cargo, alegando motivos de salud, pero en lugar de atender su petición se le confirió el mando de una escuadra, que dio mucho que hacer a los berberiscos de Argel. Trípoli y Túnez. JOSÉ CASADO Es el luctuoso d en pie se fibra el desigual combate de Santiago de Cal El racen Infante Mari Teresa abandonado por lea me s tiempo pudieran ssttr. de la ya fmttfl nave, estaba en llamas. De pronto, un hombre parece a I borda, na sangrantes heridas y pidiendo, modHo. a contramaestre Casadev K se encontraba en tierra con otros compañeros de infortunio, exclamó: ¡Yo no dejo morir a ese hombre! y tras de recomendar a sus hijos a los ne le rodeaban, por si acaso no volvía, arrójase al mar, nada hasta el crucero, trepa. por los costado anuentes, exponiéndose a Ja voracidad del incendio y a las eontinwtdas explosiones de lo proyectiles. Así lo- gra evitar la muerte, de otra forma, inevitable, del ne resultó ser un abo de mar. Casad era mi aHesntto ue a los dieciséis años había ingresado en la Armada como aprendiz (marinero, y ya tercer contraAños más tarde solicitó el retiro por motivos de salad, j al serle con cedido obtuvo pfaura en na empresa de constraccione navales. Xfm dn ando entraba en dique el acoraaado España en Ferrol (1915) saltó na estacha, ne le derribó, fractarándose la base del cráneo. Murió horas más tarde. Sos restos reposan en el panteón de Marinos ilustres. Por K. O. del 8 de febrero de 1931 se bantisó con el nombre de Contramaestre Casado mu boque carbonero recientemente adquirido en Inglaterra. JOSÉ SOLANO Fue el primer marqués del Socorro, curioso título que obtuvo en uno de sus más honrosos hechos de armas, aunque sin disparar un mal cañonazo, y muchos son los que con tiros o maniobras simplemente figuran en el historial de sus sesenta y cuatro años en la Armada, que coronó con el grado de capitán general. Desde hacia dos años estaba España en guerra contra Inglaterra, cuando se confió a Solano el mando de una escuadra de doce navios para proteger un convoy con 120.000 de desembarco, destinado a socorrer nuestras plazas americanas. En vano el reputado almirante inglés Rodney, con una poderosa fuerza, tiato de cortarlg el pase; supo esquivarlo y realizar su misión tras un largo y arriesgado viaje. De ahí el titulo que se le otorgó como recompensa. Había nacido eñ Zurita (Cáceres) en 1726 y falleció en Madrid el 24 de abril de 1806.