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A B C... M I E S COLÉ S 9 BE ABRIL BE 1 S 69. BS LA MAÑANA. PAG. 49. SEVILLA al DÍA TEMPERATURAS OE LA CAPiTAl Max. 18 Mln. 4o TJN año más la Semana Santa sevillana, es decir, G! c estaciones penitenciales de sus Cofradías, han vuelto a demostrar su plena vigencia, su vitalidad y el apoyo popular, que las caracteriza. Más de cincuenta Cofradías- -sólo dejó de salir, a causa del mal tiempo, la de la Macarena- -volvieron al aire de la calle con sus imágenes titulares. Cristos y Vírgenes de la mejor época de la imaginería española, para cumplir esa especie de milagro- -más de cien pasos, cerca de treinta mil nazarenos, todo un pueblo en su torno- -que puntualmente se da aquí cada primavera al renovarse la Pasión de Cristo según Sevilla conforme a la acertada frase del escritor francés Joseph Peyré, uno de nuestros visitantes que mejor captaron el espíritu de la Semana Mayor sevillana y a quien la ciudad debe un merecido homenaje postumo. Vuelta a su templo la Soledad de San Lorenzo, el paso que clausura las estaciones de penitencia, abierto el portón de la Maestranza, comienza ahora esa otra Semana Santa en el interior de las hermandades, en el seno de muchos hogares sevillanos, en la intimidad laboriosa de talleres de artesanía procesional; una Semana Santa escondida y fertilizante, que se prolongará hasta el Domingo de Ramos de 1970, que cae el 22 de marzo. Y ahora, la Feria. En el Prado de San Sebastián están ya levantadas las casetas, todo el enorme armazón festivo, la, grande y airosa portada que este año reproduce los puentes de la plaza de España. Antes de ella tenemos, entre los naranios de la plaza Nueva, en torno a la ecuestre estatua del Santo Rey Fernando, la Feria del Libro, que este año llega a su tercera edición con los mejores auspicios. Consta de cuarenta y tres casetas, con una abrumadora mayoría de expositores sevillanos. Esto no es, como pudiera pensarse, un signo de la poca importancia de la Feria, sino sencillamente que no hay sitio, ya que en la adjudicación de casetas tienen prioridad los libreros sevillanos y éstos, ante el éxito obtenido por el certamen, acuden en forma masiva. Esto hace que se quede fuera un número grande de editoriales madrileñas y barcelonesas. El certamen se ve rodeado, por otra parte, de una serie de actos y manifestaciones que le confieren mayor resonancia. El Ateneo sevillano, como ya va siendo tradicional, otorgará también este año el Platero, instituido en memoria de Juan Ramón Jiménez para recompensar las labores más destacadas en torno al anual certamen bibliográfico. Se convoca el galardón en las cuatro modalidades habituales: al autor sevillano más vendido en la Feria, a la persona que mayor colaboración haya prestado a la organización y celebración del certamen, a la mejor labor informativa en la Prensa y radio y a la caseta mejor presentada. La Semana, por último, tiene una gran trascendencia literaria. Este miércoles, como se sabe, se celebrará la cena en la que el Jurado designará mediante votación la obra vencedora en el primer premio de novela Ateneo de Sevilla. La calidad de las obras presentadas y especialmente de las finalistas, hace esperar que este primer certamen, en el que se discierne un premio de 200.000 pesetas, donadas por Editorial Planeta, revestirá caracteres de verdadero acontecimiento literario sobre el fondo de la Feria Ningún ambiente más propicio que el ctei antiguo convento de la Merced, de la plaza del Museo, para albergar los primores salidos ue la gubia del gran imaginero alcalaíno. De los actos organizados con motivo de la celebración del IV centenario del nacimento de Juan Martínez Montañés destaca esta exposición montada en la gran sala del Museo oe Bellas Artes hispalense- -antigua iglesia barroca fiel monasterio mercedario- que contiene las obras maestras de Zurbarán y Murillo. Sobre el fondo inigualable de los severos sayales ziarbaraneseos o los ricos brocados de los vestidos de Corte de las sanias, debidas al mismo pincel (que así de asombroso era el contraste de la representación de los trajes en el genial pintor de Fuente de Cantos) la colección espléndida de esculturas del período montañesino luce ñe forma singularísima. El retrato que hiciera del llamado, por sus atónitos contemporáneos, el Dios de la Madera Francisco Várela, en el año de gracia de 1618, ocupa un lugar preferente por ser de gran valor iconográfico, ya Que constituye la auténtica representación conocida de Martínez Montañés. Be un Juan Martínez Montañés en sa magnífica maáurez. Así reza la 1- syenta que sirve ñe ilustración al retrato: Juan Martínez Montar ís. Ynsygne sevillano de su edad. Nos piace que el pintor hubiera ya incorporado al glorioso jiennense a Sevilla, porque si salvamos los años de niñez y los de primera juventud- -en la Granada postrenaciente- su formación y alma san completamente hispalenses. Como asegura el profese? Hernández Díaz en el estudio preliminar del catálogo- líe esta Exposición, es una desgracia qué sigamos sin conocer las primeras obras juy- ejMÍes de! gran imaginero, realizadas para España y pa- a s Indias, lugar al cnal sabemos arribaron notables muestras del arte montadesino. En la interesante muestra se comienza por el extraordinario -s i Hrjstóbal de la parroquia del Diviuo ScIvaSor, para completarse con el Santo Domingo penitente del Museo; la Virgen y San José, de la iglesia de San Miguel; las dos estupendas figuras de San Ignacio y San Francisco de Borja, de la antigua Casa profesa de la Compañía, luego Universidad Literaria; la Virgen y el Evangelista del monasterio de Saa Císmente; el Crisciíscaáo, del convento del Santo Auge! San Juan Bautista, Virgen Niña, Inmaculada y Santa Ana con la Virgen, de la catedral, convento de Santa sia, antisma Universidad y convento del Buen Suceso, respectivamente, así como el de San Bruno, del Museo; completan lo expuesto de Juan Martínez Montañés, excepción hedel libro. Un nuevo e importante galardón viene a pregonar el nombre de Sevilla en el ancho mundo de las letras. En esta especie de renacimiento intelectual, que se viene operando en nuestra ciudad en estos últimos años- -una auténtica escalada- el premio Ateneo gana una decisiva cota. -Antonio cha del lote realmente espléndido aportado por la iglesia de San Isidoro, del Campo de Santiponce. Punto y aparte merece esta colección, generosamente cedida por el patrono para tal fin. No se sabe qué admirar más en las creaciones del antigtuo monasterio de San Isidoro, si la patética grandeza de San Jerónimo Penitente, la perfección de las figuras del ático del retablo mayor ¡ese Crucificado de acabadísimo modelado, cuyos tendones del cuello están tensos, vibrantes, como si hubiera de ser contemplado de cerca! o las severas figuras orantes de Guarnan el Bueno y su esposa doña María Alonso Coronel. Allí quedaron ¡os geniales relieves del retablo por su dificultad de traslado. Pero en maravillosas fotografías son presentados a los visitantes. También el gran retablo de Pan Miguel, de Jerez de la Frontera, pwe; s S T estudiado en colosales reproducciones. una parte de la Exposición está dedicada a los premontañesinos: Isidro de Villoldo, Juan Bautista Vázquez, el Viejo Juan Bautista Vázquez, el Mozo Jerónimo Hernández, Andrés de Oeampo y Gaspar Núñez Delgado. Los tiiscipuJ. es y seguidores, como Juan tíe Mesa- -el discípislo que hizo en su gloria aán más grande al maestro- Alonso Cano, Juan de Solís, José de Arce y Juan de Oviedo, el Mozo comparten lugares de honor en ía sala. La Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría; la Dirección General de Bellas Artes; Universidad, a través de su Laboratorio de Arte; Ayuntamiento de Sevilla y el Ministerio de Información y Turismo, hicieron posible tan brillante Exposición. No quisieron los organizadores limitar el homenaje a Montañés a la manifestación plástica. Ya en la sala de actos de ¡a Academia 5i an sonado las limpias notas ñe un- relano Frescobaldi, de un Marcello, ae aquel españe! tte yapóles, Daviá Pérez, la inspirada y jugosa música de Antonio Vivaldi, il prete rosso atemperadla al rigor y grandeza del gran Juan Sebastián, en el Concertó op. m número 9, y de otros maestros del barroco, merced a la maestría del elaveeinista italiano Eugirero Gerlin, en colaboración con la Asociación Dante Aliarhieri sevillana. Otras manifestaciones musicales, conferencias y visitas completan este homenaje a la gran figura de Alcalá la Real. ¿Será posible montar una muestra semejante en Madrid, en el Gasón del Retiro, con el fin de dar a conocer al resto de España lo mucho que supone en la Historia del Arte español la imaginería sevillana de los Siglos de Oro? Enrique SÁNCHEZ PEDROT 3. COLON. Comunica que sus nuevos números de íe éfono son y COMIDAS PXE A PORTEE Asisten más de quinientos técnicos que tratarán sobre los principales problemas ele las comunicaciones terrestres. Sevilla S. (Crónica de nuestro corresponsal, por telex Bajo el lema Una carretera mejor para una vía mejor se ha inaugurado con un solemne acto esta mañana, en el paraninfo de la Universidad Laboral, la V Semana de la Carretera. Presidió el gobernador civil, acompañado de otras autoridades y personalidad- es. Asisten más de quinientos técnicos de