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HA ESTALLADO LA PAZ De José María OIRONELLA Ed. Planeta. Barcelona. NUESTRAS plebe- sin que su dimensionalidad llegue a perturbar las secuencias del relato. Gironella conoce perfectamente su instrumento receptor y le hace recoger y expresar todas sus vibraciones. El procediA TAREA EMPRENDIDA. -Setecien- lizadora: ni siquiera evocación recons- miento dé valorar las fiestas litúrgicas tas cincuenta nuevas páginas, de tructora, sino simplemente testimonio -Navidad, el día de Reyes- -como síntoma apretada tetra, vienen a continuar la Un riesgo será constante: la falta de pers- de un retorno a la religiosidad que hubo frondosa avenida que iniciaron, en su día, pectiva. Por ahora, este riesgo está atenua- de esconderse, es parfecto como posibili Los cipreses creen en Dios y Un millón do: el relato está rigurosamente acotado dad de evocación. También es planamente He muertos Lo que, en principio, se había por el novelista: desde el 1 de abril de novelístico el sistema por el cual todo lo dibujado con una trilogía, cuya culmina- 1939 hasta el 12 de diciembre de 1941. que acontece en España y en Europa tiene ción serla sste libro, parece que va a trans- C, dicho de otro modo, desde el Parte de su pequeño sismógrafo en una casa de Geformarse en una serie indefinida de relatos. la Victoria hasta el bombardeo de Pearl rona o en un grupo de comentadores de la diminuta rambla, tantas veces evoca Habida cuenta- -nos dice el autor- -de que Harbour. LOS DOS PLANOS DEL RELATO. -Para da, que corre paralela al Oñar, que viene la etapa histórico- politica iniciada en 1939 no na concluido todavía y da que muchas que la obra no pierda su condición de de reflejar la prodigiosa acrópolis gerun novela e s necesario dense. d e s u s circunstancias entreverar en ella dos perduran básicamente, EL REGISTRO GENERACIONAL. -Para peripecias: la de unos mi gusto, uno de los mejores aciertos de he decidido dedicar a la personajes de f i c c i ó n, Gironella es el de situarse en un plano de posguerra unos cuantos que el lector ya conoce, observación muy alertado para recoger las volúmenes. No me pareporque son en gran par- distintas reacciones de los grupos de conció válido, en ningún aste los de las dos novelas temporáneos que surgen en el relato: pecto, finalizar mi retaanteriores; y, por otro blo un año cualquiera: Realmente (le dice el gobernador a l a d o el acontecer del Mateo) tu generación ha sido una ge 1945, 1950, 1958... Tammundo, o por lo menos neración heroica. Lo disteis todo: quiero poco era factible abar 1 ds Europa, cuya geo- decir, disteis la juventud. car en un solo volumen grafía ha comenzado a tan largo período. Asi Mateo protestó: destruirse por las emque opté por fragmen- -Más meritorio es to vuestro. Tú te bestidas de las divisio- fuiste al frente estando casado y siendo tarlo y por escribir una nes hitlerianas. Como en padre de familia. suerte de Episodios Na Un millón de muertos cionales q u e podrían- -Va, ya, pero nosotros habíamos vivido pues el libro es a la vez lo nuestro... (página 625) terminar el día en que la gran historia- -la de se produzca la sucesión Confróntese este texto con los que desla guerra, la de la polí- criben la mística de los primeros camde la Jefatura del Estica- -y la pequeña his- pamentos juveniles, para encontrar una tado. toria de unos persona- radiografía completa de las actitudes geHe aquí, pues, formujes sometidos al ritmo neracionales. lado el programa. Proanecdótico del vivir, enacedamos a acotar con Si una deducción es posible de esta dimorarse, reproducirse y námica sería la de la progresiva cauterialgunas observaciones el José Mari Oironella. morir. Digamos en se- zación de las heridas, con la evidente in Episodio que hoy sale guida que, en Ha esta- corporación de gentes de los dos bandos a la luz. ORADOS DE LA NOVELA HISTÓRICA. llado la paz el aspecto crónica queda al quehacer colectivo, incluso los que, como Leyendo este libro de Gironella percibimos mejor diluido en el relato, evitando la in- los hermanos Costa, habían sido encarcecon bastante claridad que en el concepto serción de textos políticos, ciertamente do- lados por el bando vencedor. En este senestético de novela histórica caben hol- cumentadores, pero exteriores al concep- tido, el libro de Gironella me parece la gadamente algunos subgéneros. La novela to de novela que se trata de defender. En crónica del avance de los valores humade ubicación retrospectiva es, digámoslo este sentido, se aproxima más a Los ci- nos- -la ternura, el sentido de lo familiar, esquemáticamente, una invención del Ro- preses creen en Dios por el predominio la necesaria convivencia, el retorno a una manticismo: fue Walter Scott quien di- de los factores individuales y humanos de tradición de espiritualidad religiosa y de buenas maneras- -después de laterribledefundió el género, obsérvese bien, en rela- los personajes. vastación cuerpos y- ción con el medievalismo en boga- -que LA CAJA DE RESONANCIA. -Lo que mas había que en los la guerra. en las alproducido idealizó un período menospreciado por el les acontece a estas gentes bien puede imaneoclasicismo- por lo que la novela his- ginarse por lo que se refiere al aspecto La otra deducción a que el lector arriba tórica comenzó siendo romántica e idea- sentimental: entiendo que de modo deli- al terminar la obra es la de distancialista, con una caracterización estética muy berado Gironella hace que se produzcan miento una sensación de lejanía, de hisprecisa, apoyada en la lejanía Cronoló- en la tipicidad gris de unos seres pegados toria pasada de pretérito irreversible, nos gica de su escenario. ¿Se dan estos datos a la realidad cotidiana. Desde el punto de sobresalta dándonos la impresión exacta en las narraciones que sitúa a lo largo del vista colectivo, estas criaturas de ficción del tiempo transcurrido. Una perspectiva, siglo XIX don Benito Pérez Galdós, con- -cuya clave, a veces transparente, no im- por tanto, que tía podido ser lograda por el título de Episodios Nacionales La porta demasiado- -se encuentran en el epi- el catalejo escrutador del novelista, conscontestación es obvia: Galdós reconstruye sodio posbélico con todas las consecuen- truyendo totalizadoramente una etapa del sus relatos de la manera más documen- cias felices y patéticas que son de prever. pasado español. ¿Podrá hacerlo cuando los tal que le es posible. No ha vivido -ex- El novelista ha visto con una gran finura episodios sucesivos se aproximen al vivir cepto los últimos tomos- -las peripecias que la cantidad de esperanza que traía el co- de hoy? Ese sería el arduo problema que relata; pero se advierta que su modo de tidiano Avance en la normalidad del vivir. Gironella habrá de resolver, cuando el decir se aproxima a la crónica, incluso a También, con objetiva destreza, evoca la anunciado proyecto se convierta en reala crónica periodística No idealiza, si- mitología oficial del momento, con su in- lidad. EL MODO D 13O TRSIVO. (Eaiminado el no que evoca. Si a esto se te llama no- dudable arrastre de almas, fatigadas de vela ¡histórica deberá aceptarse un sub- tanto dolor y tanta miseria. Para explicar peligro de convertir la novela- -como en género perfectamente caracterizado: el de la repercusión de los acontecimientos en el Un millón de muertos -en un vasto cro novela- evocación En esta línea se mo- ámbito dal diario vivir, el escritor se vale nicón informativo, el novelista ha debido verían, también, los episodios que publi- de Gerona como una caja de resonancia basar su esfuerzo en el ejercicio de su procan Susana March y R. Fernández de la que recoge las vibraciones del exterior, las fesión de escritor. Gironella no es un esReguera. ¿Caben ahí los volúmenes qus alberga un momento y las reexpide hacia el tilista en el sentido de buscar la fioripublica Gironella? Ciertamente, tampoco. aire que la circunda. La ciudad tíens unos tura retórica. Habría bastantes cuestioDefiniríamos un tercer tipo de novela his- veinticinco mil habitantes. Como en La nes a considerar como básicas para explitórica: la reconstrucción de unas realida- Regenta de Clarín o como en Ma- car su actitud de escritor, y no la menos des colectivas a través de la pupila del dame Bovary de Flaubert, estas ciuda- importante su condición catalana. Digaautor, testigo inmediato algunas veces, des de provincias contienen el elemento mos, de paso, que su castellano es de una otras veces ambiental, de la peripecia que social completo- -los estamentos del po- corrección suma (he hallado dos catalanispág. 386; -iesarrolla. Ahí ya no hay invención idea- der, de la milicia, ds la burguesía y de la mos flagrantes: paquetilla a lo largo bóvUa pág. 440) y acredita Por Guillermo DÍAZ- PUJA L (Pasa a la púa. 4. dc %li rad (n.