Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. DOMINGO 11 DE JUNIO DE 1967. EDICIÓN DE LA MAÑANA. AG. 89. don Luis Vela Solano, don Bernardo So- versal por la plena videncia en la misma de lazar... Y el señor Bardají, al término de su los supuestos institucionales condicionantes disertación, fue calurosamente felicitado. del mismo, ya que el orden de convivencia de los grupos humanos constituidos en naLA ECONOMÍA Y LA POPULORUM ciones es de facto un orden liberal, libre PROGRESSIO por completo de una regularización superior. También se refirió el señor Funes Robert En el salón de actos de la Asociación Nacional de Economistas tuvo lugar una nue- al poderoso sindicalismo del área industriava sesión de la Tribuna del Economista lizada y a los problemas monetarios del bajo el tema La economía y la encíclica en mundo de hoy. el desarrollo de los pueblos Actuaron coHOMENAJE A AZORIN mo ponentes los economistas padre Arredondo Verdú, S. I. y Funes Robert, y coOrganizado por la sección de Cultura y mo moderador don Francisco Javier de Arte del Centro de Iniciativas y Turismo Echátiove y Guzmán. de Madrid tuvo lugar en la tarde de ayer, Primeramente intervino el padre Arre- en el salón de actos del Instituto Municipal dondo que centró su Ponencia en los as- de Educación, una sesión literaria dedicada pectos económicos del reciente documento como homenaje al maestro Azorín pontificio. Aunque la Iglesia no es maesEstuvo a cargo del escritor don Bernardo tra de economía- -dijo- -no elude los asun- Villarrazo, quien comenzó su disertación tos económicos cuando éstos afectan a su evocando los días juveniles de Azorín y misión divina de conservar el depósito de su llegada a la Corte, donde dio cima a su la fe y dirigir las almas a la eterna felici- gran obra de escritor. dad, que es lo que sucede con frecuencia La experiencia de la capital fue decisiva al tocar el tema social. para todos los hombres de la generación Don Manuel Funes Robert analizó las del 98, ya que en su escenario se actualiza causas del hecho del que parte la encíclica. y regula la Historia de España. El creciente distanciamiento económico enDesde este ángulo, el conferenciante, que tre países ricos y países pobres no es más tituló su disertación Azorín en la Corte que el cumplimiento en el orden interlíacio- (Visiones matritenses de José Martínez. nal de la profecía central de Marx, augurio Ruiz) hizo un detenido análisis sobre la trasladado en su validez a la sociedad uni- obra azoriniana, terminando con sentidas VIDA CULTURAL Don Amadeo de Satóya, Rey electivo En la Hermandad de Cristo Rey de Requetés ex Combatientes, don Alfonso Bardají ha pronunciado su segunda conferencia sobre el tema Don. Amadeo de Saboya y la República En realidad, lo que hace el ilustre disertante es un estudio del reinado de Don Amadeo desde que por primera ves pisa suelo español hasta que, desilusionado, abdica y deja Madrid, en tren, y sale de Es paña por la frontera portuguesa, muriendo a los cuarenta y cuatro años, habiendo roto una, sola ves su silencia para desear a la Reina madre el restablecimiento de Don Alfonso XII durante cierta enfermedad de éste. Don Amadeo de Saboya tiene veinticinco años cuando llega a nuestra capital. Príncipe animoso, con experiencia política, un tanto mujeriego y dotado de gran valor personal, su primera actuación, haciendo caso omiso del consejo del general Serrano y aun antes de acudir a las Cortes a la ceremonia solemne de su: juramento, es pasarse por la basílica de Atocha, para rezar ante el cadáver de Prim, asesinado- -sugiere Bardají- -por alguna sociedad secreta, al estilo de la maffia y un poco a la manera de los gangsters actuales. En dos años de reinado se celebran tres elecciones generales para diputados. Los políticos se suceden en el poder: Ruis Zorrilla, Sagasta, Rivero, Topete, Marios... Los Reyes, a pesar de que hay rumores, de que sufrirán un atentado, no dejan de ir a los lugares que suelen frecuentar. El Imparcial en sus célebres Lunes compara a la Reina con Carlota, La loca del Vaticano esposa del fusilado Maximiliano de Méjico, y predice que Don Amadeo terminará igual. La opinión pública, veleidosa en la mayoría de las ocasiones, se inclina de un lado a otro como un péndulo. Sus manifestaciones son tan contradictorias, como dirá el Rey al Congreso, que es imposible saber a qué atenerse. Esto y la cuestión de los artilleros será el motivo inmediato de la abdicación de Don Amadeo. Y llegadas las Cortes Constituyentes, éstas votarán a la República. Gobernantes que ayer se decían monárquicos dejan de serlo y se colocan el gorro frigio. Sólo cinco diputados acuden a despedir a la Familia Real a la estación. Lo más importante de esta lección de Historia dada por el señor Bardají fue, según nosotros, la definición, no por conocida menos valiosa, de lo que es la Monarquía. Además de una forma, un ropaje y una envoltura, la Monarquía tiene un alma, una esencia y un contenido. Así, el carácter electivo desvirtúa la Institución. Las cualidades de subordinar al bien común cualquier conveniencia personal son fruto de una evolución llevada a cabo a través de la Historia, concretándolas en una dinastía y en una norma de legitimidad. Castelar dijo que una República puede nacer en un día, y una Monarquía es obra de muchos siglos. Lo es, pero no sólo obra del tiempo, sino consecuencia y resultado de los esfuerzos y sacrificios de todos los Reyes, que realzan y ennoblecen la Institución de padres a hijos, de generación en generación. El acto, al que asistieron personalidades de las Letras y de la política, estuvo presidido, junto, con Luis Suáres Quesada, presidente de la Hermandad, por el teniente general Martines de Campos, duque de la Torre; el conde de la Florida, Yanguas Messía, conde de los Andes, marqués de Albayda, OTRA PROMOCIÓN DE EDIFICACIONES MANCOMUNADAS