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ABC. JUEVES 28 DE MAYO DE 1964. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 61. asimismo, en televisión. Cuando es utilizado para telefonía como en el caso presente, puede absorber hasta doce conversaciones simultáneamente. Lo estamos comprobando esta tarde. Mientras este corresponsal comunica con ABC, el director de la N. A. S. A. Mr. Webb, está conversando con el gerente de la Telefónica de Madrid, don José María Clara; a su vez, nuestro embajador en Washington, don Alfonso Merry del Val, habla con un alto funcionario del Ministerio español de Asuntos Exteriores; Mr. Crockett, subsecretario de Estado, lo hace con el embajador americano en Madrid, Mr. Woodward, y dos colegas míos comunican con sus respectivos periódicos en la capital de España. Hablando esta tarde con uno de los delegados de la Internacional Telephone and Telegraph, cuya subsidiaria en España es la Standard Eléctrica, me ha contado que el personal técnico encargado del manejo de la estación de Griñón en el presente experimento, y en ocasiones futuras, es español. La estación de Griñón fue diseñada y construida en los laboratorios de la citada Compañía, en el Estado de Nueva Jersey, y montada en su actual emplazamiento, que es el que utilizamos esta tarde. El jefe de la estación, don Vicente San Miguel García, se formó en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación. El subdirector es don Santiago Perarnáu, técnico de la Standard Eléctrica. Sus ayudantes son Luis Aragonés Conde, especialista de pruebas de satélites artificiales; Fernando González y Lorenzo Torreas, especialistas en transmisión y recepción; Julio Rodríguez, al mando de los técnicos que han dirigido las instalaciones. En este experimento, sus nombres merecen ser destacados. De todos depende, en gran parte, el resultado de la prueba. La estación española es una versión perfeccionada de la que los técnicos llaman terminales móviles utilizada ya en Alemania, Inglaterra, Brasil y algunas estaciones militares norteamericanas en varias partes del mundo. Es un grande v ambicioso paso en la técnica de las comunicaciones españolas. Y termino aquí, porque se me avisa que se me acabaron los minutos asignados. Buenas noches. -José María MASSIP. Ayer se celebraron an primeras conversaciones telefónicas entre Eispaña y América a través de un satélite artificial A B C RECIBIÓ Y PUBLICA AQUl LA PRIMERA CRÓNICA PERIODÍSTICA TRANSMITIDA POR ESTE NUEVO MEDIO, TODAVÍA EN FASE EXPERIMENTAL La cita era para las 19,08- -en lengua- el satélite mis palabras irán directamente je vulgar, ocho minutos después de las a la estación receptora de Griñón, a treinta siete de la tarde- y a ella concurrían, y fantos kilómetros de Madrid. por un lado el redactor de ABC, sitúaEs un trabajo de equipo que exige do en campos e Griñón en la emisora coordimción perfecta de comunicaciones en 1 otro ef c o n X d e l m i s m o TM continentes de este mundo, cada ve, más co en Washington, y por otro, el satélite Éste mensaje espacial será el primero que norteamericano Relay II que desde el espacio, debería servir de repetidor, de ABC habrá recibido y publicado jamás, eco, de enlace entre uno y otro perio- retransmitido por un satélite en órbita, en la prueba experimental inicial de telecomudista. Junto a la estación de comunicaciones nicaciones espaciales entre Estados Unidos por satélites, el enorme reflector parabó- y España, cuya vinculación queda oficiallico se había puesto en contacto con el mente inaugurada en este momento, de satélite y seguía puntualmente su órbi- acuerdo con los documentos firmados, el 24 ta Han funcionado las calculadoras elec- de mareo entre la Compañía Telefónica Natrónicas que anuncian con exactitud el pe- cional de España y la N. A. S. A americaríodo en que será visible el satélite; se na, lo que el documento üama dos agencias han ajustado los receptores; se ha com- cooperantes En dicho documento tales probado el funcionamiento de todo el complejo por medio de las señales patrón agencias se comprometen a poner en servicio que facilita un receptor especial; se han una estación terrestre, receptora y transmioido chasquidos; se han encendido cier- sora, a los efectos experimentales de las tetas lucecitas verdes; se han realizado ob- lecomunicaciones espaciales. Dicho acuerdo servaciones y anotaciones; se ha encen- será ratificado en breve por los órganos dido el emisor; ha sonado un timbre y al diplomáticos correspondientes ein Washmismo tiempo se ha encendido, otra luz ington y Madrid, verde, indicadora de que el satélite reciEl satélite empleado en el presente exbe las señales, las transforma y las devuelve a las dos estaciones dispuestas a perimento es el llamado Relay II una vercomunicarse entre sí. sión perfeccionada del famoso Telstar y Todo lo que sucintamente queda rela- del Relay I los tres en órbita. tado, ocurría en ciertas dependencias de El Relay II fue situado en órbita el 21 la estación, mientras el periodista fuma- de enero de este año por el proyectil Delba un cigarrillo en una pequeña salita ta lanzado desde una plataforma de Cabo cuyo atrezzo científico lo componían Kennedy, con un apogeo de 4.606 millas y un tresillo, una pequeña mesita adosada un- ferigeo de a uno de los muros, una mesa central configuración 1.298 millas. El satélite, cuya es la de un prisma octogosobre la cual se ven dos teléfonos, y vanal, dispone de tres baterías de cadmio y rias sillas en torno a esta mesa. y está equipado para A las siete y ocho minutos suena uno 215 células solares, telegrafía, telefotogratransmitirse telefonía, de los teléfonos con la misma solemnidad fía o facsímil. Actualmente podrá hacerlo, con que puede sonar el de nuestra propia casa. Alguien lo toma, habla brevemente y pregunta a los circunstantes: ¿El redactor de ABC? Y el redactor de A B O toma el auricuMientras la crónica se transmitía funlar como podría tomar el del teléfono cionaban simultáneamente otros cuatro público de una cafetería. Al otro lado, circuitos, uno, en la misma sala, por el José María Massip interesándose por el que otros colegas madrileños conversaban estado personal del comunicante, por la con sus colegas corresponsales de la Prenmarcha del periódico y por la vida espa- sa española en Estados Unidos; otro, coñola. Entre uno y otro, el Relay H gra- nectado entre la emisora La Voz de Amécias al cual ambos periodistas pueden co- rica y Radio Nacional de España, y dos con el edificio telefónico de la Gran municarse. Massip aprovecha la ocasión más madrileña. para dictar su primera crónica. Es me- Vía En la sala de Consejos de la Telefónica nester aprovechar los minutos, porque la comunicación sólo sé puede mantener se habían congregado el embajador de Esmientras el satélite se halla en la linea tados Unidos en Madrid, señor Woodward; visual de ambas estaciones comunican- el director de Relaciones con Estados Unidos de Asuntos Exteriores, tes. El teléfono pasa a manos del taquí- don del Ministerio el delegado del GobierÁngel Sagaz; grafo y nuestro colega de Washington no en la Telefónica, señor Acedo Colundieta... ga, que representaba al ministro de la Navarro Garnica, Washington- Madrid, vía Relay Gobernación; el general Estado Mayor; el segundo jefe del Alto presidente de la Telefónica, señor Navarro Washington 27. Crónica de nuestro coel consejero delegado, señor rresponsal, recibida por vía satélite Re- Reverter; los directores generales, señores lay II Si, como aseguran los técnicos Clara, yy Lacalle, y el presidente de la Mestre que llevan esta comunicación, reciben ustedes en ABC el presente despacho, mis palabras, que dicto en esta capital, en un (teléfono ordinario, irán desde donde me encuentro, que son las oficinas del Servicio Español de la Poste Americana, a las siete y cuarto, hora Madrid, a la estación de Andóver, en el Estado de Maine, al extremo nordesde de este país. Dicha estación las transmitirá al espacio, a una altura de 7.400 y pico kilómetros, donde las habrá captado el satélite Relay II que se encuentra en este instante en su apogeo orbital. Desde í S. A. -Tel. 277 22 O LA INAUGURACIÓN OFICIAL Standar Eléctrica y representante de la International Telephon and Telegraph, señor Márquez, entre otras personalidades. A través de los dos circuitos allí conectados hubo intercambio de mensajes entre el director general de la N. A. S. A. Mr. -Webb, y el consejero delegado de la Telefónica, señor Clara. Por otra parte, el embajador Mr. Woodward conversó con su colega español en Washington, señor Merry del Val y con el subsecretario de Estado de su país; el señor Sagaz, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, habló con el señor Merry del Val, y el señor Márquez lo hizo con su colega de la International Telephon and Telegraph en Nueva York, Mr. Geneer. La comunicación fue correcta, tanto en Griñón como en Madrid- -algún malévolo comentarista apostilló que mejor, más nítida y más puntual que con Cercedilla- y los dieciocho minutos, lapso durante el cual el Relay II estuvo al alcance simultáneo de ambas estaciones, bien aprovechado. Mientras los comunicantes de una y otra orilla del Atlántico se reintegraban a sus quehaceres habituales, el satélite, que da una vuelta a la Tierra cada tres horas y media, aproximadamente, seguía indiferente surcando el espacio en su giro número 939 desde que fue puesto en órbita hace cuatro meses. Y se recordaban la primera conferencia sostenida por Don Alfonso XIII a través del Atlántico y las que Graham Bell, padre del teléfono, celebraba con sus amigos de una habitación a otra.