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ABC. M A R T E S 28 BE N O V I E M B R E DE 19 6 7. EBICION DE LA TARDE. PAG. 40. con éxito hace casi cinco años. Inglaterra no entrará en el Mercado Común, dice De Gaulle, porque su propia naturaleza resulta incompatible con las estructuras comunitarias, pero además no abrirá negociaciones con Inglaterra porque tan modesto gesto podría ser entendido como una marcha hacia la destrucción del edificio europeo. Ni ingreso, ni siquiera negociación. Propuesta subalterna de vinculación, como máxima concesión, descendida sobre esta tierra mortal desde las alturas jupiterinas del Elíseo. Resulta imposible sacar una conclusión definitiva sobre la influencia que la sentencia gaullista tendrá sobre la negociación que con tantas dificultades viene sosteniendo España en Bruselas, pero es evidente que el trauma que provocará el nuevo veto francés no facilitará el diálogo con una Comunidad dolorida y cuya cohesión interior quedará seriamente lesionada, tal y como sucedió en 1963, al menos a corto plazo. Para conseguir el acuerdo comercial preferencial que la Comunidad nos ha ofrecido cuerdamente, teniendo en cuenta su propia situación interior y las realidades económicas españolas, no parece previsible que el puevo veto gaullista modifique la cuestión, porque en realidad dependemos mucho más de las relaciones de la Comunidad con los países mediterráneos para el comercio de nuestros agrios que de la ampliación de las del Mercado Común hacia el Norte con los cuatro solicitantes que habían repicado a la puerta de Europa. Mientras nos movamos en el interior del marco jurídico que corresponde a nuestros intereses y a las realidades comunitarias el veto contra Inglaterra no tendrá ninguna incidencia sobre la negociación española. Sería, en cambio, completamente distinto que pretendiésemos forzar el rango jurídico de nuestro acuerdo. La Comunidad, después de la declaración gaullista entrará en una fase de malestar que quizás el tiempo vaya disolviendo- -aunque tampoco esta previsión pueda realizarse con total seguridad- pero que de momento dejará a sus miembros sometidos a un nuevo choc Por esta razón, cualquier tentación maximalista de nuestras pretensiones debería ser recortada para adaptarla a una realidad que económicamente hablando coincide con nuestros propios intereses, puesto que alarga un proceso de vinculación que de ninguna manera nuestra economía podría resistir sin amortiguadores temporales y estructurales. La ruptura del proceso de integración de Inglaterra en Europa provocará en la vida comunitaria un ritmo durmiente en todas sus relaciones exteriores, que no es perjudicial para los verdaderos intereses españoles. ABC SRENSA ESPAÑOLA, S. A. REDACCIÓN, ADMINISTRACIÓN X TALLERES: SERRANO, 61. MADRID APARTADO NUM. 43- TELEF. 22 S 1719 DE GAULLE, IHGLATERBA Y Él capital problema de la ampliación del Mercado Común que constituía el centro de gravedad de la conferencia de Prensa del general De Gaulle, ha sido expuesto, como podrán ver nuestros lectores, en la correspondiente información de París, con toda claridad, cerrando el paso, no yo a la adhesión de Gran Bretaña a la Comunidad Económica Europea, sino a la simple apertura de negociaciones que permitiesen conocer las intenciones inglesas y medir las dificultades técnicas que se oponen a la transformación de la Europa de los Seis en una Europa de los Diez que fuese la señal para transformarla en esa Europa europea que el general De Gaulle predica siempre en sus alocuciones. Pero de momento, y mirando las cosas a escala española, está claro que la Comunidad no abrirá negociaciones con ninguno de sus cuatro aspirantes a miembros totales- -Inglaterra, Irlanda, Noruega, Dinamarca- -y que toda posible ampliación de la C. E. E. queda condicionada a una transformación económica de Inglaterra, mucho más profunda que la simple devaluación de la libra esterlina, que hasta hace unas semanas se presentaba como la condición indispensable a cualquier solicitud de ingreso. Una vez que se ha cumplido la devaluación de la libra, surgen ahora por parte francesa nuevos inconvenientes a la ampliación comunitaria, pronunciados con la suficiente vaguedad como para pensar que cuando la balanza de pagos quede equilibrada, será la agricultura inglesa la que se esgrimirá como pretexto, y que si los campesinos británicos se adaptasen, sería entonces otro el pretexto. En resumidas cuentas, el general De Gaulle ha repetido su veto de 196o, ofreciendo en cambio fórmulas subalternas de vinculación a Gran Bretaña, que la dejasen fuera del centro de ordenación política de la Comunidad, cuyo control el general De Gaulle no quiere ver compartido con un gran país capaz de hacerle frente en las ya tempestuosas sesiones del Consejo de Ministros comunitario. Una Inglaterra como miembro asociado, sometido al juego superior de los seis socios fundadores, sobre los cuales impera el nacionalismo gaullista, representa el límite máximo de las concesiones que el presidente de la República francesa estaría dispuesto a hacer. Todo el mundo sabe que los cinco compañeros de Francia en la Comunidad Económica Europea han recibido el neoveto del general De Gaulle como una mala noticia, contraria a sus intereses y a sus esperanzas, pero dirigiéndose a ellos en el estilo que le es habitual, el general De Gaulle ha advertido que cualquier presión de sus colegas en el Mercado Común equivaldría al estallido de la Comunidad, empleando otra vez el sistema de disuasión que ya utilizó BRBVE No vamos a descubrir los beneficios de la legislación protectora de familias numerosas. Pero sí nos vamos a permitir discrepar del nuevo procedimiento adoptado para la acreditación de estos derechos. Según se nos informa, en algunos organismos donde es necesaria la exhibición del carnet de familia numerosa para obtener determinados beneficios, se ha dado en exigir el RÍAS depósito del carnet, a veces durante varios días. Ocurre, con ello, que el interesado y sus familiares se ven en la imposibilidad de obtener otras ventajas- -piénsese en un viaje ferroviario- curante los dias en que el título se mantiene intervenido. Esto podría solucionarse de una manera fácil y poco onerosa presentando el carnet y entregando como justificante una fotocopia del mismo, como al parecer se venia haciendo anteriormente. Todas las centrales nucleares extranjeras, para su identificación, adoptan el nombre de la localidad geográficamente más cercana. En el caso de Zorita, la más próxima es Zorita de los Canes, y esa denominación es la que se emplea. Aunque, en atención a razones eufónicas, lo cierto es que es conocida habitualmente como central de Zorita a secas- -suponemos que así figurará en el nomenclátor internacional de estas centrales; -y así será conocida la primera instalación española que proporc i o n a r á energía a partir del átomo. altura, con estruendo de sus motores a plena revolución. Según nos informa nuestro comunicante, el verano último las molestias fueron mínimas, por hallarse fuera de servicio provisionalmente la citada pista. Sin embargo, con el otoño han vuelto sus habitantes a verse atormentados día y noche por el estrépito de los aviones. Comprendemos que es difícil dar solución a un problema de este tipo, que, por otra parte, también soporta Madrid por su cercanía al aeropuerto. Nuestro comunicante pide que se utilicen preferentemente otras pistas orientadas hacia zonas deshabitadas. ¿Sería esto posible? e hicieron de su vida ofrenda al trabajo y al deber. ¿Cómo es posible que aún subsistan pensiones mensuales que no llegan a las mil pesetas? El dramatismo de estas situaciones afecta hirientemente a todos los españoles. Si nuestra renta nacional per capita pasa de las 40.000 pesetas anuales- -estima un lector- ¿no seria, éste un buen baremo para calcular ios minimos vitales necesarios para subsistir? FAMILIAS NUMEROSAS Le sorprende justamentee r a un lector que la prirn a DE ZORITA central nuclear española, que entrará en servicio en los próximos meses en la provincia de Guacíalajara, se haya popularizado con la denominación de Zorita de los Canes cuando, en realidad, ha sido erigida en el término municipal de Almonacid de Zorita, aguas abajo del embalse de Bolarque, sobre el Tajo, cuyas aguas aprovecha para visos de refrigeración. Así es, en efecto. Pero la explicación es simple. Lose grandes adeland la civilización no son una panacea para todos. T a m b ién alguien ha de sufrir sus consecuencias. Esto es, poco más o menos, lo que se desprende de la carta que un lector de Alcobandas nos envía, abrumado por el estruendo de los aviones que sobrevuelan la localidad. Como es sabido, Alcobendas, cercano a Madrid, se encuentra en la prolongación ideal de la pista principal de despegue del aeropuerto de Barajas y, por consiguiente, todos los aviones cruzan el pueblo a baja TM m, í: AERONÁUTICO tos Llegan a nuestra Redacción multitud de cartas en torno al problema de las pensiones. Jubilados de muchas categorías y adscripciones- -de la Administración, de las Mutulalidades, del I. N. P. -nos ixaonen la casi general insuficiencia de sus pensiones frente al alza continuada del coste de vida. Es triste pensar que estos pensionistas cotizaron durante muchos años para asegurarse una vejes tranquila