Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO 23 DE NOVIEMBBE DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 49. ES PRESIDENTE DE UN ORGANISMO FILOCOMUNISTA FAIR PLAY FOR CUBA LEE HARVEY OSWALD HA SIDO TAMBIÉN ACUSADO DE MATAR AL POLICÍA QUE IBA A DETENERLE KENNEDY ERA EL PRIMER PRESIDENTE CATÓLICO DE ESTADOS UNIDOS Y EL MAS JOVEN DE SU HISTORIA EL ASESINO HIZO FUEGO DESDE UN QUINTO PISO El llamado Comité Fair Play for Cuba (Juego limpio con Cuba es la traducción más aproximada) es uno de los típicos aparatos d pantalla u organismos de fachada del partido comunista de los Estados Unidos. Se creó especialmente para la propaganda y defensa del régimen de Castro en Estados Unidos, y está integrado por los intelectuales de izquierda, gran número de profesores de Harvard y Columbia y numerosos compañeros de ruta En esta organización el nombre más conocido de comunista militante es el de Waldo Frank, y en su inicio figuró en primera línea el profesor comunista C. Wright Meéis, autor de un folleto procastrista llamado Listen yankee El Comité tiene horas de radio dedicadas a Cuba, y su principal objetivo es convencer a la nación americana de que debe tenerse un fair play un juego limpio, sin trampas y sin interferencias con el régimen de Castro, pues, según el Comité, Castro tiene derecho a ser comunista, y los Estados Unidos deben coexistir con él. Fue este Comité quien propició la visita a Cuba del grupo de cerca de cinWashington 22. (Crónica de Europa Press, recibida por télex en exclusiva para ABC. Kennedy ha sido asesinado en Dallas hoy. El treinta y cinco presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, ha caído hoy, a las doce y veinticinco del mediodía (siete y veinticinco hora española) víctima de los disparos de un asesino. Kennedy murió treinta y cinco minutos más tarde en el Quirófano del hospital. El atentado se produjo cuando Kennedy, en coche descubierto y acompañado por su esposa, Jacqueline, y por el gobernador de Tejas, John B. Connolíy, y su esposa, se dirigía desde el aeropuerto de Dallas al centro de la ciudad. La capota del coche presidencial acababa de ser bajada momentos antes del atentado. Al ser alcanzado por las balas, Kennedy cayó de bruces en el asiento trasero. también resultó alcanzado por dos disparos en el pecho, y su cuerpo se desmoronó al lado del presidente. Las señoras fie Kennedy y Connally no fueron alcanzadas por los disparos. Jacqueline se inclinó sobre el cuerpo de su esposo y le cogió la cabeza mientras sollozaba y gritaba: ¡No! No es posible! El coche salió disparado hacia el hospital del Estado, con una escolta de motocicletas. Kennedy cayó ante un cuarto de millón de personas que se apretujaban en las calles para contemplar el paso del presidente. La multitud, al escuchar los disparos, que, al parecer, fueron tres, no reaccionó inmediatamente. Luego, unos segundos más tarde, una oleada de pánico se extendió por la multitud. Una parte de la escolta presidencial abandonó el automóvil en donde iba el cuerpo ensangrentado de Kennedy y se dirigió a toda velocidad hacia una colina frondosa, de donde parecía habían salido los disparos. Kennedy había llegado en el avian wesidesicial al aeropuerto de Love, de Dalias, y se dirigía, en el momento fie producirse cuenta estudiantes americanos que, desafiando la ley de su país, visitaron como huéspedes del Gobierno a Castro. Uno de esos estudiantes pereció en la ciudad de Santiago de Cuba, ahogado en una piscina. El resto del grupo salió vía España, y estuvo en Madrid más de diez días, residenciado por la Policía en el hotel Nacional, de esta capital. Una pareja de los estudiantes contrajo maírimonio aquí y decidió no continuar con el grupo. Los otros volvieron a Estados Unidos, salvo un pequeño contingente que fue a Praga. Los que volvieron a su país fueron sometidos a juicio e investigación por el Senado y los Tribunales. El partido comunista americano hizo un gran despliegue de anuncios pagados a través del Tair Play para convencer a la nación de que el secretario de Justicia, Bob Kennedy, estaba violando los derechos ciudadanos con esa investigación. A pesar de que algunos anuncios exhibían firmas de obispos protestantes, todo el mundo admitía y admite en los Estados Unidos qne el Comité está financiado por el partido comunista. en el quirófano cuando los especialistas hacían esfuerzos desesperados para salvar la vida del presidente. En el hospital reinaba el más completo caos, y la confusión entre los funcionarios del Gobierno, agentes del Servicio de Seguridad y médicos era indescriptible. Las enfermeras corrían de una parte a otra, mientras la centralita telefónica parecía iba a estallar Se un momento a otro. El secretario fie Prensa de la Casa Slanca en funciones, Malccím KiMurff, dijo: No puedo decir nada al ser preguntado si el presidente había muerto. En la escena del atentado, la Policía y agreates de seguridad, que se habían cJirigido a na colina cercana, dettiviiron a una joven y a una chica. Testigos del atentado dijeran que un hombre estaba escondido en el parapeto de un puente cercano y que este desconocido pudo ser el agresor. Otros testigos afirmaron atie los disparos habían partido de ía colina. Algunos de los guardias de coros del presidente están convencidos que el fuego salió de las laderas de la colina cubiertas de altas hierbas. Desde el hospital de Park Land se enviaron mensajes urgentes a todos loa cirujanos importantes de Dalias, y otros pidiendo un sacerdote católico. La noticia del atentado llegó a Washington minutos más tarde de producirse, y tuvo el mismo efecto de una explosión nuclear. El dirigente de la mayoría demócrata en el Senado, Mike Mansfield, al enterarse de la muerte fie Kennedy, dijo: No encuentro palabras para calificar esta desgracia. Es demasiado terrible. El jefe de la minoría republicana, senader Everert Dirksen, declaró; ¡Oh, Dios mío! Esto es lo más horrible que podía ocurrir. Los dirigentes de la mayoría y de la, minoría se dirigieron a la sala de sesiones para comenzar una reunión de emergencia. Era Washington, el senador demócrata Wayna Morse dijo antes cíe terminar la el atentado, a almorzar con los senadores del Estado y otras personalidades. La estancia del presidente, debida a motivos electorales, debía prolongarse durante dos días. El médico de la Casa Blanca, contraalmirante Georg- e Burkley, embarcó en un avión rápidamente y se dirigió a Dallas. Entró 1 E. EL JEFE El Jefe del Estado español ha enviado el siguiente telegrama al presidente de les Estados Unidos: Excelentísimo señor Lyndon B. Johnson. Casa Blanca. Ruego a usted acepte el testimonio de mi más sentido pésame por el fallecimiento del presidente John F. Kennedy, cuyo asesinato lia llenado de dolor al pueblo español, que unánimemente condena el criminal atentado. Su desaparición supone una gran pérdida para todo el Occidente cristiano. En esta triste coyuntura elevamos nuestras oraciones al Altísimo, reiterando cordiales votos para toda la nación americana. -Francisco FRANCO BAHAMONDE, Jefe del Estado español. TELEGRAMA A LA VIUDA DE KENNEDY También ha enviado el Generalísimo Franco el siguiente telegrama: Señora viuda de Jota F. Kenncíy. Casa Blanca. Expresóle mi unas sentido pésame por el fallecimienta de su ilustre esposo, el presidente John F, Kennedy, que ha llenado de dolor a todos los corazones españoles. Con mi cordial simpatía, Francisco FRANCO BAKAMONBE, Jefe del Estado español.