Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
y poesía, cada día Sobrino del canciller Ayala y tío del marqués de Santillana. Fernán Pérez de Guzmán figura en el Cancionero de Baena como uno de tos voetas más conocidos del siglo XV. Su poesía es más fácil y graciosa que honda, y tiene más habilidad versificadora que personalidad. Entre sus poemas desta can Cuatro virtudes cardinales las Setecientas o los Loores de los claros varones de España FERNÁN PÉREZ DE GUZMAN LOORES DE SEVILLA La su provincia posee el gran Océano mar, el Mediterráneo vee por sus ribera? pasar entre Cebta e Gibraltar, e poT toda Europa suena e puerto de Cartagena por obra muy sinsrular. Sesenta leguas allende contiene la su longura: non fallará tres aquende quien contare la su anchura, e si dizen por ventura que es estéril et mañera, abril et la nriroavera relatan su fermosura. Es fértil e populosa, graciosa e deleetable, lleno de naves su sable; pues si es caballerosa, tan notoria es esta cosa que ella fabla, si yo callo: seis mil hombres a caballo la fazen tan oraullosa. Azeyte vino et grana, pan e carne e salvagina, de aves de la marina, de seda, cueros e lana, non que cría, mas que mana de frutas, rosas e flores, e de suaves olores es viva y clara fontana. Tanta es el abundancia de los deleites e vicios, que conviene a los novicios abstener e aver tempranea: quien sin freno allí se lanza durante las joventudes, de las morales virtudes dubdo que guíe la danza. Murcia, que es real cvbdad, e Xerez, notable villa, viendo ganada Sevilla, depuesta ferocidad, con subjección e humildad se dieron al santo Rey, defensor de nuestra ley, ofensor de la maldad. Ecija, Ubeda, Baeza, Jaén, Cádiz e Carmona, miembros de aquesta cabeza e perlas desta corona viendo mansa tal leona e siguiendo sus pisadas, venieron manos juntadas diziendo: ¡Señor, perdona! DECIRES Este desir de loores feo e ordenó el dicho Fernand Peres a Leonor de los Paños. El gentil niño Nargiso, en una fuente engañado, de ssy mesmo enamorado muy esquiva muerte prisol señora de noble rriso e de muy gracioso brío a mirar fuente nin rrío non se atreva vuestro viso. Deseando vuestra vida aun vos dó otro consejo que non se mire en espejo vuestra fas clara e garrida. ¿Quién sabe sy la partida vos será donde tan fuerte, porque fuese en vos la muerte de Narciso repetida? Engañaron sotylmente por émaginación loca fermosura e hedad poca ai niño bien paresgiente. Estrella resplandesciente, mirad bien estas dos vías, pues hedad e pocos días cada qual en vos se syente. ¿Quién sy no los serafines vos vencen de fermosura, de niñés e de frescura, las flores de los jardines, pues, rosa de los jasmines, aved la fuente escusada por aquella que es llamada estrella de los maytines.