Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE CERO Por Julián CORTÉ CAVANILLAS UN GRAN ACTOR: ÁNGEL PICAZO El personaje de carne y hueso puede ser fantástico. Pero el personaje fantástico ha de parecer siempre de carne v hueso. FKMI K SASS He. aquí a un hombre que, contra viento y marea, frente a la rotunda oposición le sus padres y sin la menor base económica, decidía ser actor. Nacido en Barcelona en 1917, aparece en un escenario a los nueve años en el Coro Festivo de las Escuelas Salcsianas. y en el mismo escenario halda, por ve primera, interpretando La Pérez tino de los siete pecados capitales de una oltrila titulada Los Pastorcitos Considerado como el garbanzo negro de la familia por su pasión teatral, rompe toda las ataduras y salta lodos los obstáculos debutando, por fin, después de no pocas privaciones, como actor profesional en el mes de diciembre de 1941 con una Compañía jue representaba la comedia de Jardiel Poncela Los ladrones somos frente honrvla Pero oigamos, en su- diálogo conmigo, las interesantes opiniones que ha ido escanciando, con aguda inteligencia y señorial garbo, el gran Ángel Picazo para deleite de los lectores. ¿Cuál fue la primera oportunidad que se te presentó pitra que apreciaran tus buenas cualidades de actor? -Pues inmediatamente de debutar con Los ladrones somos gente honrada Se enfadó el primer actor con la Empresa y me preguntaron si era capaz de sustituirle. Y como mi inconsciencia era tan grande como mi vocación acepté y debuté, como primero, con cuatro títulos distintos en Logroño. ¿Sin ningún descalabro? -A Dios gracias, no. Al contrario, cuando se disolvió tal Compañía hubo otro valiente empresario que me contrató para ir de segundo con Maruja García Alonso y Emilio Espinosa. ¿V eso no fue un paso atrás? -Relativamente, porque descendí ligeramente de puesto para aumentar sustantivamente de sueldo. ¿Tuviste un maestro o un modelo de nien aprender o a quien imitar? -Sí. Rafael Kivelíes me contrató de galán y seis años bajo su dirección y su maestría, representan mucho, como lecciones inolvidables, para quien como yo tanto deseaba aprender. ¿Crees ne un verdadero actor solamente siente y en cambio rara vez reflexión -De ninguna manera. Hacen falta las dos cosas. Hay una medida para el sentimiento y otra para la reflexión. Yo he comprobado que cuanto más me excita una moción en escena, mi cerebro se vuelve más sereno. La calma y la excitación, en el actor, son siempre compatibles. -Para ser n gran actor, ¿qué condicio nes son necesarias?