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LAS ORQUESTAS NACIONAL Y DE LA RTV. E. EN CABEZA DE LOS CONJUNTOS ORQUESTALES LOS GRUPOS VOCALES, PRESIDIDOS POR LOS ORFEONES DONOSTIARRA CATALA Y EL CORO DE LA RTV. E. Una e x c e p c i o n a l campaña de revalorización de los bailes populares MÁXIMA VARIEDAD D PAISAJE: DESDE LA AGRUPACIÓN N A C I Ó NAL DE MÚSICA DE CÁMARA AL BALLET ESPAÑOL DE A N T O N I O La orquesta y el coro de la Radio Televisión Española, dirigidos por Markevitch. calificados: Cornelias, Valero y los hermanos Claret. Tienen las Juventudes Musicales Madrileñas su cuarteto 7 un quiqíteto de Tiento. Han surgido algunos grupos de este carácter, de vidas no muy permanentes. Ahora trabaja con ahínco el que integran los solistas de la Orquesta de RTV. E. Recordaremos, asimismo, el trio muchos años activo en Bilbao, que formaban Morales, Verkós y Castrillo. Un Cuarteto Beethoyen trío de cuerda con el director y pianista Massottá, en Murcia, grupos más o menos sostenidos de completarían la relación a Ja que ha de adscribirse el recuerdo a formaciones dedicadas a la música pretérita: desde Ars Musicae adelantada en Cataluña, al Cuarteto Renacimiento de juvenil filiación madrileña. Pero el carácter representativo de agrupaciones habremos de buscarlo en tos conjuntos sinfónicos, los corales y los coreográficos. LAS ORQUESTAS EN ESPAÑA 1 precedente de las orquestas, en parte su cantera, como lo na sido en la formación de aficiones musicales dentro de nuestro país, se da en las bandas. Kara fue la provincia sin Banda Municipal, a veces hermanada con la castrense de guarnición en la ciudad. Algunas bandas llegaron a esplendor máximo, incluso capaz de superar, igualar al menos, los alcanzados en los más propicios ambientes del oros. La Banda de Alabarderos, tristemente convertida en Banda Republicana y desaparecida más tarde, fue- un modelo de calidad. La tuvo excepcional y fue vehículo que movilizó multitudinarios senados, la Banda Municipal de Madrid, como la de Barcelona; ambas un tanto en crisis, la madrileña sobre todo, por la baja de muchos decisivos elementos que siguieron las sendas y llamadas orquestales. De todas formas, España fue país de bandas. La mayor fecundidad, en conjuntos e instrumentos, se da en Levante, en 20 Valencia. Pequeñas ciudades hay, como liria, que disponen de dos admirables centurias, la Primitiva y la unión Musical en lucha codo con codo a la caza de todos los galardones nacionales e internacionales. De ellas salieron bastantes solistas de los primerísimos conjuntos orquestales del país y pueden presumir de sostener un amateurismo ejemplar y extraño en nuestra época. Sin embargo, la Banda es al conjunto sinfónico lo que la malta al café y sólo como sucedáneo para el ideal soñado por los compositores puede aceptarse. Esta, la mayoría de edad filarmónica lograda no sin dificultades, puede ser la causa de que hayan nacido, se afirmen y desarrollen buen número de orquestas. Algunas atraviesan graves peligros, por dobles problemas económicos y de contratación de elementos calificados. No siempre en las respectivas localidades se atiende con generosidad, ni aun con interés y sentido iógico de lo que representan, a conjuntos que dan prestigio y estimulan el desempeño cultural. Un análisis de todas las orquestas llevaría el trabajo a proporciones inadmisibles. En Vigo, La Corana, Asturias- -la Orquesta de Cámara, creación de Muñiz Toca- San Sebastián, con la de su Conservatorio; Pamplona, Zaragoza, León, Salamanca, Vaüadolid, Sevilla, Malaga, Alicante, Murcia; en Las Palmas, Tenerife y Palma de Mallorca, quizá en algún otro lugar existen, nan existido entidades orquestales de considerable valor. Creo que es de toda justicia destacar a las tres ciudades que crearon, en su día, las primeras Orquestas Municipales: Bilbao, Valencia y Barcelona. Bilbao, de gran tradición filarmónica, no en balde una de las capitales con más rica ejecutoria de España, hizo, de la mano tan experta de Jesús Arámbarri, compatibles banda y orquesta, al formar la Municipal, justo al concluirse la guerra La Sociedad Coral de Bilbao y la Orquesta Sinfónica de la capital vizcaína. española. Hoy el organismo ha pasado a denominarse Orquesta Sinfónica y depender no sólo del Ayuntamiento. Realiza una gran misión a las órdenes de Pedro Pirfano. Lo más impórtente en ella es la labor de equipo. En Valencia, con precedentes de orquestas como la Sinfónica, se creó la Municipal y se confió al maestro Lamote de Grignon. Con magníficos instrumentistas, La Banda Muun tanto desigual en nicipal de Mael trabajo por camdrid, en uno de bios múltiples de disus concierrectores, quizá la ortos del Retiro. questa no llegó a tantos- mucho- -como esperábamos de ella, por esa causa apuntada. En Barcelona, la desaparecida orquesta Pau Casáis la del Liceo, las de vida menos reglada Sinfónica y Filarmónica, abrieron camino, en 1944, a la Municipal, de ejecutoria d i g n í s i m a gracias, sobre todo- -y aparte la realidad de muchos buenos elementos- al abnegado y sensible esfuerzo de Eduardo Toldrá, sostenido