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EL HOMBRE- PEZ DEL PADRE FEUOO, Y andando así le topaban algunas naves y él llamaba a los que iban en ellas y lo acogían dentro y. preguntándole de sus caminos, le daban a comer y beber y holgaba con ellos algún espacio, y luego saltaba en la mar y seguía su camino; y de esta m a n e r a traía nuevas a los de tierra de lo que topaba en la mar. (Mexía: Del admirable nadar de un hombre de do parece que tuvo origen la fábula que el pueblo cuenta del pece Nicolao. E N su lúcido ensayo sobre Las ideas biológicas del padre Feijoo d o n Gregorio Marañón dedica un extenso y jugoso capítulo a comentar y revisar la historia maravillosa del hombre- pez recreando bibliográficamente los casos referidos por el estudioso, y ocasionalmente errado, benedictino. Del descubierto en 1671, cerca de La Martinica, mitad hombre y mitad pez. o el que vio en 1725 el bajel capitaneado por Oliver Morin, cerca de Brest- -hombre perfecto, pero con aletas de pescado, de genio amoroso y muy grosero- monstruos mixtos y fabulosos, pasa el padre Feijoo a la especie de los hombres auténticos, pero dotados de increíbles aptitudes natatorias: el que refiere Plinio, que surcaba el mar de Cádiz: el pescado en las costas de Inglaterra en 1137, aprisionado y conducido a la residencia del gobernador de Oxford, que lo guardaba y exhibía como ejemplar de maravilla, hasta que se fugó, volviendo al océano; la mujer marina hallada en la costa de Westfrisia, que, conducida a la ciudad, aprendió a hilar, pero nunca perdió la intención de habitar en el agua y los siete hombres y nueve mujeres marinas que sacaron, en una sola redada, unos pescadores, en la costa occidental de Ceilán, en la forma enteramente humanos según lo atestiguaron el jesuíta padre Enríquez y el médico del virrey de Goa, don Dimas Bosque de Valencia que los examinó anatómicamente. EL PEJE NICOLAO Los milagros de racionalización del absurdo que el gran escritor realizaba én tierra firme fallaban cuando se veía frente a frente con los misterios del mar dice Marañón. En la versión de Feijoo, la historia del celebérrimo Pesce Cola, o Peje Nicolao, casi fuera del reino de la fábula, cuyas estupendas hazañas eran por entonces populares, Nicolao es un gran nadador