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LA MUERTE DE LUIS SALA BALUST, HISTORIADOR DE LA ESPIRITUALIDAD Dan Pedro Sains Rodríguez ha dirigido al dide la revista Incunable ta carta que, por su interés, reproducimos a continuación. tualidad. Desgraciadamente, se interrumpe en el año 155 S, precisamente cuando se empiezan a plantear en la vida del beato los arduos problemas relacionados con la elaboración y publicación del Audi, filia que constituyen la columna vertebral de la vida del maestro Avila. La importancia de estos estudios fue señalada a su aparición por uno de los grandes maestros de la historia de la espiritualidad religiosa europea del siglo XVI. Marcel Batofllon. en un articulo memorable, Jean d Avfla retrouvé publicado en el BuUettn fiOspanique (LVH, 1955) en el que puso de relieve la novedad y trascendencia de los descubrimientos y de las ideas aportadas por el padre Sala Balust. Realizadas sobre cualquier mfstteo importante, nabrían tenido mérito estas investigaciones, pero su importancia excepcional radica en el hecho de referirse al beato Avila, cuya obra y la de sus discípulos se desarrolló en un momento crítico de la historia de nuestra espa, cuyo análisis y explicación ratnMa e ilumina con nuevas ideas el desarrollo y evolución de nuestra literatura mística. La elaboración y edición del primer texto del Audi, fina se produce en aftas inmediatamente anteriores a la gran reacción antimístiea representada por el imdice inquisitorial (1559) de Valdés. Entonces se malogró o truncó un posible movaniento espiritual español que acaso hubiese realizado dentro de la ortodoxia las J- -de la reforma católica europea. No obstante, la obra de Avila y sus discípulos, bien directamente o a través del más fat d todos, fray Luis de Granada, representa una corriente de la espiritualidad española llena de interés, cuyos roces con la ortodoxia oficial emanada del Concilio de Trento constituye uno de los capítulos más emotivos e interesantes de la historia religiosa de España. Con objetividad de gran historiador, con sinceridad no reñida con una serenidad prudente, y sin Matmn r ninguna información, investigó Sala Balust todo este espinoso período de nuestra historia. Conocí yo personalmente al padre Sala Balust en Lisboa, can ocasión de sus estudios para la tesis sobre las dos redacciones del Audi, fina pues los dos únicos ejemplares conocidos de la primera edición (Alcalá, Juan de Brocar, 1566) están en Portugal. Babia yo planeado una Biblioteca o Colección de espirituales españoles concebida con la idea de editar únicamente textos místicos o ascéticos no reeditados desde hace más de un siglo, inéditos o prácticamente desconocidos e inaccesibles. Le hablé para Inducir en ella esa i- arréima primera edición del Audi, fula y de ahí nació la colaboración para publicar la colección fraternalmente pro- seguida, planeada i -icfalCTUHifc? con la edi- -torial Flus Ultra y CeBanente realizada con la inteligente cooperación del editor don Juan Flors, de Barcelona, y con el patrocinio del Centro de Estudios de Espiritualidad de ffHiafwi wi. creación personal, según reo. del padre Sala. La primera reimpresión moderna de este Audfe Ha de 1 SS 6. fue realizada en traducción francesa y acompañada de un estudio sobre la espiritualidad del padre Avfla, por el hispanista francés Jacques Cherprenet (París. AuMer. 1954) Finalmente, en 1963, y en el volumen X de Espirituales españoles vi realizado mi primitivo deseo de ser incluido este rarísimo texto en la colección. Va precedido de. un vanosfstano prólogo, en el que Sala Bamst recoge cuanto se ha escrito sobre el problemas del Aodi. filia a partir de su tesis, felizmente, este prólogo ha logrado paliar en parte la desventura de que la biografía y estudio sobre el padre Avila, publicada en la edición de las Obras completas ÍBAC, tomo X (1952) tomo II (1963) qwriane mterrompida. como hemos dicho, en el año 1556. La cooperación de Sala Balust en esta empresa de la colección faa sido preciosa, M inm inMM por el amplísimo conocimiento que poseía de todo el personal capacitado para la preparación de las ediciones y redacción de los prólogos. Van publicados diecisiete volúmenes de Espirituales españoles con novedades y aportaciones de verdadero interés histórico. Ta están planeados, en preparación y en prensa, hasta cuarenta volúmenes. Cuando esta colección alcance el centenar, resultará evidente que el panorama de nuestra literatura espiritual habrá cambiado fundamentalmente. Si sus estudios sobre el padre Avila no asegurasen un lugar privilegiado al padre Sala entre los historiadores de nuestra espiritualidad, bastarla su cooperación en los (Espirituales españoles para que su nombre- -que figurará siempre al frente de la colección- -fuese recordado por todos los aficionados y lectores de este genero literario. Para los que fútanos sus amigos entrañables, la nuierte prematura del padre Sala Balust es de las que ponen a prueba el temple cristiano de nuestra alma, para acatar con humildad y reverencia la voluntad altísima de Dios y sus inescrutables designios. Nos queda felizmente el consueto de que el padre Sala es uno de estos muertos que no mueren del todo, pues su recuerdo perdura dulcemente en nuestra vida, sirviéndonas de ayuda y compañía como guía infalible en los momentos de desaliento y de dada. Un saludo muy cordial de su verdadero Pedro SAINZ RODRÍGUEZ Be la JBeat Academia Rxvnñola r I distinguido amigo: lia prematura e inesperada muerte del padre Sala Balust deja en diversos campos de la cultura un vacío pie será difícil y aun en algún caso imposible de llenar. Sus concienzudas publicaciones sobre historia de nuestras instituciones universitarias son elementos fundamentales sin los cuales no podría escribirse la historia de la Universidad española, capítulo trascendental y necesario de la historia de nuestra cultura. Sus exploraciones en fondos bibliográficos del extranjero. Toatig rfin; últimamente merced a la ayuda de la benemérita fundación Juan Marcn han descubierto preciosos materiales que serán objeto de investigación y estudio para muy diversos sectores de nuestra historia. Añadamos a esto su fecunda actividad en diversos centros docentes y de apostolado religioso, cultural y social, coronada con su importante cooperación en las tareas del Concilio Vaticano n y tendremos el panorama de una vida corta en el tiempo, pero fecunda como pocas. En el padre Sala Balust fallaba aquel r e f r á n de quien mucho abarca, poco aprieta pues nunca he visto a nadie llevar tantas tareas a la vez sin dar sensación de agobio, con una serena actividad, que era prueba de las muchas virtudes que atesoraba la personalidad del padre Sala. Le podemos considerar sin exageración como figura descollante y representativa del movimiento de renovación del clero español a que estamos asistiendo, prenda segura de una profunda y próxima transformación de la sociedad española. ¡Ojalá nuestro clero joven tome como modelo la obra y la personalidad del padre Sala, tan clara de visión, tan sincera, tan abnegada y plena de responsabilidad, tan afwnt de España y tan saturada en todas sus manifestaciones de las más elevadas dotes y virtudes del apostolado sacerdotal! Quisiera yo puntualizar y divulgar con las siguientes líneas el valor extraordinario de la obra realizada por el padre Sala Balust en el campo de la historia de la espiritualidad ascético- mística española. 32 trabajo más importante en este aspecto fea sido sin duda sus estudios en torno a la gran figura del beato Avila, coronados con una magistral edición de sus obras completas, lamentablemente truncada por la muerte y sin que eUo pueda atribuirse, según creo, a descuido o negligencia de Sala Balust. Los dos volúmenes publicados comprenden, aparte de algún opúsculo menor, el epistolario y los sermones. Al frente del tomo primero va la primera parte de la biografía del padre Avila, trabajo magistral que ha renovado uno de los periodos cruciales de la historia de nuestra espiri- M