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arranque y materia prima dramática. Si Raimundo Torres, musical y con línea al servicio de su voz de barítono dramático un día seductora, Manuel Ausensi, que logró una carrera aún hoy de actividad grande en la lírica italiana, y Pablo Vidal, que alternó ópera y zarzuela, resaltan como ejemplos de un ayer que todavía es presente, dos nombres de artistas jóvenes se abren camino brillante en la ópera, después de servil- a la zarzuela en los cursos ú l t i m o s Vicente Sardinero, de muy bonita voz lírica, ya ovacionada en la Seala, y Pedro Farrés, dramático, de volumen extenso. Estaban Astarfoa y Luis Villarejo pueden representar a los restantes barítonos de generaciones distintas: con gran voz sin depurar, aquél; con musicalidad, éste. ¿Otros barítonos? José Simorra, Juan Gual, Antonio Blancas... ¿Barítono, bajo? En ambas cuerdas cantó, y bien, Antonio Campó, ya retirado en plena juventud. Bajo puro, de gran voz y relevantes cualidades malogradas por una afección bucal que cortó prematuramente su carrera, Joaquín Deus, que orientó a otras misiones también teatrales su talento. Con una calidad bellísima de bajo cantante, Chano Gonzalo. Todos ellos ejemplos de un ayer inmediato que sólo encuentra continuidad hoy en el siempre discreto quehacer de Julio Catania. Pero volvamos a las cantantes... OTROS PREMIOS. EL TEATRO Y EL CONCIERTO Varios años después de los triunfos en Ginebra de Victoria de los Angeles y Consuelo Rubio, alcanza por tercera vez la distinción para España Prancina Girones, voz de soprano ligera con grato timbre central. En Italia, Francia, Viena, en distintos lugares, en concursos de relieve, se imponen los nombres de varias cantantes de España. Pueden servir de ejemplo, sin agotar la relación que, además, deseamos abierta para futuras conquistas. Enriqueta Tarrés, quien disfruta de una excelente situación profesional como cantante de ópera, Dolores Pérez, catedrático en Alicante, Tony Rosado, ligada muchos años a múltiples actividades líricas; Ana Higueras Aragón, de fina musicalidad; Trinidad Panlagua, más conocida fuera que dentro de España... Fuera, dentro, actuaron, actúan, según los casos, María Luisa Nacihe, Isabel Garcisanz, Rosa María Barbani, Conchita Domínguez, Mima Lacambra, Montserrat Aparici... Por distintos motivos y en épocas no siempre coincidentes, han de resaltarse las contribuciones de algunas artistas: Angeles Chamorro, muy bella voz hasta el presente- -y sativo solitarias incursiones operísticas, de brillante éxito en Méjico, y ahora en el Laceo- -puesta al servicio del oratorio y. el recital; Isabel Penagos, de calidad cierta, y musicalidad sensible; Teresa Tourné, que hoy amplía estudios y comienza sus actuaciones teatrales en Alemania; Anna Riccí, muy ligada a las Juventudes Musicales barcelonesas y la música contemporánea; Carmen Pérez Dunas, varios años elemento indispensable en las más exigentes contribuciones vocales en el campo del recital y la ilustración de conferencias, misión ésta felizmente desplegada por Dolores Cava, con muy bella voz; Marta Santaolalla, inteligente, estudiosa; Ana María Marte, de una extraordinaria personalidad, desplegada, hasta que abandonó la actividad profesional, en el género lírico español, sobre todo en el chico, sin perjuicio de cantar ópera. Tres artistas debieron ser figuras en ópera y no llegaron a tanto como sus voces podían merecer, quizá porque los temperamentos no tenían la misma talla: Leda Barclay, María Espinalt y María Clara Alcalá. TemMiguel Fleta, en su creación de Carmen Hipólito Lázaro en la actualidad, con el alcalde de Baroelona, que le condecora. Ofelia Nie. to, soprano de voz extraordinaria. Conchita Supervía, una de las artistas de más personalidad. peramento: la ¡palabra nos hace recordar a una intérprete que en ese aspecto iluminaba sólo hace unos lustros los escenarios líricos: Matilde Vázquez. En el teatro español de estos años actuaron con relevante contribución Lina Huarte. Ana María Olaria, Inés Rivadeneyra, en prestaciones de importancia... Hoy presta su bella voz a las zarzuelas de T. V. E. Josefina Cubeiro y la sirven un veterano del lirismo, Luis Sagi Vela y Carlos del Monte, vibrante tenor. iEn el Cuarteto de Madrigalistas de Radio Nacional, con Blanca Seoane, Francisco Navarro y Joaquín Deus, intervino Fuensanta Sola, preciosa voz que desapareció de entre nosotros, como la del tenor Enrique de la Vara... Opera, zarzuela, saínete, oratorio, concierto, recital... Cantantes, cantantes... ¿Cómo adjetivarlos a todos? ¿Cómo continuar el análisis ni aun telegráfico? Para que el lector aficionado complete las referencias anteriores, se consignan a continuación varios nombres que corresponden a calidades, géneros, edades variadas; nombres que de una u otra forma sonaron en España. Algunos de artistas con voces magníficas que tuvieron, más o menos, su momento; que se malograron por el escaso estudio, la continuidad relativa, la falta de oportunidades. Otros, de intérpretes muy en activo. Helos aquí: Pilar Abarca, Rosa Abril, Gloria Aizpuru, Celia Alvarez, Amparo Azcón, Conchita Balparda, Mari Carmen Bustamante, Francisca Callao. Caridad Casao, María Luisa Castellanos, Pilar Castrillón, María Fábregas, Eulalia Fontdevila, Pura Gómez, Rosario Gómez, Rosario Granados, Marisol Lacalle, Celia Langa, Victoria Marco Linares, María Malibrán, Pura María Martínez, Josefina Meneses, Emilia Muñoz, Rosario Muro, Sofía Noel, Alicia Olavarría, María Oran, Mari Carmen Ramírez, Lina Rieharte. María Dolores Ripollés, Ketty Sicilia, Lolita Torrente, Monique de la Torre, María Paz Urbieta... Como antes, María Cid, Concha Callao, Felisa Herrero, Laura Nieto, Conchita Panadas, Mercedes Plantada, entre ellas; Faustino Arregui, Sagi Vela, Lloret, Almodóvar, Luis Corbella, entre ellos... Sí; el cóctel de citas habrá de parecer- -incluso puede ser- injusto. Insistimos en que se trata de posibilidades que se brindan al lector aficionado para el recuerdo y nunca de reflejar estimaciones paralelas. Quede bien claro, así como el sentimiento real del crítico al no poder formular en algunos casos el comentario al que las voces se hacen acreedoras. OPTIMISMO Se impone la conclusión. Las nuevas generaciones reclaman ya su puesto. Queden representadas aquí en el nombre de Montserrat Alavedra, que a los veintitrés años luce una formación musical de primer orden conquistada en el Mozarteum salzburgués y a la que sirve con una voz de timbre delicado y gratísimo y en noticias sobre la gran voz de una ovetense, Fefi Arregui, todavía incógnita para el crítico. ¿Qué nos deparará el futuro? Un tan sostenido y fecundo ejemplo bien puede justificar el optimismo. De cualquier forma, la realidad del presente marca el punto más alto del panorama interpretativo español. España, país que canta se ha dicho más de una vez. Sí; ¡y con bellas voces! ¿No merecerían, al menos ellas, el Teatro Nacional ¡por el que clamamos? Antonio FERNANDEZ- CID 25