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TOKIO Plaza del Ayuntamiento en Copenhague. palíente y amigo del famoso ganadero Madrazo y estos dos compañentos son peruanos del corazón de Lima avecindados en el Girón de la Union y familiares del gran Pancho Grana que a pesar de haber muerto, sigue alojado en la memoria de todos los limeños- -Para festejar este feliz encuentro Taita, te vamos a llevar ahora mismo al Macado que es el mejor cabaiet del mundo a tomar una copa si es que podemos bajarnos del coche porque el tifón arrecia cada vez con mas fuerza A duias penas haciendo cola, conseguimos al fin, llegar a la misma puerta del famoso cabaret Realmente me deslumhro ei lujo i el fastuoso espectáculo de l a s danzas de todas las nacionalidades El ambiente era muy caluroso, debido s i n duda a lo poco abngaditas que estaban las bailarinas En una mesa cercana se hallaba el amigo Foite que apenas nos vio vino a sentaise con nosotios Asiduo concunente a estos lugaies me confumo que ni el Lado de París ni el Morocco de Nueva York, podían equipararse con este Micado de Tokio cuya vida nocturna es fabulosa Aunque ni en plena juventud, fui aficionado a los cabarets he de confesar que aquel espectáculo eia íealmente seductoi Los amencanos y las dos japonesitas estaban encantados y se empenalon en u a otio llamado El Papagallo menos i uidoso y espectaculai peí o m a s mtimo y agiadable No sin gran esfuerzo conseguí j a mu tarde, arrancar al amigo Porte y llevármelo al hotel Al día siguiente nos enteramos por la Prensa de los terribles estragos del tifón Innumeiables muertos inundaciones etceteia La víspera de nuestia maicha fuimos a despedirnos de nuestro amigo el embajador, señor García de Llera que tantas atenciones nos dispenso Ademas de nuestio grupo, acudieron unos cuantos médicos astunanos, capitaneados por el celebie cirujano Moian, a los que abrace conmovido También tuve allí la agradable soipresa de ver a mi gran amigo Vara- Lopez con su familia Empiendimos nuestro regreso a Madrid un domingo a las nueve de la noche Desayunamos en Alaska al día siguiente lunes empiendiendo luego el vuelo a través del Polo Norte Por el ventanillo de mi asiento iba contemplando el inmenso mai de hielo coitado en grandes bloques 0 na señora que iba a mi lado estaba empeñada en que unos puntitos imaginarios eran osos blancos Por mucho que aguzaba mi vista, no conseguí mas que coger una torticuhs Seguimos caminando durante todo el día y toda la noche De madrugada llegamos a la herniosísima ciudad de Copenhague Desde las casas mas humildes a las mas lujosas piedomman la belleza j armonía Quede íealmente prendado de sus calles plazas y avenidas de Oso b! ai Ala i sus paiques de las tiendas A media tarde continuamos el vuelo y después de una corta parada en Niza llegamos a las nueve de la noche a Baiajas con un día mas dt vida puesto que en vez de s e ¡maites eia lunes cosa que por muchas explicaciones que me han dado no logio entendei Sebastian MIRANDA