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A B C. S Á B A D O 19 DE M A R Z O DE 1986, EDICIÓN DÉ LA MAÑANA. PAG. 103. SEGUNDA CORRIBA BE LAS FALLAS EL ENCUENTRO DE UN TORERO YUNTORO Plaza de toros de Valencia. Seis toros de don Celestino Cuadri, de Huelva, para Miguel Báez Litri Diego Puerta y José Fuentes. Peso de los toros: 485. 470, 464, 47- 1, 465 -y 489. Valencia 18. (Crónica telefónica de nuestro crítico taurino, enviado especial) A. las, dos de la tárele retumba la mascletá en la plaza del Caudillo, rebosante de gentío. Tremendas salvas de pólvora estallan en el aire. Sólo se distinguen unas nubéculas blancas que en seguida sé disipan. A esto se reduce la famosa mascletá que tanto apasiona a los valencianos y a los innúmeros forasteros. Juntó a mí, una señora sé santigua cada vez que suena un estampido. Arcuarto, le dice a su marido: Vamonos, Eugenio, que esto es la guerra y nosotros hemos venido a ver las fallas. Tengo un miedo horroroso. Cada cañonazo me estremezco toda, como si fuera de vidrio. ¿No te pasa a ti lo mismo? El mará- do se sonríe. Sosiégate. No puede ocurrir nada. La mujer insiste: Es que te lo digo de verdad. Temo romperme en cachitos, como si fuera de cristal. Pero los maridos son mas terribles que la mascletá Hemos venido a verlo todo, y no me vengas ahora con tonterías. La mascletá es un número fuerte del programa fallero. Yo me siento un árabe corriendo la pólvora o, mejor, me siento el Cid conquistando Valencia. A su esposa le dan ganas de aclararle que, en aquellos tiempos, de tiros ni hablar, y que el Cid luchaba a punta de espada. Pero conoce a su hombre y se calla, por si las moscas. Por fin termina la grandiosa batalla contra el aire, y el matrimonio sé va a comer una parrillada de mariscos, que es otro número tan fuerte como la mascletá Y entre bocado y bocado dice el marido: Pues ya verás esta tarde la que se va a armar el Dieguíto Puerta. Llévate algodón para los oídos, porque las palmas que le van a tocar sonarán como los ruidos de la pólvpra. Ahor ra es la mujer la que se sonríe. Ya será algo menos. ¡No exageras tú ni nada! No exagero. La armó él Dieguito Puerta. Pero vamos por sus pasos contados. Tenía gran interés en presenciar la corrida de don Celestino Cuadri, perdurable aún el recuerdo de la que lidió en la Feria de Sevilla él año pasado. No ha salido como aquélla, pero ha sido una excelente corrida de toros con raza, con casta, con fiereza. Y esto, en los tiempos borreguiles que corremos, no son seis- toros, sino seis mirlos blancos. Sobresalió uno, el uirto: con gran estilo derribó en la primera vara. Mucho estilo de bravura se necesita para derribar un caballo acorazado con el peto actual. Limpia y bellamente lo abatió. Bella y limpiamente tomó la segunda. Puerta no nos dejó verle en la ter 2 ra, porque el toro dobló un instante sus manos. Falsa alarma. No era un borrego. Bien lo demostró en el último tercio. Fresco, pujante, boyante el toro. Embestía sin desmayo. Embestía con la alegría de su bravura y la nobleza de la buena casta. Un loro. Todo un toro, que por fortuna se encontró con un torero, con todo un torero, con iego Puerta. ¡Feliz encuentro que raras veces se produce! No es un choque, es una compenetración. Es la clásica media naranja que se tropieza con la otra media. Un toro bravo necesita, ante todo, -un torero valiente. Naturalmente, es indispensable que este valiente sepa torear. He dicho torear, no jugar al toro. He dicho torear, no buscar el preciosismo o las gracias estilísticas. Torear, llevar al toro toreado y además, con garbo, y, además, con emoción. Que el torero se entregue al toro. Que el toro se entregue al torero. E infaliblemente el arte surge. El arte de torear. Espectáculo incomparable. Espectáculo que hemos gozado en esta tarde valenciana, con despliegue de toda su maravilla. Una estocada entregándose. El toro dobla. La mascíeíá amenaza en hacer achitos el cuerpo de vidrio de la señora de marras. Vuelta al ruedo al cadáver del toro. Dos orejas y el Tabo para el torero. En el segundo, Puerta estuvo frío. Faena vulgar. Media y tres intentos de descabello. Él Litri se peleó rabioso, con su rabia peculiar, en la faena de muleta al primero. Lo de siempre. Cuando estos toreros espectaculares prescinden de los efectismos defraudan. Esta faena fue la mejor de las cuatro que ha ejecutado El Litri en las fallas. Ni siquiera pudó salir a saludar al tercio. De manera que a lo fácil, al enga- ño, que es donde está la mentira que se valora como verdad. Y por estoi tal vez, en el cuarto decidió El Litri no pelear ni agarrarse a lo falso. Trasteó y a pinchar cuatro veces. Al primero lo mató de una estocada atravesada. José Fuentes realizó dos faenas como dos gotas de agua. Meritorias las dos. Las dos frías. Pases largos, templados, finos, impecables si se quiere, pero con falta de salero. Falta de la chispa de emoción que prende el entusiasmo. Fuentes manda y torea muy bien, pero no sé compenetra con el toro, y es lástima, porque á poco calor que pusiera alcanzaría rotundos triunfos. Mal con la espada. Al tercero, dos pinchazos y una estocada que tumbó sin puntilla Dio la vuelta al ruedo. Al sexto, dos esto: cadas. Y en las fallas de. Valencia se encontraron un torero y un toro. Corrió la polvo- de la alegría. Retumbó la mascletá a arte de torear. -Antonio D I A Z- C A ÑABATE. Del mayor interés Exposición- venta de artículos interesantísimos En ella presentamos los artículos más característicos déla moderna industria norteamericana. Han sido elegidos directamente poi un amplio equipo de compradores para esta excepcional exposición. Para mayor comodidad de usted, todo ha sido agrupado en sugestivós ambientes cocina, comedor, alcoba, baño; drüg store (tienda de todo) cuarto del bebé, hobbys Deportes, playa, jardín... 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