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oy poesía, cada día 0 Nace en Arcos de la Frontera en 1931. Crítico de arte, periodista, es, ante todo, un poeta aue ha ido ganando en madurez libro a libro con una obra asombrosamente grande vara su joven edad. En 1954 publicó su primer libro El alma repartida Luego han seguido Viento de la tarde Poemas tristes a Nadid Cuando el corazón da la media noche Un dia más o menos aue obtiene el premio Ciudad de Barcelona) Desde la carne al alma (una de sus obras más intensas) y varios libros más. Con un dominio magnifico de los recursos técnicos, nunca su forma encorseta la fuerza interior de su emoción creadora. ESTABA ESCRITO Estaba escrito que me perdería por estas calles del vivir. Comprende: Se necesita un corazón. Se vende. O bien: Se cambia. O bien: Se compraría. A fin de cuentas, ya me lo decía: Te perderás, te perderás... Extiende la mano, pide mano, oprime, aprende, a que nunca te falte compañía. Pero acabé perdiéndome. Lo triste es que acabé perdiéndome y no existe ninguna solución. Te lo repito. Tanta demanda, Dios, y tanta oferta, tanta mano tendida en tanta puerta, que perdí el corazón. Estaba escrito. Dios va a pasar. Vosotras entregaros a vuestras cosas. No digáis su nombre. Si os ve llorar vendrá por consolaros Dios, además de Dios, también es Hombre, No merece la pena vuestro llanto ni que mováis la piedra que me cubre. Dejad que pase Dios. Yo, mientras tanto, callaré, por si hablando me descubre. Hiedo ya. ¿Cuántos días arrastro mi cadáver por la tierra? Dejadme, hermanas mías. Pon la losa, María; Marta, cierra. EL REBELDE Lázaro soy: dejadme con mi muerte, hermanas. Tú, María, mi esperanza, y tú, Marta, la fuerte, mi tristeza, mi bienaventuranza. Estoy bien donde estoy. Si aquí no hay paz, tampoco la hay arriba. Lo que fui es lo que soy. ¿Por qué queréis que viva? Crezco en la muerte, asciendo; aquí también se avanza, mas hacia atrás. Lo bueno es que comprendo por qué es de un solo plato la balanza. Conozco el frío dulce del gusano, el peso de la hormiga... Mirad cómo se enreda por mi mano la raíz, buena amiga. feALADILLA DEL POSADERO Tan cerca como le tuvo y dejé que se me fuera. Malhaya la posadera. Y eso que les vi la luz nimbando sus sienes, pero. Malhaya sea el posadero. Malhaya la posadera que me dijera que no abriera. Malhaya yo. Malhaya yo que les vi la luz y no les retuve. Tan cerca como le tuve. Y ahora tan lejos, temblando eobre el heno y la retama. Malhaya mi Wanda cama.