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D O V I N G O 25 DE M A I O DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 65. Poca gente había, demasiada para la tarde DECIMOQUINTA CORRIDA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO de abrigo. Yo estaba allí amarrado a mi deber. ¡A cualquier hora sigo soportando la crueldad del frío si no llega a ser por esto! Sigamos el calvario. El cuarto toro nos una En Plaza de toros de Madrid: Un novillo llo, sobresaliendo un par de banderillas sorprende conderribafiereza inusitada. priun refilonazo con saña. En la del señor marqués de Domecq para el de dentro afuera, magnífico. Con el re- mera vara vuelve a derribar con calor. rejoneador Don David Ribeiro Telles, y jón de muerte no está afortunado, y el ¡Calor, bendita palabra! A los capotes asicinco toros del señor marqués de Do- sobresaliente mata al. novillo de un bajo- mismo embiste con ardor, que amaina algo mecq y uno de don Francisco Ramírez nazo. en la segunda vara y, atenuado, pero aún. (lidiado en quinto lugar) para Antonio A todo esto, el viento se había hecho due- subsistente, acude a la muleta de CarniMillán Carnicerito de Ubeda Manuel ño de la plaza. Un viento antitaurino que cerito con buen son. Carnicerito se beCortés y Juan José. estaba furioso. ¿Qué es esto de los toros neficia de él y obtiene pases largos, con conmigo? temple y con mando, algunos en No salí de casa hasta la hora de ir a en el mes de mayo, sin contar Será toda muy buenos, con buen sabor torero, verdad no de ¡No hay mes que valga! los toros. El sol jugaba al escondite con la primavera de mayoquiera en el calenda- los mecánicos y rutinarios, pero alarga inunas nubes como chúmelas alborotadas rio, pero aquíque se yo para demostrar la necesariamente la faena, rematada por una estoy vestidas de blanco. Me asomé al balcón. verdad del refrán que tanta gente olvida. estocada y descabello. Una oreja, que alguCorría aire, pero no me pareció ni muy Hasta el cuarenta tie mayo no te quites nos protestan. fuerte ni muy frío. Esto no obstante, dudé el sayo. Y estamos nada más que a 24, y Del quinto no sé lo que escribí en mis noen llevar el abrigo a que me acompañara porque a mí me da la gana, lo declaro día a la penúltima corrida de esta feria de completamente invernal. Ahora vais a ver tas, porque la tiritona era ya tremenda. Sólo me acuerdo de que iba poco a la muSan Isidro. Que sí. Que no. ¡Es tan poco leta da Carnicerito que no hace nada, taurino el abrigo! Quizá en la plaza, sen- si es ésta una tarde de abrigo o no. Y yo, estúpido de mí, mentecato perezoso, me lo he dejado en casa. Al poquito de salir el primer toro, estaba tiritando. No exagero. Tiritando. A cada tiritona me acordaba del abrigo, de uno que tengo de pieles, que fue de mi abuelo, y que no está el infeliz de muy buen ver, pero que ahora me vendría de perillas. Cerca de mí, una extranjera se hallaba envuelta en una manta. Turista previsora, si las hay, o íntima amiga del viento que le sopló al oído la tarde de toros que preparaba. ¡Tarde de toros! ¡Valiente tarde de toros! De abrigo de pieles o de esa manta tras la que se me iban los ojos. ¿Cómo torear con este ventarrón? Disculpo los fallos de los toreros. Harto, demasiado hicieron, en la tarde de abril. El primero fue de una sosería total. Carnicerito entre el aire, la sosería del toro y el polvo que se levantaba del albero, que es una arena no acostumbrada a estos vendavales, toreó como pudo y mata de un pinchazo y una estocada. AI segundo lo recibe Cortés con tres largas de rodillas, en diferentes terrenos y con el mismo embrollo. El toro es manso. Y eso que bien pensado, ¿era manso o corría para entrar en calor? Téngase en cuenta que el toro había nacido y vivido su corta vida en lugar de tan apacible temperatura como son los campos de Jerez de la Frontera. Sea por lo que fuere, el caso Caída peligrosa en el cuarto toro Juan José, en el sexto toro es que corría que se las pelaba, y no contra el caballo y los toreros. Cortés está valiente y que 10 mata de dos pinchazos y una tado más de dos horas, no me vendría mal, con la muleta. Pretende torear con los dos estocada. pero para ir andando y en el Metro, tansi el toro no fuera El sexto y, por tanto, to a la ida como a la vuelta, es un engo- pases, como resulta cogido y lomanso, y en acogido con es colorado de asombro de es busca y lo ese rumor la rro, pesa, que no en balde estamos a 24 de un natural el suelo el toro, con emocionan- gente acostumbrada a la capa negra, unimayo. Y al fin me decidí a marcharme lu- rebusca en Se levanta y con todo pundonor forme, de los toros actuales. Es un buen ciendo el poco tipo que me resta. En la te fiereza. oyendo un varas y que con calle, y a los pocos pasos, me recibe un entra a matar cinco veces, enfermería. aviso. toro, que toma dos la muleta de embiteJosé, toro, pasa la Punventarrón que era una bofetada puramen- Muerto el y valiente ase comportó Manuel codicia y alegría a con valentía Juan donoroso que lo torea bien, y volunte guadarrameña. ¡Caracoles, hace mucho Cortés, pero es lástima que empleara su tad, pero con el defecto de no rematar los más frío del que yo creía! Nueva indeci- buen ánimo en pretender lo imposible. Ni pases, y la mayoría se le quedan cortos. sión. ¿Subo a casa por el abrigo? Esto de a fuerza de razones, ni a fuerza de percan- Pero como es la faena única que entusiassubir cuatro pisos cuando se tienen pocos ces, logran los toreros salirse de una rutina ma a la gente, oye ovaciones y corta una años, y además ascensor, no es nada; pe- que les hace tanto daño a ellos como a la oreja, premio a la faena y a una buena ro resulta que yo no poseo ninguno de es- Fiesta. estocada. tos dos encantos, el uno de la vida y el También es manso el tercero. Juan José, ¡Bendito sea Dios! Se acabó la tarde de otro de la escalera. Y la verdad, tirarse aprovechándose que su mansedumbre no es a gentil. Me incorporo como cuatro pisos para coger un abrigo el día peligrosa, se demora en infinitos naturales abrigo y cuerpo disparado hacia el Metro. puedo salgo 24 de mayo me pareció una tontería. Se cortos y sin mando. Dos pinchazos y una ¡Qué delicia. ¡Calor! la, tarde de mayo calmará el viento. No puede hacer lo que estocada sin puntilla. auténtica se ha refugiado en el subsuelo. se dice frío. Y, en efecto, en el Metro haEl temblor de la cía calor, y en las Ventas el viento anda- me impedía tomar tiritona de mis manos Antonio DIAZ- GANABATE. las escasas ba sin dar la impresión de ser invernal. que suelo ayudar a la memoria. notas con Y faltaParte facultaitivo: Manuel Cortés fue asisUn poco escamado, pero optimista, me ban tres toros! Daba diente con diente, mi tido de contusiones y erosiones múltiples senté en mi localidad. palabra, i Oh sol engañoso! ¡Oh mayo trai- y conmoción cerebral de pronóstico reserdor! ¡Oh escaleras fatigosas! ¡Oh viento Comienza la corrida guardándose un mi- endemoniado! ¡Buena me la habéis juga- vado. Pasó al Saaiatorlo de Toreros. nuto de silencio en memoria de Rafael do! tln acomodador amigo me ofrece un Visita de ganaderos de lidia al Vega de los Reyes, Gitanillo de Triana un hombre lleno de simpatía y un torero periódico. Con él cubro mis piernas temseñor Solís lleno de arte, muerto esta mañana en un blonas. El viento lo ve y de un violento empujón accidente de automóvil en unión de su estaba enme lo arrebata. Mi admiración no Las Juntas Nacionales del el ruedo, sino en los tendidos. Criadores de Toros de lidia, y Grupo de yerno, el novillero venezolano Héctor Aldel Grupo varez. Me honré con la amistad del pobre de Ganaderos de Lidia, acampanados del Rafael, que era persona encantadora, y lo presidente del Sindicato Nacional de Ga admiré como torero de un estilo tan denadería, don Miguel Mendoza, visitaron en purado como bello. Torero genial, del que su despacho oficial al ministro secretario perdurarán en la historia del toreo faenas general del Movimiento y delegado nay detalles de un buen gusto y una ele- Dos- tres dormitorios, comedor- estar, baño cional de Sindicatos, don José Solís Ruiz, gancia excepcionales. al objeto de tratar de los asuntos que completo, parquet, calefacción central, gas afectan a los dos Grupos en relación o n ciudad, ascensor subida y bajada. El caballero portugués don Daviz Rilas novilladas beiro, torea bien a caballo. Cita siempre ENTREGA INMEDIATA- FACILIDADES el tema de lo cual se llegó picadas y sin sobre a para rejones y banderillas, de frente, con Verlos: CACERES. 49- 51. Diariamente, in- picar, ambas representaciones. un acuerdo entre el temple necesario en el galope del cabacluso domingos y festivos mañana. ABC. TARDE DE ABRIGO PISOS