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EN VÍSPERAS DE UN CENTENARIO La Inmaculada de los Dolores estrenada en el teatro Lara en beneficio de Mercedes Pérez Vargas, en abril de 1918. da. ¡Mujeres! Respirad, no más espanto, -De la copa encantada- -triunfa el amor, que es el mayor encanto. ¡Pues ni los de ¡Lucrecia Arana y las señoritas Pérez y González, ni el prestigio y autoridad de los señores González (V. y A. Moncayo, Rufart y Cabo bastaron para contener la repulsa, en la que fueron arrastrados los cuatro números de música compuestos por el maestro lAeól Benavente pide benevolencia para la frivola historieta en estos términos: Es un cuento zumbón, de magia y brujería- -de cuando un arte amable a todo sonreía. -Perdonad, pues, el cuento si tiene poca ciencia: -no conviene a diario cansar la inteligencia. ¿No escucháis los ecos de crispin asegurando que bien conoce el autor que tan- primitivo espectáculo no es el más digno de un culto auditorio de añora pidiendo que aniñéis cuanto sea posible vuestro espíritu y alegando que el mundo está ya viejo y chochea; el Arte no se resigna a envejecer y. por parecer niño, finge balbuceos XA DIABLURA BE MEFJSTOFELA Mejor fortuna alcanzó en Eslava, el 21 de septiembre de aquel año, con el sainete madrileño Todos somos unos Cuenten que la consecuencia sostenida, y demostrada, era la inexistencia de diferenciación entre clases sociales representativas. En un merendero de la Bombilla, aristócratas y chulillos, damas y daifas, alternaban para sacar la conclusión del titulo. Pero el auditorio de Eslava estuvo más comprensivo y el buen éxito sonrió al autor y a los intérpretes, así como al compositor del par de numeritos que contiene el cuadro. Lo fue Vicente Lleó, aunque en el tomo de obras completas de Benavente no figura su nombre, incomprensiblemente. Obra larga pausa y llegamos al 29 de abril de 1918. Detrás quedan tos resonantes alborotos de Los intereses Señora ama u obra predilecta, según acreditó con propia tarjeta cuando el homenaje nacional que le rindió ABC- La fuerza bruta 1 Por las nubes La escuela de las princesas La losa de los sueños La malquerida El collar de estrellas La propia estimación Campo de armiño Xa ciudad alegre y confiada En la soleada tarde primaveral, don Jacinto levanta telón en el Reina Victoria- -flamante templo operetil creado por Pepe Juan Cadebas- -con Mefistófela El maestro Prudencio Muñoz Iba compuesto un total de dieciocho números para los tares actos de esta comedia- opereta como la denomina el autor que, al editarla, advierte que puede ser representada, indistintamente, con ilustraciones musicales o intercalando los cantables que figuran a continuación del texto, en las señales marcadas como pies para ello. Por desgracia, no ha lugar a ambigüedades: el respetable del Reina, como el de la Zarzuela once años antes, considera que es una obra endemoniada lo mismo en el acto primero, desarrollado en el Infierno, que al subir los ¡personajes a tierra. Se hunde Mefistófela pero se salva el inmarcesible prestigio de Benavente, que, a la siguiente noche, es aclamado, en Lara, con Mercedes Pérez de Vargas y Emilio Thuillier, al frente de extenso reparto (Hortensia jGelabert, ¡Leocadia Alba, Amalia Sánchez Ariño, Isbert, Luis Peña, Manrique, Balaguer... por la novela escénica en cinco cuadros, considerada como dos ac- tos titulada La inmaculada de los Dolores De Mefistófela ni rastro. ¡Digo, sí! La cuarteta final, que aún rueda por ahí como una dolora campoamoriana, sin que nadie identifique su procedencia: Si eres cuanto puede ser- -con ser mujer, iqué mas quieres? -Si por ser mujer, ya eres- -ángel, demonio... y mujer. AUN FALTAN ONCE MESES Basta aiquí, mi tributo al olvidado dramaturgo que escribía, además, obras líricas. Al correr de la máquina, surgió una ligera mención de títulos dramáticos también. Que unos y otros sirvan de recordatorio a los obligados a no olvidar que ha de hacerse algo más que una representación antológica a cargo de primerísimas figuras de nuestra escena (de esas que nunca asisten a estos ensayos... ¡y así suelen salir después las cosas! de La malquerida o Los intereses creados Y que los teatros líricos- -la Zarzuela, en su doble filo oficial y Sociedad General de Autores de España, en primer término- -sepan que tienen media docena de títulos para elegir, en el año del centenario de nuestro Premio Nobel, insustituible e insustituido. Año que- -no olviden tampoco- -empieza a contarse desde el 12 de agosto de 1866, entre domingo y Juñes, esto es, de once y inedia o doce de la noche en que, según testimonio del interesado, me entré por el mundo ¡Y no creo que hiciese la entrada contando ya un año de edad, porque lo habría encontrado suficientemente curioso para consignarlo ea sus Recuerdos y olvidos S. A.