Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
El presidente de fe Federación de Casas Regionales y de la Casa de la Mancha, don Hermenegildo moreno Serna, abraza al alcaide, señor Arlas, durante el homenaje que, en la plaza Mayor, rindieron las Casas Regionales al Ayuntamiento y pueblo de Madrid. G ADA mes de mayo Madrid se siente traspasado por el hechizo milagroso de una pura santidad rural y folklórica. Una santidad de égloga. La poética y campestre de su santo Patrono, el labrantín de los Caramancheles. La ciudad y su circunstancia, su campo circundante, esa meseta de Castilla le Nueva, que forma su gran alfoz no edificado, se comprenden mejor en este tiempo de mayo florido, en esta liturgia religiosa y popular de las fiestas de San Isidro Labrador. Madrid pierde voluntariamente un poco del empaque de sus maniposterías cosmopolitas, de su fisonomía de ciudad internacional, cuantío Icé romeros de San Isidro traen a sus calles un cierto aire rural, sonoro de canciones y popular algazara. Madrid se siente más feliz al ofrecer el escenario de sus calles amplias y su incomparable- plaza Mayor para que esas voces y danzas, jocundas, ese simple ruralismo regional se manifieste, en pleno corazón de la gran ciudad. El día de San Isidro hubo fiesta mayor en la plaza Mayor. San Isidro Labrador, que para Madrid siempre será San Isidro el Mayor (con perdón de Santiago) hizo ese día otro de sus milagros: el de reunir en su nombre y en la plaza madrileña esa docena de grupos folklóricos, de otras tantas regiones, organizados y dirigidos por la Federación de Casa? Regionales, en cuya presidencia figura don Hermenegoldo Moreno, presidente del Hogar Gallego. A las doce en punto del domingo ya se encontraban en el salón real de la Casa de Panadería las. representaciones de las veintiocho casas regionales de Madrid que agrupa la JPtderactón; i Qué vistoso desfile! Directivos de cada Centro traían a la plaza Mayor grupos ele chicos y chicas vestidos e o l i o s trajes regionales. Tam- bién estaba, siempre llevado de su entusiasmo y capacidad organizadora, el presidente de la Federación. Focó después llegaban el alcalde, don Carlos Arias Navarro; el primer teniente de alcalde, don Jesús Suevos, varios concejales, delegados municipales y otras personalidades. El acto fue sencillo. Don Hermenegildo Moreno, en nombre de la Federación, ofreció a Madrid, en la persona de su alcalde, el homenaje de las casas regionales que en la capital de España agrupan a españoles de las distintas regiones y que en Madrid viven a gusto, trabajan y prosperan. A las palabras de don Hermenegildo, que expresaban muy sinceramente el sentir de los paletos que tanto amamos a Madrid, por la sencilla razón de que hemos tenido que conquistar la Puerta del Sol a fuerza de trabajo, de talento o de ingenio, respondió don Carlos Arias, que es, como dice Sainz de Robles, madrileño de ¡nación nacido en La Latina, con linas palabras llenas de cordialidad, en nombre del Municipio y la villa de Madrid, en que agradeció el homenaje y prometió sü apoyo a la Federación. Poco después toda la plaza Mayor se llenó de madrileños de adopción y de convivencia que acudían a la fiesta con sus grupos folklóricos y sus banderines. Eran los grupos de cada Centro, casa u hogar regional que acudían para ofrecer y presenciar él gran festejo, el verdadero homenaje de las regiones a Madrid. La docena de grupos de coros y danzas de cada Centro que actuaron en el tablado previamente instalado frente a la Casa de Carnicería, ataviados con sus trajes típicos, sus instrumentos musicales y sus danzas, cubrían toda la geografía peninsular. En sus danzas principalmente afloraba lo ancestral ibérico, romanizado y cristianizado después de siempre. Al fandango malagueño que abrió el espectáculo siguieron los cantes de La Línea y de Cádiz, que también tienen sus Hogares en Madrid. Vino después el Norte, la seguidilla abulense, la asturiana giraldilla el gracioso baile catalán de las fajas la burgalesa valseada de arcos el muy aragonés bolero de Caspe los navarros con su rumba de arcos chacarrancua la montañesa danza del remo la leonesa jota de Villalpando con otras de Extremadura, Levante, Galicia, Segovia y otras que llenaron la segunda parte del programa. Puede decirse que sonaron en la plaza Mayor y en honor de Madrid músicas ancestrales y danzas de todas las regiones españolas. En la comida de hermandad interregional, en que participaron más de trescientos comensales, de nuevo hizo uso de la palabra don Hermenegildo Moreno. Agradeció las atenciones del Ayuntamiento de Madrid y expuso las necesidades y los proyectos que en favor de los mismos tiene la Federación. También enumeró las dificultades que piensa resolver con la buena voluntad de todos y el alentador apoyo que ofrece el Municipio madrileño. En nombre del Ayuntamiento habló el concejal doctor Resel, que asistió en representación del alcalde. En su discurso tuvo el doctor Resel frases de aliento para la Federación de Casas Regionales de Madrid, de las que dijo vienen desarrollando una importante obra de comprensión y fraternidad, como la patentiza el acto que se celebraba, así como en los aspectos muy importantes de la cultura popular, que el Ayuntamiento de Madrid reconoce, aplaude y alienta con todo entusiasmo. Asi terminó este año el homenaje de las Casas Regionales a Madrid en el día de San Isidro. Juan Antonio CABEZAS