Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MIRADO; Por Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA PENSAMIENTO POLÍTICO- RELIGIOSO D MAYANS De Antonio MESTRE E Ed. Ayuntamiento de Oliva. Valencia, 1168; 154 págs. L longevo Gregorio Mayara y Sisear de los hombres que gobiernan a la Iglesia (1699- 1781) es una da las figuras española o forman parte ds la clerecía más insignes de nuestro siglo XVHI. Cuarto. ¿Hay en Mayans una intención Óptimo latinista, a q u i e n se debe una reformadora de la Iglesia? Mestre se es Gramática (1771) varias veces reimpre- fuerza en demostrar que esta cuestión debe sa preceptista, c o m o lo atestiguan su responderse afirmativamente. Mayans tie Orador cristiano (1733) y, sobre todo, su ne una intención constructiva. Su fórmula Retórica (1757) jurista eruditísimo en es la revalorización de la institución epissus Disputationes iurís (1752) filósofo copal, la celebración de concilios nacionaen muchas de sus páginas y en su obra les y. sobre todo, la utilización sistemática Institutiones P h i l o s o p h i a e moralis 1754) crítico literario en Orígenes de la lengua española (737) y Vida de Miguel de Cervantes (1737) e historiador cuyo escalpelo se centró principalmente en torno a las fuentes de nuestra historia antigua. Este es él hombre sobre el cual versa el estudio del también valenciano Antonio Mestre. Pero, a pesar de que se trata de una investigación m u y extensa, nuestro autor ha limitado su análisis a un aspecto dé Mayans: sus ideas religiosas. Sólo incidentalmente se analizan sus posiciones ante la Historia en general y se emiten juicios sobre la significación del escritor dentro de la cultura española. Primero. ¿Tuvo Mayans vocación reliAntonio Mestre giosa? Nuestro autor demuestra que el padre del polígrafo pretendió dirigirle por ese camino; pero sus esfuerzos fueron in- del poder real. Todo ello tiene un marcado útiles. Dios no me llama al sacerdocio, si- sabor realista que Mestre trata de dulcifino a escribir confiesa nuestro protago- car cuando dice que en el pensamiento de nista a uno de sus corresponsales. Sin em- Mayans la intervención del Rey en la rebargo, obtiene y pretende beneficios ecle- forma de los eclesiásticos tiene carácter siásticos y estuvo en constante relación con supletorio Además, Mayans propone un clérigos. La solidez y sinceridad de su ca- recurso de fondo, una renovación de la enseñanza en general y de los estudios ecletolicismo son indudables. Segundo. ¿Cuál fue la actitud de Ma- siásticos en particular, centrándolos sobre yans ante la interpretación histórica de la las lenguas clásicas y la Sagrada Escritura. Quinto. ¿Cuál fue la postura dé Mayans Iglesia? En su juventud escribió biografías de intención piadosa y sin ningún valor ante la escolástica? Mestre reconoce que científico, pero pronto empieza a revisar no sentía atracción hacia ella, pero no con valiente sentido critico los tópicos tra- habla mal de la escolástica, sino de su dicionales de la historia eclesiástica. Im- abuso Recomienda el e s t u d i o de San pugna les falsos cronicones. Niega la venida Agustín y de Juan Luis Vives. Una de las del Apóstol Santiago a España. Demuestra preocupaciones constantes de Mayans es la falsedad de los presuntos hallazgos ar- distinguir entre el dogma y el tomismo, es queológicos en la Alcazaba de Granada. decir, entre la palabra ds Dios y la opinión Multitud de cartas y numerosos estudios de de unos pensadores. Mayans acusa a los Mayans ejercen una acción demoledora so- polemistas escolásticos de haber introdubre les documentos en que se solía apoyar la cido un extravagante escepticismo Sexto. Valoración del protagonista. Sevisión del cesitianismo primitivo en España. Interviene la Inquisición, que embar- gún Mestre, hay un paralelismo muy esga los papeles del sabio; pero pronto se re- trecho entre el jansenismo francés y el resuelve el expediente con una sentencia ab- galismo de Mayans; no afecta al nivel dogmático, sino al de la crítica de ciertos hásolutoria. 0 Tercero. ¿Cómo juzgó Mayans al catoli- bitos eclesiásticos y a la afirmación de lo cismo de su tiempo? De un modo bastante nacional y de lo estatal en el contexto repugnaz. Define a los obispos de España ligioso. En suma, no fue jansenista en el como hombres casi todos ignorantísimos sentido teológico pero sí en sentido hisLes acusa de no cumplir ni el deber de re- tórico A juicio de Mestre. Mayans es uno sidencia, ni el de girar las visitas pastora- de los más esclarecidos representantes esles. No es menos duro con los canónigos: pañoles de lo que él llama humanismo Muchas de las personas que tienen digni- cristiano y su talante intelectual respondad en las iglesias Catedrales están faltas de muy fielmente al de su tiempo ilustrade letras. Y en los curas de almas va tam- do. Pero como Gregorio Mayans nace en bién decadencia intelectual y decadencia 1699, estas afirmaciones obligan a replansocial Llega a escribir: Los clérigos no tear el problema de los orígenes de la Iluss u e l e n entender lo que razan. Antonio tración en España. Mestre niega que los coMestre reconoce que Mayans, dentro de mienzos de esta corriente estén vinculados a su catolicismo sincero e irreductible, sienta la figura del padre Feijoo y los sitúa en el viva antipatía por los religiosos y recuer- primer cuarto del siglo XVHI en torno a da numerosos incidentes, singularmente con la Universidad de Valencia. Psro a juicio los jesuítas. Mayans se queja dsl exessi- de Mestre, este movimiento es el fruto invo número de religiosos del mal trato telectual tfe la actitud de apertura al munque dan a sus jornaleros y de la desigual- do intelectual europeo tomada a fines del dad con que están distribuidos los bienes siglo XVII O lo que es lo mismo, la Ilusentre los distintos eclesiásticos. En fin, co- tración, tal y como se dio en nuestra mo escribe Mestre, el pensamiento de Ma- Península, tiens muchas raíces en la trayans constituye una crítica dura y acerba dición nacional Fijemos rápidamente los puntos bibliográficos cardinales. E pensamiento españil dieciochesco no ha sido todavía historiado en su conjunto. Contamos con numerosos personajes seria y prolijamente estudiados, como Feijoo y Jovellanos. Perc son muchos los que aún se encuentran en la sombra, y singularmente los filósofos en sentido estricto. 1 No conozco nada más que una visión panorámica contenida en los breves trabajos de M. Mindán y un articulo de I. Quiles, pero este último está restringido a la escolástica. La Historia de la filosofía española patrocinada por la Asociación para el Progreso ae las Ciencias, se ha detenido precisamante ante el año 1700. El importante libro de O. Quiroz La introducción de la Filosofía moderna en España (1949) no cubre más que una faceta de la cuestión. Esta laguna es grave, porque mientras no se cuente con un buen levantamiento del plano filosófico no se podrán trazar bien los perfiles de la Ilustración española. Por eso falla el empeño de J. Sarrailh en su obra L Espagne éclairée (1954) A tan ambicioso volumen le falta una apoyatura honda: los testimonios proceden casi exclusivamente de la literatura y de la historia externa. Además, este libro, que tiene la gran virtud del patriotismo, como casi todo lo francés, resulta para cualquier español y, en definitiva, para la Historia en general, sólo parcialmente satisfactorio, pues los hechos están vistos con la obsesiva pretensión de demostrar una constante y radical subordinación de la cultura española al magisterio galo. Y, finalmente, por ser el siglo XVHI el período en el que se enfrentan la fe con la razón, y la tradición con el progreso, su interpretación puede ser polémica. Esto es lo que lleva a muchos a presentar la España dieciochesca dividida en unos católicos retrógrados y en unos librepensadores progresistas. Un ejemplo de este esquema tan simple y manoseado es el libro de R. Herr The eighteenthcentury revolution in Spain (1958) Entiendo que esta brevísima referencia al estado de la cuestión era indispensable para situar la monografía de Antonio Mestre. El pensamiento político- religioso de Mayans tiene la limitación de su propio título. El autor ha pasado por alto las demás dimensiones del gran polígrafo valenciano. Es ciarto que toda investigación monográfica exige una precisa delimitación temática. Sin embargo, del mismo modo que Mestre dedica un capítulo adyacente al Mayans critico histórico, debería haber profundizado más en la posición filosófica ds su protagonista. Las alusiones son numerosas, pero marginales. Una definición precisa habría exigido un estudio detenido de los asuntos más estrictamente doctrinales de M a y a n s y, concretamente, de las Instituciones de Filosofía Moral Es lo que básicamente echo de menos. Y esta ausencia le impide a Mestra determinar con exactitud y en profundidad la posición de Mayans dentro de la cultura española ilustrada. Hecha esta salvedad, sólo elogios pueden formularse acerca de esta objetiva, sabia y rigurosa investigación. Antonio Mestre ha manejado más de dos centenares de legajos de obras inéditas de Mayans, en su mayoría cartas. Mucha es la luz que estos nuevos documentos aportan no sólo a la biografía del personaje, sino, sobre todo, a su actitud espiritual. Creo que será muy difícil añadir nada sustancial al minucioso cuadro de las ideas político- religiosas da Mayans que ahora se nos ofrece. El asunto es analizado desde muy diversas perspectivas y siempre se llega a conclusiones coincidentes. Ya Manéndez Pelayo, maestro perdurable, había denunciado las extremosidades regalistas del pluridimensional escritor. El trabajo de Mestre no es sino una larga y matizada confirmación del juicio de don Marcelino. Quizá ahora se incline ligeramente la balanza hacia la moderación. Este es, por lo Pasa a la página 7 de Mirador)