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A cuarta explosión atómica china rtvela, según los más autorizados comentaristas, evidente progreso en la puesta a punto de esa clase de armas en aquélla nación; se ha realizado, al parecer con precisión, el arma completa para lanzar la carga y llevarla sobre el cohete a lugares bien alejados del propio territorio. El comunicado oficial de la Agencia Nueva China es muy parco en sus detalles. Dice simplemente que un cohete teleguiado ha realizado vuelo normal, y que la cabeza nuclear ha llegado al objetivo, a la distancia prevista, provocando una explosión nuclear 1 análisis de esta información, revela: Que la prueba recae sobre un cohete teleguiado, llevado a voluntad, desde un punto de lanzamiento; no es un disparo estrictamente balístico. Que es portador de una cabeza nuclear. Que alcanzó el objetivo previsto, a cierta distancia. Y que la explosión provocada ha sido de naturaleza nuclear. Dentro de esas precisiones cabe afirmar que el cohete chino es de entera fabricación nacional, lo que presume la existencia de avanzada industria y técnicas de combustión y guiado, y la realización de ensayos en lugar apartado del Asia Central. China dispone, en Sinkiang, de abundantes yacimientos de uranio. Y al amparo de un convenio con Rusia, de cooperación atómica, de 1950, impuso en las nuevas técnicas en el gran centro soviético de Doubna a ingenieros y físicos que han adquirido competencia para poder llevar a su país los avances mas recientes. A d e m á s cuenta con especialistas instruidos en las Universidades europeas y americanas, eri. tre los que se recuerda a Wang Kan- Chang, Ohan Chung- Yao y al doctor Tsisn HsueShen; éste último pasó una veintena de años en los centros americanos más importantes, hasta que descubierta su doble condición de espía, fue expulsado de aquel territorio llevándose consigo la técnica de armas nucleares y sobre cohetes. Siendo Tsisn Hsue- Shsu el director de L los trabajos de fabricación de las armas nucleares en China, explica, por su preparación, qus la puesta a. punto del cohete y de su carga haya sido simultánea. No puede dudarse de que los chinos han dado pasos da gigante n sus realizaciones atómicas, incluso salvando etapas interme días, -lo que acredita el valor de su técnica. Han sobrepasado a Francia que aún no se halla en condiciones de producir uranlQ- 235; pero ésta a enorme distancia de los Estados Unidos, que posee almacén de cabezas nucleares (más de 50.000 en depósito culto en las Montañas Rocosas) y más de 10.000 bombas de hidrógeno operacionales ya disponibles. La amenaza de Pekín se extiende a Stalirigrado, Teherán, Djákarta, Borneo, Manila y Tokio, acentuada con jubilo popular, día y noche, con que la cuarta explosión atómica fue recibida en aquella capi- r tal. Los rusos; al dispersar, precisamente por razones estratégicas, sus centros, atómicos, han puesto algunos de ellos en el área amenazada por los chinos. Mas la impresión pesimista causada en Formosa, en Tailandia, India, Japón y otras naciones asiáticas, queda compensada con la firme fortaleza de los Estados Unidos expresada precisamente en aquellas mismas tierras de Asia por el presidente Johnson. Sin minimizar el significado de que China se haya convertido en la tercera potencia atómica mundial, se tiene, sin embargo, en cuenta, que en éste instante la potencia de los ingenios chinos son del orden de los 20 mCgatones solamente y que el alcance de los cohetes no será superior a los 120 kilómetros que permite el polígono de pruebas de Sin Kiang, aunque es de esperar que dentro de un año pueda llegar a los 3.000 kilómetros. La consecuencia política es que los países asiáticos indefensos, ven en los Estados Unidos el único refugio para mantener su supervivencia; y que también, los rusos se inclinarán m s francamente en sus alianzas hacia Occidente. Emilio NOVOA