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A B O. M I É R C O L E S 16 DE J U L I O DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 41. XJnión Soviética parece haber marcado una nueva forma de relaciones entre las C dos potencias espaciales. El presidente Podgorny conversó con Borman durante casi una hora sobre la cooperación espacial entre los dos países. Podría pensarse que los soviéticos, una vez, más, intentan ser unos oportunistas al buscar la cooperatienen perdida Norteamérica culmina así una empresa sin precedentes ción cuando hay también en la carrera. Oportunismo ese lanzagracias a su potencial humano, científico y económico miento, el pasado domingo, de la nave Luna XV no tripulada, que si bien no puede empañar la gloria del vuelo del Apolo XI sin embargo puede servir a los dirigentes del Kremlin de escudo protector de prestigio, de cara a su pueblo, cuando hoy se inicie el festival espacial norteamericano. Madrid. (De nuestra Redacción. Al bía diferencias técnicas, como el énfasis Pero la era espacial no se va a terminar mediodía de hoy Neil Armsírong, Edwin norteamericano en la miniaturización de con la llegada a la Luna y será en suce- Aldrin y Michael Collins, los astronautas su equipo mientras se carecía de los co- sivas etapas cuando la colaboración de del Apolo XI inician la primera gran hetes gigantescos que los rusos ya habían los dos colosos del espacio podrá dar sus osiisea; del espacio que les ha de llevar a la experimentado; estaba la diferencia de sis- mejores frutos. Ambos contendientes tiesuperficie de la Lana en un viaje de más tema de alimentación de aire y de regreso nen sus propios problemas y no sería de de novecientos mil kilómetros a lo largo de a Tierra; cosmonautas y astronautas rea- extrañar que prosperara este movimiento ciento noventa y cinco horas de aventura. lizaban programas diversos de entrenaFaja muchos, este viaje significa la proeza miento. La mayor diferencia, sin embargo, de aproximación. Norteamérica está cansada de la riada más grande del ser humano en toda la radicaba en el estiüo de llevar adelante el Historia; para todos, la mañana del pró- programa espacial: en cada lanzamiento- de dólares consumida en la aventura esximo lunes, cuando Armstrong y Aldrin Norteamérica abría Cabo Kennedy a toda pacial. Una encuesta sobre la opinión púpisen la Luna, marcará el comienzo de una suerte de visitantes, mientras el cosmo- blica realizada tan sólo hace dos días redromo de Baikonur era una fortaleza im- velaba que los norteamericanos que no nueva era. La aventara más colectiva del ser humano va a ser completada, paradójicamente, por tres solitarios astronautas. Éstos tres embajadores de la raza humana van a realizar su gesta a hombros de unos gigantes del pasado, como ha reconocido recientemente el astronauta Frank Borman, quien citaba el nombre de estos colosos: Galileo, Copérnico y Kepler, padres de la moderna Astronomía; Oberth y Goddard, los fundadores de la Astronáutica; John Kennedy, el presidente soñador une lanzó el reto espacial a su país; Grissom, White, Chaffee y Komarof, las cuatro primeras víctimas del espacio. A pesar de su entronque universal, la aventura que hoy se inicia en Cabo Kennedy es una empresa exclusivamente norte americana. El programa Saturno- Apolo representa el más grande esfuerzo tecnológico del hombre a lo largo de la Historia. Desde que el 25 de mayo de 1961 el presidente Kennedy decidió embarcar al país en la aventura lunar, unas trescientas mil personas han estado dedicadas por completo a este objetivo. Con dedicación no tan absoluta más de diez millones de ciudadanos han trabajado también para el programa espacial. Norteamérica ha logrado coronar la difícil tarea que se propuso. Para realizar los ingenios espaciales necesarios en un viaje a la Luna, la industria norteamericana ha tenido que sufrir una verdadera revolución. Algunos lo han llamado la segunda revolución industrial En la industria tradicional el error tiene siempre un margen; la Astronáutica no puede permitirse esos lujos; fue después del accidente en el que murieron carbonizados tres astronautas en Cabo Kennedy cuando más amenazado se vio el proyecto espacial norte- penetrable para la- mirada del curioso o americano. El país trabajó con nuevos mé- del erudito. La N. A. S. A. invitaba a todos aprueban la aventura espacial están en mayoría. El senador Edward Kennedy todos durante dos años en que no se reaa que conocieran lizó ningún lanzamiento. El resultado de los interesadossoviéticos solamente sus ins- hermano del hombre que lanzó el progratalaciones; los han te- ma lunar, dijo en fecha reciente que Noraquel esfuerzo fue la maravilla del con- nido dos huéspedes occidentales en dejunto Saturno Apolo un monstruo con pendencias: el general De GauIIe sus du- teamérica debía recortar sus presupuestos y, más de cincuenta millones de piezas, que rante la pasada semana, el astronauta espaciales una vez completado el programa Apolo. Difícilmente Nixon aprobará los tras varios vuelos no ha tenido ni un mí- Borman. de nimo error. Precisamente esta visita de Borman a la programas destinados a la conquista reMarte y Venus, que desde hace meses Si la ingeniería trabajó al tope en perposan en la antesala de la Casa Blanca fección, la labor coordinadora no le fue y del Congreso. a la zaga. Por primera vez en la Historia, Universidad e Industria trabajaron en perLa Unión Soviética parece más interefecto acuerdo con la Administración. Todo sada en los alrededores de la Tierra y esto, naturalmente, exigía un esfuerzo ecotiene muy avanzados sus planes de puesta nómico- -unos dos billones de pesetas- -que de estaciones Es, ciersólo el país más rico de la Tierra podía Directamente de Fábrica en órbita en este sector espaciales. conquista tamente, donde la soportar. Esta cifra supone unas nueve mil espacial se puede anotar sus mejores vicpesetas por ciudadano, repartidas a lo lartorias: meteorología, agricultura, comunigo de casi una década. caciones. Precisamente para lograr una Con este triple esfuerzo, tecnológico, ecocompleta explotación de todos estos adenómico y de organización, Norteamérica lantos sería necesario, o al menos muy. está a punto de conquistar la primera fronconveniente, la colaboración entre los dos MUCHOS MODELOS: tera de la conquista espacial que es la protagonistas de la espectacular carrera Luna. La victoria norteamericana es aún Desde 16.000 ptas. tresillos de esta segunda mitad de nuestro siglo. más meritoria, por cuanto empezó con un notable retraso con respecto a los soviétiEl progreso es unificador; quizá sea neLa Fábrica de Tresillos de Piel cos. Desde que el Sputnik- I fue lanzado cesaria la aventura del Apolo XI para al espacio, el i de octubre de 1957, norteconquistar otra frontera, no por más cerAvenida del Generalísimo, 144 (junto a Seat) americanos y soviéticos han competido de cana, menos difícil: la de la colaboración Teléfonos 215 30 46 y 215 97 73 forma paralela y con métodos distintos entre astronautas y cosmonautas, entre por la definitiva supremacía espacial. Hanorteamericanos y soviéticos. X! COMIENZA HOY SU Vi AJE HACIA LA LUNA ES POSIBLE QUE EL ÉXITO DE LA MISIÓN ACERQUE A RUSOS Y ESTADOUNIDENSES EN LA EXPLOTACIÓN PACIFICA DEL ESPACIO TRESILLOS DE PIEL