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ABC. M A R T E S 8 BE A B R I L DE 1969. ADICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 49. LA RIQUEZA DE LAS NACIONES La indagación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones de Adam Sinith, que se publicó hace ahora casi dos sirios, ha sido, y es hoy todavía, una especie de Biblia económica de los países del mundo occidental. Comió lo fue más tarde El Capital de Marx, para los países comunistas. No fueron ésos, sin embargo, los primeros intentos del hombre por descifrar la causa, el origen de la riqueza. Ni ciertamente serán los últimos. Desde siempre el hombre anda, a trancas y barrancas, buscando esa piedra filosofal que hace ricas y poderosas a unas naciones y pobres y débiles a otras. Porque, ¿qué riquezas agrícolas, de minerales, de energía no existirán hoy improductivas en el Continente Africano, en América del Sur, en las llanuras de Asia? ¿Qué hace fértiles a las tierras que ocupa Israel y áridas y estériles a las zonas limítrofes- -mucho más extensas- -que ocupan las naciones árabes? ¿Dónde radica Sa diferencia entre la España imperial y la España de los siglos posteriores? ¿Qué hizo de Grecia la cuna de la civilización ocr cidental y qué causas explican hoy su escaso desarrollo? ¿Qué causas motivan que las naciones de Europa y Norteamérica Sean las más prósperas de la Tierra? La opinión pública más generalizada culpa indistintamente a la Providencia y a la Naturaleza de estas diferencias. Aquel país, se dice, tiene importantes reservas de petróleo, y aquél otro, una agricultura flo ¡teciente o unas grandes riquezas minerales. Ni la Providencia ni la Naturaleza, sin embargo, han sido tan caprichosas en el reparto de la riqueza para que se produzcan esas diferencias. Bfonde hay petróleo, muchas veces no hay agua; donde hay carbón y minerales, muchas veces faltan otros productos igualmente básicos. El sol y el agua, la fierra y el mar no entienden de nacionalismos. Pero si la Providencia y la Naturaleza son, por así decir, neutrales en la distribución de la riqueza entre las naciones, ¿por qué se originan esas diferencias? ¿quién las produce? Por el cauce de la historia de la Humanidad llegamos siempre a Una misma conclusión: las naciones más ricas, las más poderosas, no han sido nunca aquellas que han tenido mayores riquezas tóateriales, sino las que han tenido hombres más dotados y capases. El mundo está lleno de ejemplos, y ésta sí que es una regla prácticamente sin excepciones. H Libro Blanco sobre la educación en España- -que ha tenido, entre otras, la virtud de competir en las páginas de nuestros periódicos con la información deportiva- -pone ésto una vez más en evidencia. Un país cualquiera no tiene otra riqueza eue sus hombres. No hay otra riqueza posible, ni otra riqueza tan rentable, tan sólida, ni tan verdadera. Todas las demás ri (ílfózas de la Tierra tienen sucedáneos. Por ello, cuando un hombre, sólo un hombre, está inteleetualmente infradesarrollado, se produce el mayor despilfarro que la Humanidad puede permitirse. Esto, que ha sido así siempre, es mucho más verdad, si cabe, en la sociedad moderna. Hasta tal punto qsie es, en cierto modo, un contrasentido hablar de la sociedad moderna cuando los hombres que la integran no lian alcanzado un cierto nivel de educación. La estadística demuestra a su vez que el nivel del progreso económico de un país! cualquiera está siempre en relación directa con el nivel de educación de sus ciudai danos. Ocurre, a d e m á s que la educación en nuestros días tiene una profundidad y alcance que so tenía en otras épocas. Abolir el analfabetismo no es el punto de llegada de la sociedad moderna, sino el de partida. La sociedad teciiificada del siglo XX excluye por principio a los analfabetos. Y, sin embargo, la dificultad radica muchas veces- -como el propio Libro Blanco reconoce- -en concretar las fronteras del analfabetismo. Quizá, en este punto, nuestro concepto del analfabetismo- -como el de tantos otros en esta época de la aceleración constante de la Humanidad- -se ha quedado anticuado. Analfabeto no es sólo en nuestro tiempo el que no sabe leer ni escribir. Analfabeto es hoy también el que no tiene, pongo por caso, unos mínimos conocimientos sobre la geografía política del mundo o sobre las líneas maestras de los sistemas socio- económicos o sobre las leyes fisicomatemáticas que gobiernan el si. tema solar del que forma parte nuestro planeta. Es éste, si se quiere, un analfabetissm de segundo grado, pero que nos incapacita para vivir la gran aventara de nuestro siglo, ños hace hombres de otra época, hombres, en definitiva, de segunda categoría. La misma educación de grado superior, la educación universiíaria -que sigue siendo un objetivo inalcanzado universalmente- no es ya en nuestra época meta suficiente por sí misma. Los nuevos descubrimientos científicos, las técnicas modernas de sistematización y metodología, la actuación de los c e r e b r o s electrónicos, entre otros muchos aspectos, producen rápidamente la obsolescencia del saber universitario. La educación se ha convertido así, en un concepto dinámico, en una obligación permanente para el hombre de nuestra época FUE TE SUBIDA DEL COSTE DE VIDA EN CHILE Santiago de Chile 7. En un 14 por 100 subió el costo de la vida en Chile en los tres primeros meses del año en curso, lo que significa que el proceso inflacionista ha seguido en forma más acelerada que en los tres primeros meses de 1968. En marzo pasado, el alza del costo de la vida, en relación al mes de febrero, llegó a un 3,1 por 100. Las medidas adoptadas por el Gobierno para contener el proceso inflacionista no han dado del todo los resultados buscados. Por otra parte, la semana próxima comenzará a aplicarse un drástico racionamiento de energía eléctrica, motivado por 3 a sequía, que ha dejado sin reservas hidráulicas a las centrales del país. El corta, de suministro se realizará entre las ocho v las veintiuna horas una vez a la semana, en todas las ciudades y pueblos de la zona central de Chile. -Efe. en cualquier sector de la actividad humana. Nadie queda exento de este compromiso. Tanto el científico como el hombre de empresa, tanto el sacerdote como el militar, el obrero o el funcionario público tienen, como el atleta, me mantenerse en forma para vivir nuestra época plenamente, para ser actores y no meros espectadores de la comedia o del drama que nos ha tocado representar. Este nuevo enfoque tan ambicioso de la educación permanente es, en gran medida, producto de la criticada soeisfiiacl industrial. Entre sus consecuencias positivas- -que también las hay- -nos ha impuesto la revisión de muchos dogmas que eran intocables hasta hace muy pocos años. Y así, por ejemplo, la llamada mano de obra barata se ha convertido, en virtud de la complejidad de la técnica, en la mano de obra más cara. El viejo argumento empresarial de que para sobrevivir a ¡a competencia internacional había que recurrir a la mano de obra barata pierde terreno. Ya no es negocio el infradesarrollo intelectual de grandes masas de población. Este mismo argumento es válido en cualquier otro campo de la actividad del hombre, incluida la guerra. El triunfo militar de Israel es el ejemplo más reciente de la eficacia de la técnica aplicada por un Ejército reducido en hombres, pero que es el primero del mundo en porcentaje de profesionales y universitarios. Pero hay además otro aspecto que se olvida con frecuencia cuando no se silencia intencionadamente. Unos empresarios mal preparados, unos técnicos mal informados, se convierten en un lujo insostenible para cualquier país. El despilfarro económico que sus acciones u omisiones representa, es muchas veces incalculable. En cualquier caso, muy superior al que puedan producir otros hombres que trabajan a nivel inferior en la empresa. ¿Cuántas empresas no hacemos fracasar los empresarios por falta de una planificación adecuada, por un control contable insuficiente, por utilizar técnicas anticuadas? Este argumento se puede aplicar in extenso a todo el cuerpo social, y muy en particular a las clases dirigentes en cualquier sector de la actividad humana. ¿Qué despilfarro no produce una acción pública equivocada? ¿Qué costo representa para la colectividad un error en la actuación de los hombres públicos? ¿Cuántas veees ese error podría haber sido evitado si los hombres encargados del manejo de la cosa ir ne i a c i 6 Miguel Ángel, 21- 6. a planta inmobsliona LADRILLOS Precisamos unos VISTOS 2,000.000 de FABRICANTES: unidades Preferirnos color pardo tipo tejar o similar. Tambie n aceptaríamos cantidades parciales. Ofertas y muestras. a ¡Paseo deLa Habana 134- 8,49- D MADRID- 1 S