
Una vista de la Sección de Librería de Galerías Preciados, a cuyo frente esta el escritor Baúl T o r r e s
MPÍN FÉRKÁN 0 EI
ro enamorado de la vida y de su misterio. Pocos saben también la eficaz protección que presta a los libros y los escritores. Sus columnas de publicidad le PStán abiertas continuamente, y, en la Paria del Libro, su caseta es tal vez la única que no se limita a vender, sino qus ss esfuerza noblemente en relacionar a autores y público- -en servir a amibas partes- -a través de sus célebres firmas de ejemplares, anunciadas y aderezadas con el debido decoro. Hombre del- pueblo, enraizado firmemente en él, conserva sus virtudes humanas germinas. Siente la nostalgia de los años de luana y conserva todavía intacta la ilusión que anima a los creadores. Entramos en su despacho, sobrio, de trabajador, situado en los altos del edificio, desde el que se domina el panorama de la ciudad, e inmediatamente surge entre ambos tai diálogo sencillo y amistoso. ¿Quiere decirnos en pocas palabras qué piensa del libro? Fepín Fernández está fumando un puro. Se lo quita de los labios y sonríe. Su mirada es muy viva tras los espejuelos. -Que es el amigo espiritual indispensaiñs- -contesta sin pensarlo apenas- Mb refiero, naturalmente, a un buen libro. Nos acompaña discretamente, y nos sugiere ideas y cosas que pueden ssr decisivas en nuestra vida. Enriquece nuestra cultura, nuestra sensibilidad, nuestra experiencia humana... ¿Puede Citarme algún libro, aparte los históricamente famosos, de entre los qua le hayan producido una más profunda impresión? ¡Perdóname si no cito ninguno. Tengo verdadero terror a parecer pedante en md caso personal. Tan solo le diré 3 ua todo lo que material y e iritualmente tas alcanzado en mis ya imitónos años se lo dfbo a los libros, y que me interesan todos los géneros: novela, teatro, biografía, ensayo, temas históricos. Y, por supuesto, el gran periodismo actual en sus diversa- s modalidades. Insistimos, no obstante, en tras nos señale un titulo siguiera, y contesta como resignándose a nuestro acoso: -i Oloria de Galdós. ¿Cree que se hace suficiente publicidad en torno a esa ¡foya del espíritu qus es el obro? -No- -responde categóricamente- Be-
bería ixacense en grado muchísimo mayor. l a profunda trascendencia social y humana del libro no sólo la justifica, sino que la exige. -Usted que dirige unos inmensos almacenes, ¿qué objeto eligiría, de entre tantos como hay en ¿los, para obsequiar a su amigo más estimado o a la ¡persona más relevante a su juicio? -El sentido y naturaleza del regalo han evolucionado tanto en los últimos años, que actualmente cualquier cosa- -libro, disco, artículo de uso personal o para el ho tar, etc. -puede ser un regalo útil y de buen gusto. Ix que se aprecia es la intención y la elegancia social del resalo. ¿Cuáles son las fechas más propicias para regalar libros? -Indudablemente, el Día de Cervantes Pero para regalar libros, todas las fechas son buenas. -Usted que ha revolucionado, sin duda, los método de venta en nuestro tais, ¿qué ideas tiene para una más intensa popularización y venta del libro? -Creo que la misma que inspira la Paria del labro, cuya (trascendencia podría ser aún mucho mayor. Paro me parece que los editores se proponen limitar s alcance. Me imagino que tendrán razones específicas para ello. ¿Qué iniciativas propondría a este respecto para el Día de Cervantes comúnmente llamado Día del libro -Una muy sencilla: hacer una intensa e inteligente publicidad que llegue a to- das las familias y a todas las personas. Al llegar aquí hablamos de un posible slogan para promover la Idea de que haya una (biblioteca en cada casa. Nos miramos, buscamos palabras... Al fin, saltan algunas, las unimos e insensiblemente queda formada esta frase: Un hogar sin biblioteca es como un hogar sin luz Me parece un acierto, y le pregunto: ¿Qué opina? ¡Estupendo! A mi juicio, es un slogan perfecto y puede augurársele un gran éxito. Nos parece que hemos logrado algo efectivo en nuestra charla y nos extendemos en consideracianes acerca de los efectos realmente positivos que para nuestra sociedad tendría el triunfo de ese ideal. Iiuego, vuelvo a las preguntas: ¿ESs usted también de los que piensan que el nivel de grandeza de un pueblo lo da el de su cuiten y que, por consiguiente, para llegar al automóvil debe empezarse ipor el libro? -Pienso exactamente eso. ¡Sería maravilloso, espiritual y sociaimerate, propagar una idea tan fecunda como esa! ¿Qué echa de más o de menos en 1 tradicional Feria del libro de nuestra ciudad? ¿Qué reformas propondría? -Sería mejor exponerlo, para bien de todos, en un amplio y noble intercambio de ¡puntos de vista entre editores y libreros. T participando también cuantos ejercen el sagrado e ingrato oficio de la crítica pura. Antes de terminar nuestra entrevista hablamos de a Sección de Librería de Galerías Preciados, tan intensamente visitada por una clientela hetereogénea y siempre creciente. -Galerías Preciados- -nos dice Pepín- -mantiene y desarrolla la Sección de l i brería con la publicidad que le dedica no como negocio, sino como una eficaz contribución a la mayor difusión del libro y de la cultura. No hay tieirapo ni espacio ¡para, más y no despedimos de Pepln Fernández con ganap te volver cualquier día para hablar de estas cosas y de otras, ¡de tantas...