
AGRÍCOLAS
LAS PLAGAS DEL CAMPO
AMPLIOS PLANES DE LUCHA CONTRA LA LANGOSTA Y EL BARRENADOR DEL ARROZ
ALERTA POR LO QUE SE REFIERE A LA MOSCA MEDITERRÁNEA
Bandada de langosta del desierto posada en un árbol durante la plaga que hace años asoló los cultivos canarios.
Toda peseta que se dedica a la lucha contra las plagas del campo, se convierte en riqueza ha dicho recientemente en Sevilla el ministro de Agricultura, señor Días Ambrona. Tal afirmación entraña, indudablemente, un propósito decidido de no escatimar medios en esa tarea de defender nuestras cosechas. Y confirma las impresiones que en el mismo sentido hemos recogido en diversos círculos competentes. En más de una ocasión hemos subrayado la posibilidad de que las características lluviosas, con temperaturas suaves, del invierno, provocasen una fuerte eclosión de las bacterias, hongos, insectos, arácnidos, etcétera, perjudiciales para toda clase de cultivos. Últimamente nos referíamos a las campañas contra el repilo y ahora contra el prays o polilla del olivo, y a la buena disposición, tanto del Servicio de Plagas como de los labradores, para dar a las respectivas campañas de extinción la mayor amplitud posible, en cuyo sentido resultaría de la más alta conveniencia nacional habilitar, con urgencia, los créditos precisos. LA LANGOSTA. -Nos referiremos hoy a otras plagas que también requieren especial atención y que se hallan en estado de peligro latente. En primer término, la langosta, que ha empezado a avivar en campos de Andalucía y Extremadura, hallándose eri desarrollo los oportunos espolvoreos, que serán seguidos ds la utilización de cebos venenosos, en este último caso mediante la utilización de avionetas. Las pulverizaciones aéreas, realizadas el año pasado a título ds ensayo, dieron buenos resultados, por lo cual en el actual pasa a vías ú 3 realización normal ese sistema. Tenemos entendido que, contra ese insecto, el Ministerio de Agricultura va a desplegar esta primavera una actividad particularmente intensa, y que las subvenciones para las campañas a emprender se refieren al valor total de espolvoreos o cebos que se empleen por los agricultores, abonándoseles, además, el 25 por 100 del coste de la mano de obra que se utilice. Mientras tanto, es inexcusable una muy estrecha vigilancia de las zonas de aovamiento, con objeto de tener bien delimitados los terrenos donde debe esperarse que entre en actividad, y actuar sobre los manchones en fase gregaria, momento en que se inicia su formación de avance en cordón Pero, como aconsejan los técnicos, lo importante es combatirla de una manera general y coordinada, siguiendo las
normas que señalen los servicios oficiales encargados de la dirección de la lucha. Esta amenaza en potencia estaba prevista debido, no sólo a las condiciones climáticas invernales antes mencionadas, sino también por no haber podido ser labradas extensas áreas de barbecho a causa de la abundancia de agua y blandura del terreno. Con las labores oportunas y normales de arado, se destruyen infinidad de canutos que contienen los huevos estratificados que las hembras ponen a flor de tierra. Pero este año esa temible puesto ha llegado intacta, en la generalidad de los casos, a la primavera, pasando al estado larvario, lo mismo en terrenos dedicados a pastos que en suelos cultivables. Debe esperarse que con los tratamientos en curso, y los que se hallan en proyecto, según regiones de la mitad meridional, las cosas no pasen a mayores
EL BARRENADOR DEL ARROZ -Partiendo de los buenos resultados conseguidos el año anterior con el tratamiento de unas 10.000 hectáreas de arrozales valencianos, contra el barrenador en el actual van a ser intensificados los trabajos de lucha, pero realizados esta campaña, según parece, por la Federación Sindical de Agricultores Arroceros de España, y en toda la superficie de dicho cultivo comprendida desde Murcia a Tarragona; es decir, a lo largo de todo el litoral mediterráneo, mientras que en las marismas del Guadalquivir se repetirán las pulverizaciones aéreas que vienen realizándose, con regularidad, desde hace varios años, contra la allí llamada chinche del arroz En éste, como en otros aspectos culturales del cultivo arrocero, también los agricultores andaluces vienen poniendo una competencia y un celo encomiables.
IA MOSCA MEDITERRÁNEA
y pasemos ahora a tratar de tan indeseable díptero, muy extendido por los países de la cuenca mediterránea y que tiene su origen en el África tropical occidental. Estos dias se han dicho cosas, a nuestro parecer hiperbólicas, acerca de sus efectos en España, refiriéndose además a esa plaga como cosa nueva. Se ha hablado, incluso, también con bastante ligereza, de partidas de naranjas rechazadas en destino por presentar señales de estar picadas. La información que nosotros tenemos al respecto no va más allá de registrar un caso, en el que la proporción de fruta dañada no excedió de 0,06 por 1.000. Por otra parte, la inspección fitosanitaria es tan estricta que no hay tolerancia alguna por lo que se refiere a autorizar la salida de género dañado, no ya en la pulpa, sino ni siquiera en la cortesa, por la mosca Naturalmente, esta rígida vigilancia no excluye la posibilidad de que resulte invisible una unidad tocada en un volumen de 1.200.000 ó 1.300.000 toneladas exportadas. Ello no excluye que se extremen las camr pañas de lucha, y que en los departamentos oficiales correspondientes se manifieste plausible deseo de preservar a nuestra riqueza de agrios, lo mismo que a otras frutas también preferidas, o más preferidas por la mosca mediterránea -melocotones, higos, manzanas, peras, albaricoque- de tan temible depredador. ¿Se harán públicas, en breve plazo, medidas de lucha general? Esta es nuestra impresión actual. Hemos dicho de lucha general lo que significa obligatoriedad de las campañas, con las ayudas económicas y técnicas precisas. Es la única manera de alcanzar los resultados totales que todos deseamos.
Hembra dé Ceratitts capitata o mosca mediterránea según foto del E. de Fitopatología de Burjasot.