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A B C. M I É R C O L E S 16 DE J U L I O PE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. S 9. LA PROBLEMÁTICA TÉCNICA Y LEGAL DE LOS TRASPLANTES NO SE PUEDE AFIRMAR QUE NO SOY PARTIDARIO DEL EM- LOS MEDIOS ARTIFICIALES DE LAS D R O G A S ANTIRRECHAZG PLEO DEL CORAZÓN ARTIFICIAL PRODUZCAN CÁNCER DICE EL DECLARA EL DOCTOR BARNARD DESINTEGRACIÓN DEL CEREBRO El doctor Barnard- -distintámoslo de su DOCTOR COOLEY AFIRMA EL DOCTOR PIGA hermano Marius, también cirujano y asisEl cirujano norteamericano de Houston Dentón Cooley ha efectuado desde enero de 1968 nada menos que diecisiete trasplantes de corazón. Es quien ha realizado, tras el primer intento de Barnard con W. ashkansky, mayor número de injertos cardíacos. Cooley, sin embargo, tiene una supervivencia en sus pacientes que sólo se acerca al 11 por 100; dos nuevos corazones funcionan- -según dice- -a la perfección. -Yo cakuloj usando datos puramente aproximativos y con la prudencia con que hay que definir estas situaciones, que el tiempo de vida de un hombre que haya sufrido un trasplante cardíaco es de los cinco a los dieciocho meses. A partir de la aplicación del suero antilinfocitario a Blaiberg, a raíz de sus primeros síntomas de rechazo, hubo una corriente de opinión que creyó ver en este compuesto la panacea para eludir la crisis que sintomáticamente aparecía en los posoperados. Por otra parte, algunas otras voces sembraron la alerta al afirmar que hts drogas inniunológicas podían ser causa directa de procesos cancerígenos. -Este campo es aún pequeño; no se ha podido estudiar detenidamente y aunque a primera vista pueda parecer que tales drogas tengan alguna relación con una declaración directa del cáncer, hoy por hoy no tenemos los suficientes datos para afirmarlo. En. todo caso el riesgo no es lo suficiente grande como para suprimir drásticamente las drogas. En la moderna medicina se tiende ó considerar al hombre enfermo como una totalidad indivisible. Se ha analizado con todo rigor la influencia que ejerce la predisposición psicológica del individuo ante los tramitas quirúrgicos. -Algunos enfermos una ves realizado el injerto- -nos dice- -se muestran especialmente deprimidos a causa de la cortisona que se les suministra y que les envuelve en una letargía profunda, pero otros, la mayoría, reaccionan normalmente y no padecen estados de Postración alarmantes. En mayo de 1968 el doctor Cooley se vio demandado por el forense de Houston, Pachiniczyk, quien afirmó que había extraído en vivo la viscera de Clarence Nick para introducirla en la caja torácica de John Stufcwitz. -Todo el escándalo que se ha levantado viene suscitado por el temor que existe a aue el paciente donante no esté muerto. Hasta que no se dé una definición real de la muerte nadie puede pronunciarse en forma acusatoria sobre esta cuestión. Nosotros nos valemos de los síntomas clínicos para realizar nuestras intervenciones. -Pero, ¿cuándo está realmente muerto un hombre? -Hay dos clases de muerte: la total y la parcial de un órgano. La muerte, en definitiva, es un proceso, un escalonamiento. Si el cerebro está muerto los otros órganos pueden seguir la misma suerte. Nosotros entramos en este Proceso para realizar los trasplantes. Hay que tener en cuenta que nuestra técnica tiene como premisa fundamental la utilización del corasen del donante en caliente trasplantamos a los veinticinco o treinta minutos de declararse fallecido al donante. tente al Simposio- -nos parece esencialmtnte británico. Habla con fluidez en un inglés áspero y firme. Nunca requiere de notas para presentarse en público. Ni siquiera ayer por la mañana, al desarrollar la ponencia sobre Diagnóstico del rechazo en el trasplante de corazón tuvo necesidad de papel alguno. En la rueda de Prensa de esta tarde mueve con delicadeza sus grandes manos, como tratando de dar forma a sus explicaciones, que sazona de ingeniosas ocurrencias y metáforas explicativas. Sus respuestas son sencillas, dichas sin ningún ánimo de lucubración. -Doctor Barnard: en su último trasplante introdujo algunas modificaciones con relación al que practicó e n primer término a Washkansky. ¿En qué consistieron estas diferencias? -Realmente lás diferencias no fueron sustanciales. S o i s mente la preparación del donante del corazón fue distinta. -El doctor Cooley utilizó un corazón artificial provisional en uno de sus pacientes hasta que se dispuvo de un corazón huma- Doctor Barnard no idóneo. ¿Le parece adecuada esta técnica? -Mientras se espera un corazón humano en condiciones de trasplante es perfectamente utilizable una viscera artificial; sin embargo, el corazón artificial no puede suplir al de un hombre. (Esta puede ser una de las razones por la que Barnard no se muestra partidario del modelo dé corazón artificial del doctor Liotta. No estoy en contra del corazón artificial- -ha afirmado- pero creo que no está suficientemente experimentado, y por ahora el de un hombre o incluso de un animal da mejor resultado. Cree, no obstante, que hay que seguir estudiando esta modalidad, cuyo uso plenamente satisfactorio- -añadió- -haría que se pudieran generalizar más los trasplantes. ¿Hay posibilidad de saber cuánto tiempo va a vivir un nuevo corazón -No; igual qué no hay posibilidad de saber lo que vivirá una persona. ¿Puede darnos una definición de la muerte legal? -En Sudáfrica, una persona ha muerto Iegalmente cuando su muerte ha sido certificada por dos facultativos. Para mí una persona ha fallecido cuando se ha parado el corazón, ha cesado el ritmo respiratorio y la circulación sanguínea y hay un silencio encefalográfico. -Las personas a las que usted ha trasplantado un corazón ¿pueden hacer una vida completamente normal? -Desde luego, no pueden llevar una vida de atleta, igual que quien se coloca una dentadura postiza o una prótesis cualquiera no puede disponer de ella como si le perteneciese totalmente. Pero yo no pretendo Que la persona intervenida viva en adelanté como un atleta. Sólo pretendo salvar una vida, y para eso dispongo el remedio adicional que la facilite. ¿Qué resultado ha dado el suero linfocitario para combatir el mecanismo del rechazo? -Ese. suero ha permitido que Blaiberg y Smith vivan. No estamos totalmente satisfechos de sus resultados y seguimos trabajando en él. Por supuesto, no podemos decir que los problemas de la inmunología y el rechazo se hayan resuelto aún. Cuando se trata de activar el progreso en la técnica de los trasplantes de órganos y suavizar los obstáculos indirectos que dificultan su realización, la Medicina Legal está llamada a contribuir las nuevas regulaciones legales. -En su cometido desborda el campo limitado de los trasplantes, para estudiar la definición de muerte y el concepto de la persona, su nacimiento y extinción. Todos ellos puntos previos a dilucidar para determinar cuándo puede disponerse de los órganos, quién tiene autoridad sobre ellos y el problema de las donaciones de órganos intervivos. El doctor Piga no cree en la necesidad de una definición de lá muerte. -Una definición está sometida a in- terpretaciones- -nos dice- Se trata de concretar una serie de signos cuya aparición asegura la certeza de la muerte en la persona. Fijando estos signos se facilita al médico un método para llegar al diagnóstico. ¿Cree necesario la promulgación de una ley general sobre trasplantes de órganos o una ley específica para ca a uno de ellos? -Me parece necesaria una ley general. En los Estados Unidos hay ya una legislación vigente que puede considerarse como modelo y que en las sesiones del simposio se ha sometido a estudio. ¿No cree que en los problemas de ios trasplantes hay un progresismo de los médicos al que se opone un conservadurismo de los legisladores? -Así es. En ocasiones el legislador tarda en reaccionar ante unas nuevas realidades que exijan unas leyes también nuevas. Pero el legislador también actúa así por prudencia, en defensa de la comunidad. ¿Se llegará a conceder un mayor poder de disposición al forense frente al juez? -No. No se trata de eludir el control judicial. Ha de haber un control de los trasplantes. Los signos de la muerte han de buscarse con toda atención, y en el caso de que exista alguna duda en su aparición no debe precederse al trasplante. Sobre todo se trata de llegar a una interpretación armónica- de la ley. En la actual legislación española no se limitan los trasplantes. Una interpretación defectuosa era la que los obstaculizaba. Hay que armonizar los criterios de los juristas y los médicos. Finalmente preguntamos al doctor Piga ñor las técnicas de reanimación en uso. concretamente por el aparato llamado respirator ¿Cuindo debe emplearse el respirator -Este aparato tiene la finalidad de reá- iimar a la persona que lo necesita, no de mantener su vi artificialmente. Una persona puede ser mantenida durante algún tiempo en estas condiciones artificiales, aunque civilmente se halle totalmente incapacitado. El respirator no impide además que, lentamente, se produzca una desintegración del cerebro.