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ABC. SÁBADO 5 DE NOVIEMBRE DE 1 S 65. EDICIÓN DE LA MAÑANA. FAG. 71. ABC EN ROMA LAS FUERZAS DE SEGURIDAD, EN ESTADO DE ALERTA POR LA LLEGADA DE UN PELIGROSO TÉRRORISTA Se temía un grave atentado en el aniversario de la victoria italiana de la guerra del 14, origen del irredentismo del Alto Adigio Roma 4. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. Una ves más ha celebrado Italia el aniversario de su última victoria militar. Con dicho motivo bastantes escaparates aparecen decorados con emblemas guerreros, símbolos militares, águilas alegóricas, -fotografías, estadísticas, banderas, recuerdos y hasta material de guerra. Lo mismo ocurre todos los años, y con ello se conmemora el triunfo de las armas italianas en la primera gran guerra mundial. Un tema que se repite cada año no parece el más adecuado para empujarlo por los raíles urgentes de una crónica de actualidad. Yo no lo haría si en esta ocasión no hubiese diferencias bastante marcadas que la hacen bastante distinta de las anteriores en que tuve ocasión de llevar a cabo la correspondiente reseña. Porque para llenar determinado espacio en el periódico no basta ni el discurso del jefe del Estado a las Fuerzas Armadas, ni siquiera el matiz melancólico de unos veteranos que ostentan en la solapa les viejos distintivos vencedores de su pasada gloria, allá en la lejana juventud. Tampoco basta el que celebrándose este recuerdo en noviembre, el tiempo desapacible contribuya poco a los esplendores de unos actos ¡levados a cabo por el presidente Saragat ante el altar de la patria o al embanderamiento urbano. Viendo esas banderas que engalanan las nobles esquinas y fachadas de Roma, tan desteñidas, húmedas y tristes bajo el cielo gris, muchas veces he pensado que más parecen conmemorar una triste derrota que una alegre victoria. Y esto lleva inevitablemente al recuerdo de la mucha controversia escrita que he tenido ocasión de le r en estos últimos años sobre la intervención italiana en aquella guerra, que, por su lejanía, no hay más remedio que considerar, como pura Historia. No. Ni es cosa de entrar en disquisiciones históricas, ni a la prosa diaria puede bastarle un conjunto de evocaciones averiadas por acontecimientos posteriores. Si escribo sobre el día de la victoria, es simplemente porque este año es distinto. Y es distinto porque el ventarrón huracanado, con rachas de lluvia intensa, llena las calles de automóviles y las deja casi desiertas de viandantes. Las pocas banderas que adornaban Roma se han ido enrollando esta mañana, empapadas, a los embates del viento al que puede llamarse, sin eufemismos, ciclón. La ciudad, desolada y friolenta, con muchos acatarrados en sus casas, y sin esa decoración tan pintoresca y convencional de algunos barrios que ponen sus ropas a secar en unas cuerdas que van de balcón a balcón, atravesando las caües, perada extraña y distinta. Casi distante. Pero por encima de cualquier diferencia a establecer con otros años, ha habido una fundamental: las Fuerzas Armadas, que es a quien, a fin de cuentas, estaba previsto dedicfr el día, se encontraban en la calle. Pero no en misiones de qala, ornato histórico o presencia simbólica, sino como hecho urgente y vigente, determinado por las circunstancias en curso. El hecho de este casi estado de alarma cjiz tiene a todos los puntos de importanci- a EL ORBITER II FOTOGRAFIARA EL IMPACTO LUNAR DEL RANGER Cabo Kennedy 4. El satélite lunar Urbiter II a bordo del cual llevará instaladas cámaras fotográficas v iue será lanzado el domingo próximo, intentará tomar fotografías del punto de impacto del Ranger VIII lanzado, a la Luna, según ha sido revelado por la Agencia Espacial de los Estados Unidos. El Ranger VIH cayó sobre el Mar de la Tranquilidad en febrero de ig- 6. í, después de enviar 7.500 fotografías, por televisión, a la Tierra. -Efe. LOS S A T É L I T E S- -Tantos esfuerzos para llegar aguí arriba, y ahora resulta que lo único que les interesa es lo que pasa allá abajo. de la capital italiana al alcance y a la vista de las armas se debe a la presencia en Roma de uno de esos terroristas altoadegino, cuyo nombre está ligado a la acción violenta que en el Alto Adigio llevan a cabo unas gentes de evidente activismo en nombre del irredentismo con sentimientos austríacos. Problemas de aquella guerra y aquella victoria que aún colean. El activista en cuestión se llama Sigfrido Graf, nombre bien germánico, según puede verse como es corriente en la zona del Alto Adigio que habla alemán y que no se siente italiana. No se siente italiana en ocasiones porque cuando le conviene, como al final de la última guerra, bien que presumen de italianos me dice un colega de este país al oírme comentar lo que estoy escribiendo. Sea como sea, Sigfrido Graf es un elemento de peligrosidad evidente si se tiene en cuenta que sólo su presencia en Roma, alertada desde la zona tirolesa de sus amores, ha movilizado todo el dispositivo del orden en una región entera. Todo ello con motivo de un posible atentado terrorista en Roma, precisamente en el día de hoy al conmemorarse la victoria que incorporó el Alto Adigio a este país como resultado de dicha victorta. Decir que un solo hombre pueda poner en pie de alarma a un Ejército en el día de sus máximos laureles, serta mucho dear. Probablemente, Sigfrido Graf viene acompañado, no sólo por esa mujer con la que dicen que ha sido visto. Lo más lógico y natural es que si ha venido a Roma con objeto de cumplir una misión terrorista tenga en esta capital los apoyos y contactos que son de suponer. Hay que calcular que antes o después de su llegada habrán venido igualmente otros elementos de su misma tendencia, con una acción prevista y coordinada. Y con motivo de esa posible acción de los dinamiteros es por lo que se han puesto en movimiento miles y miles de guardias, carabineros y Policía. -No parece ello exagerado si se tienen en cuenta las formas terroristas que se están llevando a cabo en el Alto Adigio. En una estadística que acabo de ver en una exposición militar sobre los hechos de armas del Ejército, puede verse que el número de los caídos de uniforme en la mencionada zona tirolesa es de dieciséis, sólo en lo que va de año. Las medidas tomadas por tanto, son simple y loable precaución. Hasta la hora de comunicar no se ha producido ningún atentado de los que se temían. Tampoco se ha producido ninguna detención. Por tanto, la búsqueda y casa del hombre continúa. -José SALAS Y GUIRIOR. L U 1 KJ n Entre Castellana y Ssrrano se alquila. EX- PE. -CasteUó, 100.