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ARTE Y ARTISTAS vastas medidas cualquier historia marinera. En la misma sala hemos visto una colección de esmaltes de María de Miranda, arcaizantes y simples, bellamente montados sobre hierros. GIL Ignacio Gil (Salón Cano) es un paisajista catalán y un avezado pintor costumbrista, capaz de captar cualquier tipismo sin descuidar por ello la calidad intrínseca del lienzo. Su concepto, claro está, es naturalista y luminoso, y en cada uno de sus cuadros puede apreciarse esa suma de matices, vibraciones y transparencias que, con toques ligeros, caracteriza a este género, tan de acuerdo con tos temas que encara: Romería del Rocío gitanos, escenas ibizencas... AROtDO Aroldo es un joven pintor suizo que un día vino a conocer España y... se quedó en ella. Aroldo es un entusiasta del paisaje manchego, que él ha querido saborear a lomos de un borriquillo. La Mancha y los montes toledanos le dan ocasión para extender sus simples geometrías planamente coloreadas, sin sutiles transiciones, marcadas linealmente las fronteras del color. Las treinta y ocho obras que expone en Macarrón son como otras tantas notas de viaje, en las que Aroldo pone principalmente su ilimitada simpatía, sus propósitos amicales, Feliciano: Obra núm. 8 S l Neblí) Bonacase: Pintura 1863 (Ateneo de Madrid) BONACASE Sergio Bonacase, francés (nacido en 1924) ha traído a la Sala del Ateneo sus deliciosos temas abstractos. No hay contradición: lo abstracto tiene ya una completa temática, exploradas como han sido casi todas sus posibilidades de invención. La Naturaleza, en cambio, aunque idéntica a sí misma, brinda eternamente inéditos motivos a los que saben mirarla originalmente. Lo abstracto tiene ya su temática y, como señalaba F i g u e r o l a Ferretti, hasta su pompierismo exactamente igual que los repetidores de la escuela de Olot. Pero hay que apresurarse a decirlo: no es ese el caso de Sergio Bonacase, pintor de exquisitas naranjas que ilustra con lineas centrífugas, g r a t a m e n t e sombreadas. Bonacase ha sido discípulo de André Lhote y de Fernand Léger, y ciertamente que. en su obra pueden rastrearse algunas influencias de sus maestros: el geometrismo de Lhote, o el delicioso color con que Léger aderezaba los simplísimos elementos de sus cuadros. Sergio Bonacase parece perseguir un dinamismo V