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...y poesía, J Nacido en la provincia de Salamanca- -1496- dividirá su vida entre España y Roma, donde fue cantor de la capilla papal. Cantó en Jerusalén su vrimera misa y regentó el priorato de la catedral de León. Su obra multiforme- -músico, autor teatral, poeta lírico- -se inscribe en los albores del Renacimiento, si bien su poesía está aún más cerca de los estilos tradicionales que de los renacentistas. YA CEHBADAS SON LAS PUERTAS Ya cerradas son las puertas de mi vida, y la llave es ya perdida. Tiénelas tan bien cerradas el portero del Amor; no tiene ningún temor que de mi sean quebradas. Son las puertas ya cerradas de mi vida, y la llave es ya perdida. Las puertas son mis servicios, la cerradura es olvido, la Dave que se ha perdido es perder los beneficios. Así que fuera de quicios va mi vida, y la llave es ya perdida. Puse la vida en pódetele aquella que siempre amo; ahora triste, aunque llamo, no me quiere responder. Cerróme con su poder la salida, y la llave p, s ya perdida. FIN Duélete, Virgen de mí, mira bien nuestro dolor, que este mundo pecador no puede vivir sin ti. No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María. Tanta fue tu perfección y de tanto merecer, que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención. No hay otra consolación, vida mía, sino a ti, Virgen María. El tesoro divinal en tu vientre se encerró, tan precioso, que libró todo el linaje humanal. ¿A quién quexaré mi mal, vida mía, sino a ti, Virgen María? Tú sellaste nuestra fe con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz, Dios de ti nacido fue. Nunca jamás llamaré, vida mía, sino a ti, Virgen María ¡Oh clara virginidad, fuente de toda virtud, no ceses de dar salud a toda la cristiandad! No pedimos piedad, vida mía, ino a tí, Virgen Marra. Servila con tanta fe, con cuanta nadie sirvió; el galardón que me dio fue peor que nunca fue. Cerróme no sé por qué la salida, y la llave es ya perdida. ¿A QUIEN DEBO YO LLAMAR... ¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María? Todos te deben servir, Virgen y Madre de Días, que siempre ruegas por nos y tú nos haces vivir. Nunca me verán decir vida mía, sino a ti, Virgen María