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Un busto esoesivo, hace necesaria la remodelación. La operación de un abdomen caído es también frecuente, sobre todo en madres que han soportado varios embarazos. Los dedos de las manos y pies, los lunares y verrugas, pueden ser corregidos. Puede extraerse también la vena safena interna, en el caso de varices, Las heridas en labios y lengua, además de antiestéticos, pueden ser peligrosos y requieren siempre el diagnóstico precoz. Los hombres acuden al cirujano estético, encubriendo su caso. Si quieren corregir una nariz horrible no lo confesarán, sino que pretextarán un defecto del tabique, que no les permite respirar bien. Muchos pacientes ocultan hasta la proa pia familia el objeto de una operación, e incluso la misma operación, aprovechando un viaje u otro motivo. La cirugía estética contribuye a la alegría y felicidad del ser humano. No es malo buscar la belleza, sino bueno, sobre todo si Intentamos agradar a los demás y producir satisfacción a los que con nosotros conviven. En Norteamérica, donde se hace un culto de la buena presencia, donde un camarero, un maestro o un político deben el triunfo en su profesión, a la corrección con que se presenten en público, el ir a un cirujano de ¡estética es tan normal como acudir a otro especialista cualquiera. Nosotros luimos recorrido aún poco trecho. EL DESARROLLO DE LA CIRUGÍA DE LA FELICIDAD EN ESPAÑA ou listas, otorrinos y odontólogos Intervienen para correa Ir loa defeotos que iñan la aparlenola físloa del Individuo. Pero hay una sutil dlatlnolón entre olrugfa oorreotora de los defeotos que Impiden una fundón vital o los que ilo afean Kl revolucionarlo sustltutlvo que presenta la Imagen demuestra ue una simple Inyeoolón puede oamblar una oara o un rostro en segundos. elección del securit En los vehícus de dos ruedas se producen por abra 6 n, al ser arrastrados sobre grava o eerato, y en los peatones, también ¡por esta tima causa. La cirugía que normalmente ítendemos por estética, es la que va no a regir uno de estos casos, sino la que tenta embellecer. Lo que a simple vista irecB una banalidad puede evitar una ¡urosis. un desequilibrio de tipo obsesivo, ruptura de un matrimonio, el enclausamlento de una joven, la conducta pasiva agresiva de un niño. Sí se trata de unas orejas a lo Midas u ro defecto que haga reír a los compañes de colegio, debe intervenir el cirujano manera temprana. Otras cosas no con ene operarlas demasiado pronto, pues el cimiento óseo, el apoyo variable de los entes, la situación de las cicatrices, puesn variar espontáneamente al llegar la lad del desarrollo. Siempre el especialista ¡onsejará lo más acertado. En los casos en que no fhay lesión ormica, los tipos de operación más usual ira la estética del adulto son la supresión arrugas cutáneas y la plastia d a me tas colgantes y ¡pliegues parpebrales, plies de la frente, etc. mediante escisiones la piel en sitios poco visibles, o recuertos de pelo. Suele rejuvenecer al indi- viduo en 13 ó 15 años, proporcionándole este plazo de actividad profesional o devolviéndole la alegría desaparecida por una hipocondría estética. La operación más popular es el cambio de nariz, eligiendo el modelo deseado. Las artistas de cine y estrellas publicitarias presentan narices impecables, aunque esto repercuta en la masiflcaclón de los rostros y produzca bellezas en serie. Hay quien ha vai iado de nariz varias veces, para seguir los dictados de la moda. Estos caprichos demuestran hasta qué punto carece de riesgos la operación, y si este abuso demuestra frivolidad, no lo es cuando lo que se Intenta conseguir es una nariz sin defectos, de la misma manera que se utiliza un corrector de dientes, para lograr una perfecta dentadura. UNA OPERACIÓN ESTÉTICA PUEDE RESOLVER CONFLICTOS PSICOLÓGICOS Los fallos de visión o audición pueden requerir la operación, como en unos ojos bizcos o, por el oontrai- io, la ayuda de un aparato escondido, como las microlentillas o audífonos diminutos. Hay provincias españolas que no cuentan con un solo cirujano plástico, aunque en estos últimos años se nota un cambio de mentalidad, que empieza por los mismos profesionales, ya que son pocos los que eligen este duro camino. Los prejuicios están caducados en un S por 100, pero aún son O muchos los que siguen la rutina, y hay que llegar dentro de los médicos hasta los enfermos y darse cuenta de la importancia de una ciencia o arte, que permite recuperar a una persona sociológica o psicológicamente. Otro de los motivos porque no se ha popularizado más es el económico, debido entre otras causas al escaso número de especialistas. Pero los honorarios varían según el doctor y todo depende del profesional elegido, al que se puede pedir presupuesto; éste variará, pues según es norma, el médico reduce sus honorarios cuando ve que realmente al enfermo le resulta gravosa una operación. No hace falta insistir sobre este punto, pues es de todos conocida la generosidad de la dase médica, aunque como en todas las profesiones laborales puede caber el abuso desaprensivo, tanto por parte del doctor como del paciente. Hay, además, sistemas de mutuas y asociaciones que facilitan el gasto que origina una operación. De todas formas, con las nuevas técnicas se reduce mucho la estancia en las clínicas, que era uno de los factores que encarecían estas operaciones. Por ejemplo, el cambio de nariz o el estiramiento de piel se han reducido a tres días de inmovilidad. La especialidad de cirugía plástica, reconocida hace pocos años por el Ministerio de Educación y Ciencia, existe en España desde la guerra, por voluntad de Franco, que encargó al actual director del Hospital Militar Gómez tala, general Sánchez Oalindo la organización de este servicio, dolorido ante los terribles destrozos causados en el frente. Hoy, una pléyade de brillantes discípulos, luchan con tesón y sacrificio por la que se ha llamado también cirugía de la felicidad, María del Carmen ESTEVEZ 51